Dinero y Trabajo

El 40% de los actuales agricultores españoles se jubilarán en diez años

Son más de 450.000 en todo el país y la mitad de ellos no tienen quien los releve. El ministro del área Miguel Arias Cañete, pretende aplicar las nuevas tecnologías al campo para dinamizar a los profesionales del sector y evaluar la representatividad real de las organizaciones rurales.
COLPISA/EL DÍA, Tenerife
16/may/03 15:53 PM
Edición impresa

La estructura de las explotaciones agrícolas y ganaderas sufrirá un cambio importante en diez años, dado que más de 450.000 agricultores se tendrán que jubilar y liberarán cerca de 4 millones de hectáreas, una parte de las cuales servirá para redimensionar el tamaño y la rentabilidad del campo español, según el Libro Blanco de la Agricultura que prepara el Gobierno español.

Las estimaciones de los técnicos, realizadas con los datos del censo agrario de 1999, apuntan que sólo existirá relevo generacional para unas 265.000 explotaciones de titulares jubilados, de los que cerca de la mitad serán jóvenes agricultores, si bien la viabilidad futura de sus explotaciones dependerá en gran medida de una redefinición de las ayudas a la inversión que puedan tener y del aprovechamiento que hagan del aumento de las subvenciones al desarrollo rural que conllevará la nueva Política Agraria Común (PAC).

Según explicó a EL DÍA el presidente de la Asociación Provincial de Agricultores y Ganaderos de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife (Asaga), Fernando Jiménez, "estas cifras, en torno al 40%, también se registran en Canarias. Desde hace tiempo nos venimos quejando del alto grado de vejez de los trabajadores del campo isleño. Los jóvenes se deben incorporar a estas tareas y se están buscando fórmulas y diversas ayudas para ello. Por ejemplo, en el Régimen Especial Agrario, existen rebajas para que los jóvenes trabajen en el sector".

El ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, ha querido dejar como "herencia" política en su departamento un Libro Blanco que pretende ser una radiografía de la situación actual del campo y un apunte de las perspectivas de futuro que tiene, en un entorno comunitario de 25 socios. El objetivo es terminar las observaciones al libro en julio y que se publique en septiembre, si bien de sus datos y conclusiones deben surgir dos iniciativas legislativas importantes: una nueva Ley de Arrendamientos Rústicos y una Ley Básica de la Agricultura.

La primera de ellas, en teoría, servirá para dar una libertad muy amplia a la contratación de tierras para trabajar, de forma que esas hectáreas liberadas sirvan para aumentar el tamaño y la eficiencia económica de las explotaciones profesionales que ya existen. Los datos del trabajo demuestran que el arrendamiento de tierras ha sido uno de los acicates que han servido para que, entre 1989 y 1999, la dimensión económica de las explotaciones españolas se incrementase un 120%, mucho más deprisa que la media europea.

Dejar paso a los jóvenes

Hay que destacar que el Libro recomienda además establecer alguna norma que evite que los jubilados del campo dejen de ser titulares de las explotaciones y dejen paso a nuevos agricultores, más jóvenes, que aprovechen las ayudas a medio y largo plazo, pues de lo contrario, el desarrollo del sector se puede truncar.

El estudio parte de un censo de 1.658.500 titulares de explotaciones agrarias en España en sentido amplio, pero de las que 1,1 millones no tienen la suficiente dimensión económica como para ser la principal fuente de ocupación y renta del titular y su familia. En ese amplio grupo se incluyen los llamados "agricultores a tiempo parcial", que aunque sean rentables, lo obtenido de su negocio agrario no llega a la mitad de sus ingresos totales declarados. Pero también están los más de 750.000 explotaciones muy pequeñas "no comerciales o con atraso técnico, que tienen escasas posibilidades de reestructuración y de perdurar".