Venezuela

El acuerdo gobierno-oposición se pondrá a prueba en agosto

Los opositores podrán reunir firmas de los votantes y presentarlas ante el Consejo Nacional Electoral. Tras examinar la documentación, se pronunciará sobre la convocatoria que acorte del mandato de Hugo Chávez.
EFE, Caracas
31/may/03 8:33 AM
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La fortaleza del acuerdo concretado entre Gobierno y oposición venezolanos afrontará su prueba de fuego a partir del próximo 19 agosto, cuando legalmente se pueda iniciar un proceso para poder revocar el mandato del presidente Hugo Chávez.

El texto de 19 puntos, auspiciado por la OEA y firmado en la víspera entre Gobierno y oposición, reconoce que la solución a la crisis de polarización política radica en la celebración de referendos revocatorios a los cargos públicos, incluido el de Chávez.

El referendo revocatorio es una figura constitucional a la que pueden apelar los venezolanos para acortar los períodos legales de los cargos de votación popular, cuando hayan cumplido la mitad del mandato para el que fueron electos.

En el caso de Chávez se cumple el 19 de agosto, momento a partir del cual sus opositores, previa recolección de firmas de votantes y cumpliendo con todos los requisitos legales, puede solicitar al Consejo Nacional Electoral (CNE), un poder autónomo del Estado, una consulta para revocar su mandato.

A partir de esa fecha, según miembros de la oposición, será cuando el acuerdo deba mostrar su fortaleza, y sus firmantes la intención de cumplirlo y desvirtuar que sea un "diploma de agradecimiento" a la ayuda de los organismos internacionales.

Según los gobernadores de oposición, hasta última hora los más reticentes a la rúbrica del texto, el acuerdo no establece fechas para los referendos revocatorios y no concreta el "tema electoral".

Reclaman también que el acuerdo deja en manos del CNE la fijación de las fechas de los referendos, en momentos en los que el Parlamento está en mora con la elección de su nueva directiva, a fin de contar con "un árbitro electoral confiable y transparente".

Otros sectores de la alianza opositora Coordinadora Democrática han señalado que "no confían" en que el Gobierno cumpla con el acuerdo. Para el analista político Jorge Olavarría si la oposición consigna las firmas y da los pasos legales necesarios para pedir al CNE que convoque un referendo, y éste, a su vez, aprueba el referendo en los lapsos establecidos, es posible que en noviembre Venezuela realice un proceso para saber si Chávez se queda o se va. Con la consecuencia, casi inmediata, de elegir un nuevo presidente para terminar el mandato de Chávez, hasta enero de 2007.

Plazos

Si los tiempos no se cumplen y la diatriba y la conflictividad política impiden que el referendo se convoque antes del 20 de agosto de 2004, entonces por ley le corresponde al vicepresidente culminar el lapso del presidente revocado.

A pesar del diagnóstico, el acuerdo demuestra que Gobierno y la oposición decidieron darse una tregua en la encarnizada polarización y lucha política que protagonizan desde el breve golpe de Estado de 2002, cuando Chávez fue desalojado por 48 horas del poder. Para el canciller venezolano, Roy Chaderton, el texto "abre un espacio para la solución de esta situación que estamos atravesando actualmente por los medios democráticos" y "significa una renuncia a los atajos, a la ilegalidad, al golpe y a la violencia".

Tras casi siete meses de negociaciones promovidas por el secretario general de la OEA, César Gaviria, Gobierno y la oposición finalmente firmaron el jueves pasado un acuerdo, que -por ahora- abona la ruta para revocar o no los cargos de votación popular.

La firma del acuerdo significa el fin de la gestión en Venezuela de la OEA, Centro Carter (CC) y Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).