Tenerife Norte

El más puro tipismo isleño

La romería de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza de Los Realejos, adelantada por las elecciones municipales, congregó ayer a más de 30.000 personas, que disfrutaron de la jornada.
EL DÍA, Los Realejos
19/may/03 18:38 PM
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Unas treinta mil personas, aproximadamente, entre participantes y público, disfrutaron ayer de una de las muestras del tipismo y colorido isleños en la tradicional romería de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza. Una manifestación de fervor religioso, que entronca con las raíces más genuinas de un pueblo alegre, laborioso y respetuoso con sus esencias, como se pudo constatar, un año más, en las casi cuatro horas de desfile de un centenar de carretas y carros enjaezados con motivos agrícolas y ganaderos, tirados por yuntas de bueyes o arrastrados por vehículos de labranza, con los más variopintos diseños, sin perder de vista su significación festiva.

Como es habitual, las imágenes de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza presidieron la Romería, tras la celebración de la Santa Misa en la parroquia de Santiago Apóstol. La ausencia de sol durante la Romería no le restó brillantez ni colorido, las nubes sirvieron a modo de sombrilla protectora para la muchedumbre congregada a lo largo y ancho del trayecto profesional y romero que se prodigó en exquisitas viandas típicas de la gastronomía isleña y sus vinos, que se repartían generosamente desde las carretetas. Salvo las incidencias propias de la fiesta y la aglomeración de público y ganado, la jornada discurrió con normalidad, según se indicó en medios de la Policía Local.

Interés Turístico Nacional

Magos y magas cantaron en una fiesta de renombre internacional y que tiene la calificación de Romería Regional, declarada de interés turístico nacional. El trayecto se ha mantenido intacto con respecto a ediciones anteriores y, según los datos facilitados por la organización, se habían inscrito 80 carretas y carrozas y decenas de grupos folclóricos y agrupaciones.

Los orígenes

En el desarrollo de este acontecimiento festivo se contó con el dispositivo de seguridad establecido por las Policías Local y Nacional, Protección Civil y Cruz Roja Española, así como personal del ayuntamiento y de la comisión de fiestas. Como en toda romería que se precie, la de Los Realejos se destaca por su gran participación y por la generosidad en viandas y expresiones de la gastronomía isleña, regadas con los buenos vinos de la comarca.

Estas celebraciones datan de 1676, fecha en la que se hizo la fiesta de San Isidro Labrador y se colocó su imagen en la parroquia. El viejo Realejo de Taoro contaba por entonces con 1706 habitantes y 381 casas, y el de Abajo con 1956, residentes en 343.