Vivir
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Osasuna encadena su tercera victoria a costa de un flojo Tenerife leer

Dos de cada cien escolares de las Islas son de origen inmigrante

La institución del Defensor del Pueblo, en colaboración con Unicef España, ha hecho público el informe "La escolarización del alumnado de origen inmigrante en España", cuyas conclusiones revelan que la mayoría de estudiantes inmigrantes en España son matriculados en colegios públicos.
EL DÍA, S/C de Tenerife
28/may/03 8:11 AM
Edición impresa

El informe presentado ayer y realizado por el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, y Unicef-Comité Español, "La escolarización del alumnado de origen inmigrante en España", revela que el 2,07 por ciento de los escolares de la comunidad canaria son inmigrantes, lo que supone el 6,83 por ciento del total de alumnos inmigrantes de España.

Dicho informe también explica que Madrid es la comunidad autónoma que acoge a un mayor porcentaje de alumnos de origen inmigrante en su sistema educativo, con un 4,44 por ciento, y que los más de 32.000 alumnos de origen inmigrante matriculados en centros educativos madrileños suponen más de un tercio de los registrados en toda España.

No obstante, un porcentaje sensiblemente superior al de cualquier comunidad autónoma se registra en las ciudades de Ceuta y Melilla, donde los 3.173 alumnos de origen inmigrante representan más del 12 por ciento del total.

El informe "La escolarización del alumnado de origen inmigrante en España" considera así a los niños y jóvenes de origen extranjero que no provengan de los países de la Unión Europea ni de América del Norte.

A las dos ciudades autónomas y Madrid le siguen Baleares, La Rioja y Canarias, todas ellas con más de un dos por ciento de se tipo de alumnos. Por el contrario, en Andalucía, Asturias, Castilla y León, Extremadura y Galicia, el alumnado de origen inmigrante no llega al uno por ciento del total.

En cifras absolutas, tras Madrid son Cataluña (con más de 20.000) y Andalucía (con cerca de 9.000), las comunidades que con mas alumnos inmigrantes escolarizados, mientras que en La Rioja, Cantabria y la Comunidad de Asturias no llegan a mil.

Distribución en centros

Por otra parte, la irregular distribución del alumnado de origen inmigrante en los centros docentes sostenidos con fondos públicos (un 80 por ciento va a la escuela pública y sólo el 20 % a colegios concertados) ha llevado al Defensor del Pueblo a reclamar medidas para lograr una redistribución que mejore la integración.

El pormenorizado estudio parte del análisis del curso 2001-2002, cuando el alumnado inmigrante suponía el 2,22% del total; un 71,5 estudiaba en ciudades de más de 20.000 habitantes (la mayoría en educación infantil y primaria) y cerca del 80% en centros públicos.

Además, los centros públicos ubicados en entornos de nivel sociocultural más bajo son los que acogen mayor porcentaje de inmigrantes, que en algunos casos suponen la mayoría de los alumnos escolarizados en el centro, lo que ha llevado al Defensor a pedir medidas que "palien este problema" sin olvidar el derecho a la libre elección de centro.

Entre las propuestas, destaca la realización de campañas dirigidas a la población inmigrante sobre la gratuidad de la educación obligatoria en centros privados-concertados, e incrementar el control de las autoridades sobre el proceso de admisión en esos colegios para "garantizar su transparencia y la adecuación a las normas".

En este sentido aconseja fijar cupos de reserva para inmigrantes que posibiliten una equilibrada distribución de éstos en centros financiados con dinero público, con independencia de su titularidad.

Donde estos cupos ya existan, sería necesario mantenerlos du-rante todo el año y no sólo durante el plazo de matriculación para facilitar la incorporación tardía de escolares inmigrantes.

Cuando existan razones que lo justifiquen, el Defensor recomienda incluso que se limite el derecho a la libre elección de centro para evitar que la atención específica a los inmigrantes "impida o dificulte gravemente" el funcionamiento de la escuela.

Según el informe, el sistema ha asumido "razonablemente y, en general, sin conflictos extraordinarios", la presencia de alumnado inmigrante, en gran medida gracias a la labor de los docentes que "a menudo" no contaban con los medios deseables.

Para facilitar su trabajo, el Defensor recomienda formación específica, promover materiales didácticos adecuados y ofrecerles "complementos en su retribución ordinaria según el sobreesfuerzo exigido en cada caso".

En general, los padres están satisfechos con sus escuelas, pero los autóctonos se muestran "más satisfechos" cuando el porcentaje de extranjeros no supera el 10%.

Los profesores, que en conjunto no están contentos con la administración educativa, consideran que los inmigrantes no inciden negativamente en el funcionamiento de la escuela.