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El suelo, el patito feo de Canarias

La desertización es aguda en las islas orientales, a diferencia de las occidentales, que son las más verdes y frondosas del Archipiélago. Según el borrador del Programa de Acción Nacional, Canarias, en orden de gravedad, es la tercera comunidad más afectada del país.
18/may/03 7:15 AM
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La catedrática de Edafología de la Universidad de La Laguna, Marisa Tejedor, destacó en el último de los debates organizados por EL DÍA que el suelo ha sido el gran olvidado de entre los recursos naturales y lo calificó de "patito feo".

La profesora diferenció entre desertización y desertificación, señalando que el primer término se refiere a la degradación de las tierras por procesos naturales y que el segundo, además, implica a la actividad humana, por lo que los contertulios decidieron utilizar este último.

Marisa Tejedor hizo historia del Programa de Acción de Lucha contra la Desertificación y recordó que el suelo ha estado muy marginado "hasta la Cumbre de la Tierra en Río del 92, donde los especialistas empiezan a analizar las funciones del suelo y se dan cuenta del deterioro que se ha producido. Es cuando se despierta la luz roja de alerta sobre el deterioro de un recurso no renovable como es el suelo".

Añadió que a partir de ese momento surgen muchos convenios para la lucha contra la desertificación, incorporándose España en 1996. Explicó que todos los países firmantes están obligados a realizar un plan de acción de lucha contra la desertificación y que España presentó el primer borrador en 2000, que no se aprobó; luego acometió un segundo plan en 2001, que es el que está funcionando, aunque no termina de aprobarse el Plan de Acción de Lucha contra la Desertificación Nacional por problemas de coordinación entre en los diferentes ministerios.

Con respecto a Canarias, Marisa Tejedor aseguró que "la situación es preocupante en el ámbito de la aridez y la erosión", principalmente en Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote. Informó que los problemas que llevan a la desertificación son la erosión hídrica y eólica. Calificó de alarmante la salinización y sodificación del suelo, sobre todo cuando tiene lugar por parte del hombre. El 60 por ciento de los suelos de Canarias, como explicó, tienen este tipo de problemas.

Crisis agraria

Wladimiro Rodríguez Brito, consejero de Medio Ambiente del Cabildo Insular de Tenerife, se centró en los procesos de desertificación en las Islas Orientales, en el sur y sureste de Tenerife, en los espacios costeros del Norte y en el sur de La Gomera.

Dijo que el problema tiene que ver en gran medida con la crisis agraria y que los bancales contribuyeron a mantener el suelo y la actividad del hombre a conservar gran parte de ese suelo.

Los bancales, según el consejero, "se están viniendo abajo, como ocurre en El Escobonal, con miles de kilómetros de paredes de piedra levantados por el hombre que se han caído por la crisis existente".

"En una sociedad como la nuestra ?dijo Rodríguez? que ha evolucionado económicamente y hemos mejorado de forma significativa en cuanto a recursos, es notorio que la agricultura se encuentre en crisis".

Habló también de las 70.000 cabras que existen en Tenerife sin estar estabuladas ni encontrarse en un proceso de sobrepastoreo como hace 20 años.

También se refirió a las zonas altas de Arico y Fasnia, donde se está reforestando el suelo, y a que el factor más positivo en la lucha contra los procesos erosivos y pérdida de suelo está en que las cabras han dejado de estar pastando de una forma intensiva en el territorio.

El consejero habló, además, de la recuperación de los suelos que estuvieron sobrepastoreados y sometidos a un proceso intensivo de cultivos, y de la erosión que producen determinados vehículos que alteran, como es el caso de los 4x4, el proceso natural de la vegetación.

Urbanizaciones

Wolfredo Wildpret, catedrático de Botánica de la Universidad de La Laguna, apuntó que "el desmesurado avance de las urbanizaciones está propiciando una desertificación muy grande".

Explicó que las urbes tienen un clima mucho más duro que el territorio de fuera, es decir, la temperatura que se puede tener en verano, a las tres de la tarde en la calle del Castillo, es casi de 40 grados, mientras que en un espacio natural exterior puede ser de 28 grados.

Puso este ejemplo para centrarse en el "avance tan brutal de las urbanizaciones", refiriéndose a la conurbación de Santa Cruz-Güímar o Santa Cruz-La Laguna-Tacoronte, que, según añadió, camina hacia el Valle de La Orotava, "lo que está contribuyendo a un aumento de la desertificación, aparte de que el movimiento de esta tierra en un terreno tan abrupto como el nuestro, está dando lugar a un proceso erosivo grande".

Puso como ejemplo la zona de Radazul, donde observa cómo desaparecen cada día hectáreas de vegetación potencial de dicho territorio, muchas de ellas pobladas de endemismos en periodo de extinción. Unas tierras que, al ser removidas y entrar en contacto con la lluvia, se van al mar en grandes cantidades. "Una pérdida de suelo ?valoró? en unas islas como éstas, tan abruptas, sin ninguna duda es un elemento que contribuye al problema de la desertificación". Por ello dijo que la situación es preocupante e insostenible.

El desarrollo sostenible, para el catedrático, es "imposible de implantar en estas Islas, cuando estamos metidos en la dinámica de un desarrollo insostenible, influyendo en ello, entre otros factores, el proceso de desertificación".

Wolfredo Wildpret manifestó que en determinados espacios naturales el freno de la acción humana durante un periodo de tiempo ha demostrado la capacidad de recuperación que tiene la vegetación de la Isla.

Hizo alusión al Parque Nacional del Teide, "cuya vegetación ?indicó? a pesar de la tremenda presión que tiene por parte de los visitantes, sigue adelante. El rosalillo de la cumbre era una especie que estaba hace 46 años a punto de desaparición, y hoy la biomasa de dicha planta va a superar incluso a la retama, lo que es increíble".

Wildpret dijo que las condiciones climáticas de las Islas, motivarán que las mismas se conviertan en un gran centro geron- tológico, ya que vendrán muchos de fuera a vivir. Dijo que se construirán grandes edificios sin tener en cuenta que las Islas son volcánicas, y que hay que invertir más en educación ambiental, antes de continuar gastando en conciertos musicales de salsa.

Una antigua realidad

Eustaquio Villalba, profesor y portavoz del grupo ecologista ATAN, señaló que no es cierto que la desertificación sea un proceso moderno. En este sentido, enfatizó que en Fuerteventura, hasta el siglo XIX, existían pinos y que en época de Plinio había bosques en Lanzarote.

"La desertificación en Tenerife ?destacó? empieza con la llegada de las primeras oleadas humanas y con la cobertura de sus necesidades, dados los pocos recursos que la Isla ofrecía, ocasionando un desastre ambiental de proporciones gigantescas, desapareciendo muchas especies".

Con la llegada de los conquistadores, como argumentó el profesor, se rompió el equilibrio anterior y la consecuencia inmediata fue la desaparición de la mayor zona forestal de las Islas, sobre todo de las occidentales. "San Andrés ?añadió? surgió como puerto exportador de madera y no como pueblo pescador, con la deforestación del macizo de Anaga".

Explicó que más tarde se reconstruyó un nuevo equilibrio como el de la agricultura tradicional, que se ha mantenido a duras penas. "Es falso ?prosiguió? que el agricultor es un ecologista, ya que ha vivido como ha podido y ha utilizado la naturaleza en las medidas de sus posibilidades sin tener en cuenta más allá de la supervivencia".

Eustaquio Villalba manifestó que la desertificación se produce con el abandono de la agricultura tradicional e introducción del regadío de determinados cultivos, dejando de funcionar los nacientes al empezar a funcionar las galerías de agua.

El ecologista señaló que el abandono de la agricultura tradicional y la apuesta por un modelo determinado, es decir, la ocupación intensiva del territorio, es evidente y responde a un modelo económico que es el que han adoptado los que, desde que existe la democracia, gobiernan en Canarias.

Este modelo, según subrayó, "es insostenible, arrasador con la naturaleza y trata de justificarse creando parques naturales más o menos reservados, pero donde hay una especulación inmobiliaria, una ocupación brutal del territorio y una dejación de las propias autoridades, incluso a la hora de hacer cumplir las leyes".

Para el portavoz de ATAN, en una sociedad como la de Canarias, donde se permiten que espacios naturales estén ocupados por campos de golf y donde se subordina todo al objetivo inmediato de ganar dinero, es evidente, según dijo, "que el problema de la desertificación va a ser muy grave en Canarias". El impacto de la desertificación no sólo tiene relación con el medio ambiente sino repercute en los sistemas sociales y económicos, y se debe a acciones como, la preparación urbanística del suelo para alojar al turismo.