Nacional

El nacionalismo vasco desafía al Supremo e impide disolver SA

Atutxa comunicará la próxima semana al alto tribunal que el Parlamento autonómico no le dejó actuar contra el grupo de diputados ya ilegalizado.
COLPISA, Vitoria
7/jun/03 9:36 AM
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Las dos formaciones nacionalistas que apoyan al Gobierno vasco, PNV y EA, certificaron ayer su desafío al Tribunal Supremo y tumbaron en la Junta de Portavoces del Parlamento vasco la resolución de su presidente, Juan María Atutxa, que ordenaba el paso de los diputados de Batasuna al grupo mixto en cumplimiento de la orden dictada por el Tribunal Supremo. Contaron para ello con la imprescindible colaboración de los propios parlamentarios abertzales. Atutxa, concluida la reunión, se limitó a señalar que la próxima semana comunicará al alto tribunal la imposibilidad de ejecutar su decisión.

No hubo sorpresas, por lo que la reunión de la Junta de Portavoces apenas duró media hora. Como estaba previsto, los representantes de PNV y EA sumaron sus votos ponderados a los de Socialistas Abertzales en contra de la propuesta de Atutxa e impidieron la disolución de este grupo parlamentario. El representante de IU no acudió al acto, mientras que PP y PSOE apoyaron la inmediata desaparición del grupo formado por los diputados elegidos en las listas de la ilegalizada Batasuna.

El presidente Atutxa, después, corrió a explicar que él no es responsable de lo ocurrido, que puso en marcha el proceso de disolución del grupo abertzale en cumplimiento de la orden judicial, pero la soberanía de la cámara, es decir, los propios parlamentarios "me impiden ejecutar lo que me ordena el Tribunal Supremo". Y así se lo comunicará al alto tribunal en los próximos días.

Para el portavoz del PNV y representante de este partido en la Junta de Portavoces, Joseba Egibar, la decisión adoptada hoy sobrepasa el marco del cumplimiento de una sentencia firme del Supremo. "Lo que subyace detrás de todo esto es un intento de invasión y de doblegar al Parlamento", adujo el dirigente nacionalista, que reiteró que "vamos a responder ante estrategias de sometimiento y de invasión con nuestros votos".

Para el representante ayer de EA, Rafael Larreina, "ningún tribunal puede obligar al Parlamento a cometer un delito de prevaricación votando en contra de la ley, que es su reglamento".

Una farsa

Leopoldo Barreda, portavoz del PP, y Rodolfo Ares, su homólogo en el PSOE, coincidieron en definir lo vivido en los últimos días en el Parlamento vasco como una farsa. El primero de ellos utilizó los términos maniobra y manipulación urdida por el PNV y Atutxa "para crear la apariencia de que no se puede aplicar la sentencia", aunque matizó que esa estratagema "no les permite eludir la responsabilidad". Para Barreda, "las sentencias no se debaten, se ejecutan, y esta cámara tiene en su reglamento la capacidad de acometer la disolución por parte del presidente sin necesidad de acudir esta farsa". Ahora, concluyó, "el Parlamento Vasco deberá enfrentarse a los tribunales por su incumplimiento".

Ares ironizó sobre lo ocurrido en la reunión de ayer, en la que la Junta de Portavoces boicotea lo que el jueves aprobó la Mesa de Presidencia.

La ausencia de IU

La diputada de IU Kontxi Bilbao acudió a la reunión, pero no en representación de su grupo, sino como secretaria segunda de la Mesa. En estrategia acordada con el líder nacional , Gaspar Llamazares, IU no participó en la votación: si por un lado la dirección nacional no aceptaba un acto de insumisión ante el Supremo, la federación vasca de IU no estaba dispuesta a apoyar una medida cuyas consecuencia sería que sus dos únicos diputados, que integran el grupo mixto, se verían sepultados por los siete de SA, con quienes se niegan además a mantener relaciones. "No puede votar su suicidio", en expresiva frase del propio Llamazares.