Canarias
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Ryanair recurrirá de inmediato el fallo de un juzgado de Santa Cruz de Tenerife leer

La llegada de peninsulares a Canarias decrece y la de extranjeros se ralentiza

El Instituto Canario de Estadística (Istac) se basa en las cifras de 2001, que fueron hechas públicas ayer, para afirmar que el número de personas que se empadronan en el Archipiélago "comienza a estabilizarse". Los colombianos forman el único grupo cuyo crecimiento se ha "disparado".
AGENCIAS, Las Palmas
6/jun/03 16:34 PM
Edición impresa

La llegada a las islas de foráneos legalmente empadronados empezó a estabilizarse en 2001, cuando bajó a casi la mitad el aumento de población provocado por la llegada de ciudadanos de otras partes de España y ralentizarse la venida de extranjeros, según el Instituto de Estadística de Canarias (Istac).

Sólo las personas procedentes de Colombia, cuyo asentamiento en las islas "se ha disparado en los últimos años", rompen la tendencia al estancamiento general del crecimiento demográfico consecuencia de las llegadas de foráneos, según explicó ayer el director del Instituto de Estadística de Canarias, Álvaro Dávila, al presentar los datos de "Variaciones Residenciales" de 2001.

Como principal conclusión de las estadísticas expuestas, Álvaro Dávila afirmó que "parece que empieza a estabilizarse el número de personas que se empadronan en Canarias", ya que "los fuertes aumentos de años anteriores comienzan a ralentizarse".

Prueba de esa estabilización es que el aumento de población resultante de la diferencia entre la cifra de isleños que cambiaron de residencia para vivir en otras comunidades autónomas y la de quienes desde esas regiones se mudaron a Canarias, el llamado saldo migratorio, se redujo en torno a la mitad en 2001 respecto al año anterior, pasando de 7.355 habitantes más a sólo 3.952, dijo.

El incremento del saldo migratorio consecuencia de los movimientos de ciudadanos españoles fue, además, en 2001, el menor que se había registrado en las islas desde 1994, cuando se confirmó la tendencia a crecer de las llegadas de personas de otras comunidades, que rondaron durante ocho años los 8.000 nuevos ciudadanos y alcanzaron su cifra máxima en 1997, con 10.351.

Conforme a los datos del Istac, en total fijaron su residencia en 2001 en Canarias 19.915 personas procedentes de otras comunidades autónomas, sobre todo de Andalucía, de donde llegaron 4.610; Galicia, con 4.315; y Madrid, con 2.852.

Saldo migratorio

Esas venidas fueron compensadas, hasta situar el saldo migratorio del año en sólo los 3.952 nuevos habitantes ya citados, por la marcha del Archipiélago de un total de 15.963 personas que hasta entonces estaban empadronadas en él. Personas que, en su mayoría (un 75 por ciento) no eran originarias de las islas, sino nativos de otras comunidades autónomas del resto del país que con anterioridad se habían trasladado a Canarias, según destacó Álvaro Dávila.

Añadió que a ese grupo de foráneos nacionales hay que sumar el hecho de que un 12 por ciento de los trasladados a otras regiones españolas eran de origen extranjero, por lo que la proporción de canarios de nacimiento que abandonaron las islas rumbo a otras comunidades fue sólo del 13 por ciento.

En cuanto a los extranjeros que se empadronaron como nuevos residentes en el Archipiélago en el referido año, los datos del Istac revelan que, al contrario que lo ocurrido con los españoles del resto del país, aumentaron en número, al pasar de 23.416 en el 2000 a 25.258 en 2001.

Entre ellos, los más numerosos fueron los colombianos, que sumaron 5.597 llegadas, más del doble de las que se produjeron provenientes de cada uno de los siguientes países que más ciudadanos enviaron a las islas en el mismo periodo: Alemania, con 2.609; Venezuela, con 2.062; y Argentina, con 2.014. Desde dichos países, además, se redujo la cifra de personas que trasladaron su residencia a las islas o, como mucho, sólo subió levemente, como ocurrió con Argentina, en contraposición al caso de Colombia, de donde llegaron algo más de 3.000 personas en el año 2000 y menos de 1.000 en el 1999.

Los datos del Istac revelan, por otra parte, que en 2001 también se redujeron los flujos migratorios internos del Archipiélago, ya que sólo cambiaron su residencia de un municipio isleño a otro 35.525 ciudadanos, un 5,4 por ciento menos que en 2000. De ellos, cerca del 80 por ciento, un total de 25.572, se mudó de residencia pero no de isla, mientras quienes eligieron una nueva isla para vivir fueron 6.953, un 21,38 por ciento del total.

Respecto al saldo migratorio, hay una diferencia entre los procedentes de otras islas (altas) y los que se fueron a otras islas (bajas): las islas que presentan un saldo migratorio negativo son Fuerteventura (140), Gran Canaria (298) y La Palma (239).

Migraciones internas

Un total 35.525 canarios cambiaron su domicilio a otro municipio de Canarias en el año 2001, un 5,4 por ciento menos que el año anterior. Un 78,62 por ciento de los isleños cambiaron su domicilio a otro ayuntamiento de la propia Isla mientras que un 21,38 por ciento lo hicieron a un ayuntamiento de otra isla. El 51,29 por ciento de los que han cambiado su residencia a otro municipio fueron hombres y el resto mujeres, de los que el 68,48 por ciento tiene edades comprendidas entre los 20 y 49 años y el 32,32 por ciento poseen estudios de Bachiller o Superior. Los municipios en los que se han causado más altas son Las Palmas, con un total de 3.470; La Laguna, con 2.337; y Telde, con 1.663. Los ayuntamientos con menos altas fueron Teror con 376 nuevas personas empadronadas; La Antigua, con 359 y Tuineje, con 354. Los municipios que mayor número de personas causaron baja en sus padrones son el Ayuntamiento de Las Palmas, con 5.094 bajas; Santa Cruz de Tenerife, con 3.324; y La Laguna, con un total de 2.011 bajas en su padrón.