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El G-30, decidido a paralizar la Liga

La Asamblea de la Liga, representada por ocho clubes de Primera y todos los de Segunda, decidió ayer presionar hasta que no se firme un nuevo contrato de derechos audiovisuales que garantice una solución satisfactoria.
COLPISA, Madrid
30/may/03 11:26 AM
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Al margen del grupo de los poderosos (G-12), entre los que se encuentran el Real Madrid, el Barcelona y el Atlético, que ya tienen asegurados sus contratos, los clubes modestos acordaron, por 28 votos a favor, uno en contra (del Murcia) y una abstención (la del Valladolid, que se pronunciará el lunes en su Consejo de Administración), no iniciar las competiciones oficiales de la próxima campaña, "hasta conseguir un buen contrato de televisión para todos los clubes", según confirmó el presidente de la Liga, Pedro Tomás.

El gran problema para impedir el aplazamiento de la temporada 2003-2004 es que la Liga, que se ha fracturado en dos grupos, solamente ha recibido hasta el momento una oferta de la empresa Santa Mónica que considera insuficiente, aunque Pedro Tomás desveló que "en los últimos tiempos se están barajando otras alternativas". A pesar de que el presidente de la Liga no se puede imaginar "que no exista un contrato de televisión para todos", reconoce que "el escenario está difícil" y "las graves limitaciones que existen en el mercado audiovisual".

La Liga aboga también por reformar la legalidad vigente para acabar definitivamente con el partido en abierto de los sábados, "que no es obligatorio en ninguna otra Liga del mundo". "No pedimos un cambio radical, pero la Ley de Retransmisiones de 1997 debe mejorarse y se trasladará al Gobierno", anunció el presidente de la Liga. Pedro Tomás quiso dejar claro que el fútbol no pretende un nuevo plan de saneamiento, "que ya ha sido pagado, sino más participación en las quinielas (al menos el 20%, cuando los clubes cobran ahora el 10%)".

"El fútbol está arruinado", sentenció el vicepresidente segundo de la Liga, Juan José Hidalgo. El presidente del Salamanca admitió que "el fútbol está pagando el despilfarro de los últimos años, después de que los cabezas de serie pagasen millonadas por jugadores y se haya llegado al desastre (con una deuda de 1.650 millones de euros)", y no ocultó su malestar, al igual que el resto de dirigentes, por la incomparecencia en la asamblea de los clubes más fuertes de Primera. "No es bueno que no estén todos en el foro de la Liga", sentenció Hidalgo, mientras Pedro Tomás expresó "tristeza" por la ausencia de 12 clubes (y también del vicepresidente primero, Florentino Pérez), aunque solicitó a todos los dirigentes "que no caigan en las descalificaciones mutuas ni en enfrentamientos públicos".

Respecto a la amenaza del G-12 de crear una competición cerrada que seguiría el modelo de la Premier League inglesa, el máximo dirigente de la LFP prometió que defenderá "la legalidad vigente" que sólo permite competiciones profesionales de Primera y Segunda División. También se comprometió Pedro Tomás, quien se niega a hablar de ruptura en la Liga, "a forzar a que siga habiendo diálogo entre todos los clubes y sociedades anónimas y a luchar para que todos tengan los mejores ingresos posibles".

Imagen de fractura

"Se ha trasladado una imagen de fractura, pero espero que las dos partes no separen más a los que han estado de los que no", insistió Tomás, después de que durante la asamblea, algunos clubes del G-12, que navegan entre dos aguas, incluso llamasen por teléfono a la sede de la Liga para solicitar que se comprendiese su postura por haberse unido a Madrid, Barça y Atlético. Dicho grupo lo integran también Athletic, Betis, Deportivo, Espanyol, Málaga, Real Sociedad, Sevilla, Valencia y Villarreal.

Mientras tanto, también planea la amenaza de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) de plantear una huelga si no se renueva cuento antes el contrato de televisión para satisfacer las deudas con los jugadores y evitar descensos masivos a Segunda B, y la Liga no ocultó su preocupación por la situación de colapso que denuncia el sindicato. "Nos reuniremos con la Liga para intercambiar información, pero ahora mismo estamos en una situación difícil en la que es necesario contar con esos ingresos de televisión, ya que en caso contrario, habrá que ir a una moderación del gasto", destacó Pedro Tomás.

El segundo acuerdo aprobado por la Liga consiste en modificar los Estatutos para que cada club sólo tenga un voto con independencia de los clubes de que dispongan.