Tenerife Sur

El PSC de Adeje incluye en su programa la construcción de un auditorio

José Miguel Rodríguez Fraga es el alcalde de Adeje que más tiempo lleva en este cargo desde que comenzó la etapa democrática. Y, según sus proyectos y sus propias palabras, parece que todavía le queda "cuerda" para unos cuantos años más.
EL DÍA, Adeje
10/may/03 19:35 PM
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EL DÍA, Adeje

José Miguel Rodríguez Fraga lleva 16 años como alcalde de Adeje y es, con mucha diferencia, el político que más tiempo ha ocupado dicho cargo en la etapa democrática. El PSC sigue apostando por él y por un grupo de concejales que le han acompañado desde que accedió al poder.

-¿Qué le ha impulsado a presentarse de nuevo a las elecciones?

-Todavía tenemos "mecha" para sacar adelante el proyecto que estamos desarrollando. Hay muchas cosas por realizar y surgen nuevos proyectos e iniciativas. Continuamos manteniendo el entusiasmo y muchísima ilusión por seguir construyendo un municipio turístico, plural, que sea un referente en convivencia y redistribución de la ri-queza entre los vecinos.

-¿Cuáles son los principales logros del gobierno local en la le-gislatura que está finalizando?

-Un gran logro ha sido construir el Centro de Desarrollo Turístico, que nos va a permitir apoyar a los trabajadores, fomentar la competitividad del destino y preparar a nuestra gente para que acceda a puestos directivos en las diferentes escalas. Hemos mejorado la se-guridad ciudadana y la consolidación de zonas como El Galeón, que no es la perfección, pero supone una actuación de la que yo me siento satisfecho, ya que ha impedido un desarrollo no deseado.

-¿En los próximos años habrá en el municipio alguna facultad de la Universidad de La Laguna?

-Nosotros estamos por ese tema y hemos encontrado un buen interlocutor en la Universidad, en el sentido de que también entiende que tiene que acercarse a los ciudadanos. Creemos que sería bueno que facultades como la de Turismo estuvieran en zonas como ésta.

-¿De verdad cree que Adeje ha sido el municipio más afectado por "la moratoria"?

-En un sentido sí. Yo he criticado la posición del Gobierno canario, primero porque ha sido muy precipitada. Me parece que el tratamiento tenía que ser más riguroso, ya que, entre otras cosas, no se han evaluado los impactos jurídicos. He oído hablar mucho del impacto entre los inversores, pero poco de los trabajadores. ¿Qué pasa, que también hay que exportarlos? Creo que esas son cuestiones que habría que meditar con mucho cuidado.

-¿A quién puede interesar "demonizar" la actividad turística?

-El turismo es una actividad económica y competitiva, por tanto, a cualquier mercado competidor nuestro le interesa que las cosas vayan mal. Y, luego, determinadas formaciones políticas ofrecen discursos "localistas"; y es muy socorrido el hablar mal de "los de fuera", entre los que incluyen a los inmigrantes, legales o ilegales, y los turistas. Soy un defensor del turismo porque mejora las condiciones de vida de la gente que vive donde se asienta.

-¿Le afectaron las acusaciones tras hacerse público el documento en que pedía, junto a otros alcaldes, medidas para resolver el problema de suministro eléctrico? ¿Dañó su credibilidad ese hecho?

-Yo no creo que se haya perdido credibilidad. Me ha molestado, porque no ha habido ninguna traición. El Partido Socialista lo ha entendido y sabe lo que hay. Fue muy doloroso llegar a la conclusión de que este Gobierno no merecía el mínimo crédito que un al-calde debería otorgarle; cuando percibí que era capaz de manipular una cosa que tú has hecho con lealtad y nobleza. Sólo le pedimos que gobernara y resolviera la situación; por cierto, que nos hemos quedado todos tan felices pero el problema sigue estando. Nos hemos callado todos y, con respecto al llamado "fenómeno Vilaflor", cada uno ha leído lo que ha querido. Y tengo dudas sobre si la preocupación es resolver el asunto de verdad o tan sólo quedar bien en la foto.

-¿Adeje tiene algún límite para dejar de crecer urbanística y demográficamente?

-No soy partidario de poner límites. Hay que adoptar medidas con inteligencia, para planear crecimientos o atemperarlos dentro de las posibilidades que tiene un gobierno.