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Confusión en Mauritania

El intento de golpe de estado en el país norteafricano no había triunfado plenamente a última hora de ayer y las noticias eran contradictorias. El presidente Uld Tayá estaba en paradero desconocido.
AGENCIAS, Nuakchot
9/jun/03 14:12 PM
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La situación seguía siendo confusa durante la tarde noche de ayer en la capital de Mauritania, Nuakchot, tras el intento de golpe de Estado para derrocar al presidente Muauiya Sidi Ahmed Uld Taya que protagonizó ayer un grupo de militares rebeldes.

Los enfrentamientos entre los oficiales alzados y las tropas que permanecieron leales al presidente Taya comenzaron a primeras horas de la madrugada del domingo en Nuakchot, sin que hasta el momento se supiera el número de víctimas mortales y heridos causados por los combates.

Los enfrentamientos se desarrollaron principalmente en las proximidades del palacio presidencial, la sede del Estado Mayor del ejército, un cuartel de blindados y el edificio donde se ubica la televisión pública mauritana.

Las autoridades leales a Taya informaron poco antes de mediodía de que la intentona había fracasado, aunque quedaban aún algunos núcleos de rebelión, pero todavía no estaba claro anoche que el levantamiento haya sido completamente sofocado.

Según algunas fuentes no confirmadas oficialmente, el intento golpista habría sido dirigido por Salah Uld Hnana, un coronel de la división acorazada que fue expulsado del ejército hace un año por su supuesta vinculación con los movimientos baazistas proiraquíes.

El coronel habría aprovechado algunas complicidades en el seno de la división acorazada de la capital y en las fuerzas aéreas para lanzar este intento de golpe de Estado, aprovechando además la ausencia del comandante de la división blindada, que está realizando un cursillo en el extranjero, según las fuentes consultadas.

Añadieron también que las tropas leales al presidente Uld Taya estarían esperando refuerzos procedentes del norte y del sur del país para restablecer la normalidad en la capital.

Testigos presenciales afirmaron que se habían producido saqueos en algunos edificios públicos y ministerios, después de que los vigilantes de la prisión civil de la capital abandonaran sus puestos y posibilitaran que los reclusos salieran de la cárcel.

Señalaron también que varios militares y también algunos civiles que habían resultado heridos durante los combates habían sido trasladados a los hospitales de la ciudad de Nuakchot.

La radio nacional mauritana reanudó sus emisiones cinco horas después del horario habitual para afirmar que la situación estaba "controlada" y pedir a los ciudadanos que permanecieran en sus casas, pero la programación volvió a ser interrumpida poco después sin que fuera restablecida.

La radio no informó sobre los autores del intento de golpe de Estado ni sobre las eventuales víctimas provocadas por los combates entre las fuerzas leales al presidente Uld Taya y los militares sublevados.

La intentona golpista en Mauritania ha sorprendido a los observadores políticos, puesto que el presidente Taya, general del ejército que llegó al poder en 1984 tras un golpe de Estado, parecía ejercer un control absoluto sobre las Fuerzas Armadas.

Clima enrarecido

El clima político en Mauritania, sin embargo, se había enrarecido durante los últimos meses, después de que las autoridades practicaran decenas de detenciones en medios integristas, alegando que podrían preparar acciones terroristas.

El pasado 3 de junio, treinta y dos personas fueron inculpadas de "complot contra el orden institucional, incitación a atentar contra la seguridad interior y exterior y creación de organizaciones no autorizadas".

La oposición al presidente Taya ha organizado desde 1999, año en el que Mauritania estableció relaciones diplomáticas con Israel, numerosas manifestaciones para exigir la ruptura de estas relaciones y denunciar el apoyo del poder a la política de Estados Unidos.

La intentona golpista se produce cuando faltan cinco meses para que se celebren elecciones presidenciales en Mauritania, un país semidesértico de unos 2,7 millones de habitantes.

El general Uld Taya, que llegó al poder en 1984 tras un golpe de Estado, instauró el multipartidismo en 1991 y ganó las elecciones presidenciales celebradas en 1992 y 1997, estas últimas boicoteadas por la oposición radical.

La formación política que lidera el presidente Taya, el Partido Republicano Democrático y Social (PRDS) en el poder, anunció el mes pasado que el jefe del Estado volverá a concurrir por tercera vez a las elecciones presidenciales previstas en principio para el próximo 7 de noviembre.