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"Dios mío, nos matamos"

Al parecer, la causa del accidente pudo estar en un error humano del jefe de estación. La violencia del impacto fue tal que los vagones llegaron a alcanzar una temperatura de 1.800 grados. Debido a ello, la mayoría de los cadáveres han quedado totalmente carbonizados y desmembrados.
COLPISA, Albacete
5/jun/03 14:12 PM
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El presidente de Renfe, Miguel Corsini, indicó ayer tarde en Albacete que podrían ser diecinueve las personas fallecidas en el accidente ferroviario ocurrido anteanoche en la localidad albaceteña de Chinchilla, catorce de ellos viajeros del tren Talgo que colisionó con un mercancías y cinco de ellos trabajadores de la compañía.

No obstante, no descartó la posibilidad de que pueda ser mayor el número de fallecidos e indicó que catorce familias de viajeros del Talgo han reclamado los restos de sus allegados, lo mismo que cinco familias de trabajadores de Renfe.

Hasta la noche de ayer habían sido rescatados 4 cadáveres y restos de un total de 8, extraídos de los vagones del tren Talgo que se incendiaron en la noche del martes tras colisionar con un tren de mercancías, que se suman a las cinco víctimas mortales que ya fueron confirmadas aquella misma madrugada.

Según indicaron fuentes del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios de Albacete (SEPEI), los bomberos que están trabajando en las tareas de rescate de la víctimas del Talgo, a pesar del grado de carbonización de los cuerpos que han ardido a 1.800 grados, han localizado los cráneos de once cadáveres, que han quedado "totalmente carbonizados y desmembrados".

Tres grandes grúas comenzaron a retirar a primeras horas de la mañana de ayer el amasijo de hierros de los trenes que chocaron cerca de la estación de Chinchilla (Albacete) para localizar a nuevas víctimas del accidente, después de que en la madrugada se confirmara el fallecimiento en el siniestro de los dos maquinistas del tren de mercancías, así como el del Talgo, además del interventor y el mecánico del tren de viajeros.

En el Hospital General de Albacete permanecen ingresadas diez personas, cuatro de ellas en estado crítico, M.E.R, una mujer de 35 años, con una conmoción cerebral y fractura isquiopubiana; L.D.R., un varón de 56 años con traumatismo torácico; M.I.J.P., mujer de 55 años, con fractura abierta en la tibia y fractura isquiopubiana; y L.P.P., varón de 74 años, con traumatismo torácico y fractura vertebral.

Otro de los heridos es J.A.S.M., varón de 35 años, con fractura de esternón y quemaduras de segundo grado en el 9 por ciento del cuerpo, que se encuentra estable dentro de la gravedad.

Asimismo, Juan Guillamón, consejero del equipo de fútbol del Real Murcia, de 55 años, presenta quemaduras de segundo grado en la cara y un brazo y de tercer grado en ambas manos y, según el parte médico, puede presentar un estado grave con posterioridad debido a las secuelas de sus heridas.

Los pacientes, que fueron ingresados en el Hospital General, recibieron por la mañana la visita del ministro de Fomento, Francisco Álvarez Cascos, y el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono.

"Dios mío, nos matamos", gritó Mercedes Santamaría, una de las supervivientes del accidente ferroviario de Chinchilla, en el instante más dramático del suceso. Esta mujer, que viajaba desde Madrid a Murcia, pudo escapar de la tragedia, aunque como reconocía horas después del siniestro "muchos otros estaban allí". "Estoy muy abatida por la tragedia; por lo que hemos vivido y, sobre todo, por que no hemos podido hacer nada", relataba emocionada. "He tenido mucha suerte. Con la gente y con los médicos. He tenido mucha suerte", explicaba la afortunada viajera del tren Talgo, que en el momento del impacto hablaba por su móvil.