Sucesos

El inspector detenido asegura no considerarse culpable de nada

En una carta señala que "no soy jefe ni miembro de organización criminal alguna, si acaso y en su momento, un simple funcionario vocacional con veintisiete años de ejercicio profesional que, en ningún momento, se lucró ni recibió pagos de delincuentes o sociedades similares".
A. HERRERO, S/C de Tenerife
8/jun/03 10:10 AM
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El inspector-jefe detenido por su supuesta implicación en una red de tráfico de drogas e ingresado en la actualidad en el centro penitenciario Tenerife II asegura en una carta "no considerarme culpable de nada, si acaso de haber actuado impulsivamente y sin pensar en pros y contras legales".

Días pasados, su letrado recibía la comunicación por parte de la juez que instruía las diligencias la denegación a su petición de puesta en libertad, algo que ha caído como un jarro de agua fría, ya que tanto el procurador de los tribunales co-mo el taxista se encuentran en li-bertad bajo fianza. Los motivos fueron, por un lado, la alarma so-cial que generaría su puesta en li-bertad y, por otro, el posible riesgo de fuga. Se quejaba amargamente este agente de que "mi reputación personal y familiar quedó hecha añicos con esta imputación, además de inaudita, vergonzosa y hu-millante".

Hasta el momento, las posibles pruebas en su contra son las conversaciones telefónicas grabadas durante los tres últimos meses y en las que cualquier amigo suyo es objeto de sospecha y considerado "cliente suyo".

Este inspector se vio involucrado en esta operación al tratar de detener al empresario de automóviles de La Orotava implicado en el tráfico de drogas, ya que fue arrestado por la Guardia Civil durante el desarrollo de la operación "Fortuna", que permitió el decomiso de 300 kilos de cocaína, doscientos cincuenta en Puerto Colón y el resto en un yate varado en Radazul.

En relación con esta trama desarrollada a partir de las declaraciones, fuera de diligencias, del guardia civil del destacamento de Tráfico de Garachico, actualmente en una prisión sevillana, se han visto involucradas distintas personas que trabajaban para el em-presario detenido, pero nunca los dos policías imputados en esta causa abierta por tráfico de drogas.

Al parecer el traslado a dicho centro se debió a la amenazas recibidas desde el interior de Tenerife II.

Funcionario vocacional

Continuaba la carta del agente señalando que "yo no soy jefe ni miembro de organización criminal alguna, si acaso y en su momento, un simple funcionario vocacional con veintisiete años de ejercicio profesional, que en ningún mo-mento se lucró ni recibió pagos de delincuentes u organizaciones de-dicadas a túneles de lavado o similares, y jamás perjudiqué a persona alguna y siempre con las miras de cumplir con mi profesión, que ha sido, además de mi familia, lo que ha guiado mis pasos desde que ingresé en el año 1973".

Esta confesión vendría avalada por el hecho de que en el registro que sufrió en su vivienda días pasados no se halló nada que pudiera imputarle. Además llevaron a cabo un "barrido" de las cuentas bancarias, sin resultado alguno, ya que, al parecer, el inspector jefe todavía debe la hipoteca de su vivienda y el coche que utiliza es antiguo.

Continúa su carta asegurando: "No tengo un euro y Dios es testigo de que el Estado me debe más que yo al Estado".

Entre sus servicios más destacados está la detención del asesino del niño de seis años Jacobo Yanes Izquierdo, hecho ocurrido en Bajamar, para lo cual interrumpió sus vacaciones hasta dar con el paradero de M.M.M., imputado por estos hechos. Además, ha recibido dos cartas de reclusos a los cuales envió a prisión, uno por asesinato tras matar a un empresario a quien emparedó y otro por estafa, solidarizándose con su situación personal y confiando en su inocencia. Finalizaba su carta asegurando que "no sé sí tendré fuerzas el día que salga para poder mirar a mis amigos a la cara, y a personas con las que profesionalmente me he relacionado y que me tenían bien considerado, aunque tengo h... para afrontar lo que me echen".