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A un paso de la GLORIA

El Unelco Tenerife, que realizó 35 minutos en los que demostró su categoría, fue capaz de encarrilar el partido ante el Baloncesto León. Una labor digna de elogios, si bien estuvo a punto de empañarla con un final de infarto, consecuencia de bajar la guardia y dar vida al conjunto local. Los de Paco García lograrán el ascenso si ganan mañana.
22/may/03 11:23 AM
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El Unelco está a una victoria de acabar con doce años huérfanos de élite en el basket tinerfeño. El grupo de Paco García ofreció la mejor de sus versiones para imponerse al León, situar el 2-1 en la serie y recrearse en un ejercicio de autoridad, propio del que ha sido, y de largo, el mejor equipo de la categoría en la campaña 02-03.

Por si alguien lo dudaba y pese al tremendo susto del final, el equipo blanquiazul dio la cara en un ambiente y en unas circunstancias totalmente adversas, de esas que separan a los jugadores simplemente buenos de los buenos de verdad. Y de éstos últimos, el Tenerife tiene un buen puñado.

La victoria del representativo se explica en una defensa casi de libro y en una pareja de extranjeros que brilló a su mejor nivel (38 puntos y 16 rebotes entre los dos, amén de 50 puntos de valoración). En eso y en la fortaleza mental de un grupo que supo leer el partido con frialdad para sobreponerse a la trascendencia de la cita. En su debe, un final de infarto en el que a punto estuvo de devolverle vida al León y tirar el buen trabajo de los primeros 35 minutos.

El Unelco salió muy metido. Hamilton y Savané recuperaron el guión del torneo doméstico, el mismo que se echó un poco en falta en los dos partidos anteriores de la serie, e hicieron valer sus virtudes en la "pintura", intimidación y tapones de por medio. Por ahí llegó la primera ventaja significativa para los visitantes (1-7, 4m.).

El caso es que el León reaccionó tras la reprimenda de rigor de Quino Salvo, quien se vio obligado a pedir el tiempo muerto al poco de arrancar la contienda. Con el partido cuesta arriba bajo tablero, los locales miraron al perímetro y encontraron respuesta en los triples casi consecutivos de Borja Larragán, JR Reid y Julio González (11-11, 8'). Sin embargo, el Tenerife hizo oídos sordos al arreón leonés y puso las cosas en su sitio para cerrar la primera entrega nueve arriba (14-23, 10').

El partido mantuvo el guión en el segundo cuarto. La sabia manija de Tisi Reynés, de un lado, y la determinación de González, más acertado que de costumbre en los tiros de larga distancia, rivalizaron en méritos. La vuelta a cancha del dúo Venson-Sitapha, cada cual más inmenso, el buen trabajo defensivo y la cabeza fría de los blanquiazules evitaron cualquier indicio de que el León asumiera el mando y permitió a los de García marcharse a la caseta sabedor de su autoridad y con el rival tocado (28-37, 20'). Sin noticias de Brown, el León comenzó a desquiciarse, más que nada por aquello de no contentar a una parroquia, la suya, que llenó a reventar la cancha leonesa.

Tras el receso, el Unelco comenzó repitiendo las virtudes del primer acto, entre otras cosas porque Savané miró al aro como si de una piscina se tratara (28-41, 24'). El grupo de Quino Salvo, cortito de recursos, echó mano del coraje. Y el coraje en León se llama Julito González, uno de los niños de oro de Lisboa que hace seis meses tiraba castañas con la derecha y decidió cambiar de mano y de mecánica. Los resultados, sin ser nada del otro mundo, sí que salieron ayer a relucir para sumarse a sus condiciones naturales en la penetración a canasta, faceta que que domina como pocos en LEB.

El tema es que el alma de González y un triple de Larragán apretaron de nuevo la contienda (40-45, 26'). Pero ni por esas. El Unelco fue este miércoles un libro abierto, sobre todo en lo que a la defensa y al juego interior se refiere (44-57, 30'). El tránisto del tercer al último cuarto marcó un antes y un después porque el Tenerife acabó por desgastar la penúltima respuesta de los anfitriones (49-65, 34').

El León optó por un epílogo digno y eligió morir matando. Los de Salvo, con Pepe Llorente ejerciendo de héroe inesperado, redujo distancias hasta ponerse a tres (67-70, 39') y subir la temperatura en la caldera leonesa que fue más que nunca un auténtico infierno. El fantasma de las pérdidas resucitó y el Unelco coqueteó peligrosamente con el desastre. Los tinerfeños erraron cuatro tiros libres y se mascó lo peor, pero un oportuno robo de Diego Sánchez con posterior mate de Sabaté sentenciaron el partido y situaron al Tenerife a un solo paso de sastifacer una deuda histórica. Ahora, a esperar a mañana.

"Nos destrozó el juego interior"  

El entrenador del Baloncesto León aseguró que "hemos tenido opciones hasta el final gracias a la casta y ahora no nos vamos a entregar, ni en el partido del viernes si ganamos ni en el quinto. Vamos a pelear hasta el final y vamos a ser un rival duro, y creo que hemos jugado un mal partido, con un juego flojo en ataque, con malos porcentajes y mala selección de tiro. Aún así fuimos capaces de remontar 17 puntos y ponernos a tres". El técnico apuntó que se comenzó muy nervioso "y muy descentrados. Temía que por tener tanta afición el equipo jugaría nervioso. Quizás nos pudo la presión". Salvo estuvo muy diplomático a la hora de explicar el pésimo partido de Howard Brown, el jugador más valorado de la fase regular. "La verdad es que no sé lo que le ha pasado porque ha tenido un partido malo y hay que entenderlo. El juego interior del Tenerife nos ha destrozado porque sus pívots nos superaron siempre en el uno contra uno". El técnico de los leoneses no teme que el desgaste físico y moral no haga mella en su equipo de aquí al viernes: "Mañana [jueves] nos recuperaremos, sobre todo anímicamente, para afrontar el último partido a tope", concluyó.

"El León murió matando"

Paco García comentó que "ahora hay que ganar el cuarto partido, se habla del primero o del tercero, pero siempre el último encuentro es el más importante, esa es la mejor lectura para ascender". Dijo que su equipo hizo "35 minutos casi perfectos y en los últimos cinco minutos, animados por su gente, el León murió matando. Pudo igualar por nuestros fallos en el tiro final porque hemos permitido demasiadas canastas fáciles. No quiero que los 5 minutos finales empañen lo bueno anterior, porque hubo actitud y ganas de defender; además, cuando nos movemos en esos números habituales, cuando dominamos el rebote y cuando los tiros libres vuelven a ser mejores ese es nuestro verdadero nivel". Del rival, dijo: "León no ha estado acertado en sus hombres básicos, como Howard Brown o Herman", analizó el técnico "pero contaron con la ayuda de Julio González que siempre se sale del guión pero en general nuestro trabajo fue mejor". Además, García explicó que es complicado encontrar sorpresas "y por eso era importante llevar la delantera del partido pero es imposible saber como se va a desarrollar el juego y es difícil de que los dos puedan ganar fácilmente".