Internacional

Un ataque con misiles israelíes hiere al líder de Hamas en Gaza

La operación, llevada a cabo desde dos helicópteros, que mató a dos personas e hirió a otras 35, no logró acabar con la vida de Abdel Aziz Rantisi, pero sí ha dado la estocada a la "Hoja de Ruta".
11/jun/03 10:22 AM
Edición impresa

El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) aseguró ayer que considera "una declaración de guerra" el ataque de los helicópteros israelíes contra el dirigente Abdel Aziz Rantisi.

"Todas las conversaciones de paz con la Autoridad Nacional Palestina (ANP) han acabado", afirmó el dirigente de Hamas, Mahmud Al Zahar.

"Israel puede esperar que este crimen no lo va a superar sin un fuerte castigo", advirtió Mahmud Al Zahar en una intervención ante la televisión qatarí Al Yazira tras visitar a Rantisi en el hospital de Shifa.

Nabil abu Rudaina, portavoz de Yaser Arafat, presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), manifestó que el ataque "es muy grave y viene a demostrar la decisión de Israel de dejar sin efecto la Hoja de Ruta", alusión al plan de paz del Cuarteto de Madrid.

También se pronunció el ministro de Información, Nabil Amer, quien afirmó que "este ataque ha tenido por objeto sabotear todos los esfuerzos políticos para devolver la calma a Oriente Medio e incendiar (de violencia) la franja de Gaza".

Asimismo, el ministro palestino encargado de los Asuntos del Gabinete, Yaser Abed Rabó, calificó el atentado como "una actuación de Israel para torpedear la aplicación de la Hoja de Ruta".

Agregó que este tipo de ataques tienen el objeto de malograr todos los esfuerzos internacionales para la paz en la región por medio de la aplicación de la Hoja de Ruta, así como torpedear el diálogo entre las facciones palestinas y el Gobierno de Abu Mazen para alcanzar una tregua en los ataques contra Israel.

El mandatario palestino dijo que "el primer ministro israelí, Ariel Sharon, está haciendo todo lo posible para que continúe la violencia" e instó a la Administración de Estados Unidos a intervenir cuanto antes para frenar "este tipo de asesinatos provocadores y la escalada de la violencia", que se ha acrecentado en estos últimos días.

En cuanto a Israel, el ministro de Vivienda y líder del Partido Nacional Religioso, Effi Eitam, subrayó que "es una pena que el ataque contra el líder de Hamas, Rantisi, fallara porque tenemos que demostrar que no permitiremos el terrorismo".

El ataque de Israel con dos helicópteros de combate contra el portavoz del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) en Gaza, Abdel Aziz Rantisi, no ha conseguido acabar con la vida del líder palestino pero sí ha supuesto una estocada mortal a la Hoja de Ruta.

Dos helicópteros "Apache" lanzaron ayer al menos cuatro cohetes contra el todoterreno en el que viajaba Rantisi, de 56 años y pediatra de profesión y su hijo, Ahmed, de 17.

Según testigos presenciales, el primer cohete falló por lo que los Rantisi lograron escapar del vehículo al percatarse de la presencia de los helicópteros, aunque resultaron heridos por los siguientes cohetes.

Los proyectiles mataron al menos a dos personas, una mujer, Hadra Yusef Abu Hamade, de 52 años, y al guardaespaldas de Rantisi, de 27, además de herir a 35 personas, siete de ellas en estado crítico, que se encontraban en ese momento en la frecuentada calle Nasser, donde hicieron impacto, dijo el jefe de emergencia del hospital Muawia Hassanin.

En un primer momento se había informado también de la muerte de una niña de 10 años, hija de la mujer fallecida en el ataque, pero que al parecer resultó herida.

El vehículo de Rantisi quedó calcinado y altas columnas de humo se elevaban en medio de escenas de pánico de la población, que vio cómo los helicópteros descendían, al parecer, para comprobar el resultado de su acción.

Rantisi, segundo líder de Hamas después del líder espiritual jeque Ahmed Yassin, ha mantenido que los palestinos tienen el derecho a resistir a Israel mediante todos los medios, incluidos los atentados suicidas, "como respuesta a la ocupación y al terrorismo israelí contra los civiles palestinos".

Desde una cama del hospital Shiffa, donde fue operado con anestesia local de heridas en su pierna izquierda, Rantisi aseguró que "mantendremos nuestra yihad (guerra santa) y la resistencia hasta que echemos a todos los criminales sionistas de nuestra tierra".

Por su parte, el primer ministro palestino Abu Mazen calificó el atentado de "terrorista" y subrayó que "semejantes ataques obstruyen y sabotean el proceso de paz".

Abu Mazen ha dirigido una carta urgente al presidente de EEUU, George W. Bush, para que actúe "ante el peligro que se cierne no sólo sobre los palestinos, sino sobre toda la región".

Y es que la acción de Israel, que ha reconocido que su objetivo era matar a Rantisi, se produce el día en que se divulgó el comunicado de trece facciones políticas palestinas en el que aseguraban que estaban dispuestas al diálogo para un alto el fuego con Abu Mazen y Yaser Arafat.

El primer ministro israelí, Ariel Sharon, se mantiene en silencio tras soportar ayer las críticas de la ultraderecha por su modesta decisión de desmantelar quince campamentos judíos en tierras palestinas, sin que le tiemble la mano dura en el campo de operaciones.

Las acciones del Ejército israelí no cesan a pesar de que la fase primera de la "Hoja de Ruta" o plan de paz establece que "Israel llama a un inmediato fin de la violencia contra los palestinos en todas partes".

Además, el Ejército israelí disparó mató ayer a Yaser Hasanen, de 26 años, en Jan Yunes, en el sur de la franja de Gaza.

más cohetes

Tres muertos en otro bombardeo

Tanques y helicópteros israelíes bombardearon ayer una zona residencial de la franja de Gaza causando la muerte a tres miembros de una misma familia y heridas a otras 30 personas. El objetivo de los helicópteros era un vehículo en el que al parecer circulaban militantes palestinos que, según Israel, acababan de disparar varios cohetes Qassam contra la ciudad israelí de Sderot, próxima a la franja de Gaza, causando heridas a una persona. Algunos de los misiles impactaron en edificios de la zona situada entre la ciudad de Beit Hanun y el campo de refugiados de Yabaliya. En una de las casas alcanzadas se encontraba la familia Abed Rabbo. Miriam, de 16 años, Hamuda, de 19, y Mohamed, de 22, murieron en el acto. Horas antes de este ataque las milicias de Hamás habían disparado varios cohetes Qassam contra Sderot, siguiendo un ritual según el cual los milicianos bombardean las ciudades israelíes próximas a la franja cada vez que el Ejército ataca objetivos palestinos.