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El Gobierno blinda las fronteras aéreas para evitar al falso turista

La tercera reforma de la Ley de Extranjería realizada por el Gobierno del PP tendrá 25 cambios con el objetivo de limitar la llegada de cientos de miles de extracomunitarios que cada año entran de forma legal al país a través de los aeropuertos y con visado de turista, pero que luego nunca regresan.
AGENCIAS, Madrid
24/may/03 14:12 PM
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Cinco días han bastado al Ministerio del Interior para cerrar la nueva Ley de Extranjería, después de que el pasado lunes José María Aznar anunciará por sorpresa que, una vez más, se iba a modificar la normativa sobre inmigración. El anteproyecto de la que será la tercera reforma de la Ley de Extranjería desde la llegada al poder del PP comenzó ayer su andadura con un inmediato horizonte temporal: tratar de blindar a finales de 2003 las fronteras aéreas a las decenas de miles de extracomunitarios que cada año entran de manera legal en territorio nacional a través de los aeropuertos (con visado de turista de tres meses) y que luego nunca regresan, pasando así a engrosar las bolsas de clandestinos.

El ministro del Interior, Ángel Acebes, fue el encargado de comparecer en el Palacio de la Moncloa para dejar claras las cuatro líneas de esta reforma: evitar el "fraude" de las entradas de falsos turistas, "simplificar y mejorar" los trámites burocráticos para los extracomunitarios legales, endurecer la lucha contra los que promueven la inmigración clandestina y dar todo tipo de cobertura legislativa para garantizar las expulsiones de los indocumentados detenidos.

Lejos de las críticas ante la supuesta incertidumbre jurídica que provoca la continua revisión de la Ley de Extranjería, el titular de Interior justificó estos cambios de "sentido común" y "absolutamente necesarios", que "facilitarán la integración inmigrantes legales, ayudarán a la lucha contra la inmigración clandestina" y "ordenarán" los flujos migratorios en "beneficio" de los propios extranjeros. En total, en esta reforma de la Ley de Extranjería, el Gobierno tiene previsto aprobar 25 nuevos cambios, entre los que destacan los siguientes: Las compañías aéreas, marítimas y de transporte por carretera estarán obligadas a facilitar desde el país de origen los listados completos de los pasajes a las autoridades españoles e informarán a Interior de los inmigrantes que no utilicen sus billetes de vuelta, bajo pena de fuertes multas.

Trámites más simples

En cuanto a los permisos se refiere, se simplificarán los trámites laborales y policiales en un solo visado, que servirá como autorización de trabajo y residencia. Además, desaparece la figura del permiso de trabajo, sustituida por la autorización para trabajar y el visado servirá para obtener en el plazo de un mes la "tarjeta de extranjero" y circular libremente por el espacio Schengen. El Gobierno estimará inadmisión a trámite automática las "solicitudes manifiestamente carentes de fundamento", derivadas de bulos sobre nuevas regularizaciones.

Sobre expulsiones e internamiento, el instructor del expediente de expulsión (policía o funcionario) dispondrá de un amplio catálogo de medidas cautelares para evitar que los extranjeros expulsables se den a la fuga y los directores de los centros de internamiento (CETI) podrán establecer medidas cautelares para impedir la fuga de los inmigrantes ingresados en estos recintos. También, España podrá expulsar, sin mayores trámites, a los inmigrantes detenidos en territorio nacional y sobre los que ya pese una orden de repatriación de cualquier otro país de la UE.

En cuanto a las reagrupaciones, el cónyuge de un inmigrante legal accederá a la reagrupación sin el año previo de residencia que hasta ahora se exigía, pero la reforma prohíbe las reagrupaciones familiares en cascada, limitándolas a los cónyuges, los hijos menores, los hijos con minusvalía dependientes y los ascendientes dependientes.

En torno a las mafias y patrones de pateras, se tipifica como infracción muy grave la actuación individual para promover o inducir la inmigración clandestina. Hasta ahora sólo era delito formar parte de un grupo organizado o mafia de tráfico de personas.

Por último, en lo que respecta al padrón, se darán rango legal a los criterios de inscripción de los extracomunitarios.