Internacional

Giscard concluye el texto de la nueva Europa y lo dará a conocer en Salónica


COLPISA, Bruselas
12/jun/03 18:07 PM
Edición impresa

COLPISA, Bruselas

La Convención Europea para la reforma de los Tratados de la UE dio ayer por concluidos sus trabajos, aunque su presidente, Valery Giscard D´Estaing, anunció su pretensión de reclamar tres semanas más de plazo para ultimar los debates sobre la tercera parte del documento sometido a negociación, (el que desarrolla las políticas comunes), a fin de perfilar definitivamente aspectos que todavía merecen, a su juicio, matizaciones.

La Comisión Europea rechazó nuevamente el documento, por considerar que sus propuestas sobre la configuración del Ejecutivo comunitario (15 miembros titulares contados el presidente y el ministro de Exteriores, y otros tantos a título de "delegados", pero sin poderes específicos), menoscaban el papel de esta institución en el conjunto de las de la Unión.

El texto que ha resultado de estos últimos 16 meses de contraste, tal como fue presentado en Bruselas por el Presidium (el órgano director de la Convención), es el que será presentado a los jefes de Estado o de Gobierno de la UE la semana que viene, durante la cumbre europea de Salónica. Es un documento que suscita aprensiones, sobre todo en sus aspectos institucionales, que España sigue rechazando frontalmente.

Miles de personas, la mayoría estudiantes universitarios, salieron ayer a las calles de Teherán para protestar contra la línea dura del régimen teocrático iraní, en una de las manifestaciones más multitudinarias en este país en los últimos años.

Las protestas comenzaron después de que la policía rodeara los dormitorios de la Universidad de Teherán, en una acción que recuerda las violentas manifestaciones estudiantiles de 1999, cuando las fuerzas del orden irrumpieron en el lugar, y un alumno resultó muerto y varios heridos.

En la jornada de ayer, centenares de agentes de seguridad equipados con bastones entraron también en el recinto universitario, en donde dispersaron a los manifestantes y detuvieron a decenas de ellos. Los enfrentamientos en el resto de la capital provocaron la rotura de los escaparates de algunas tiendas y de un banco.

Los incidentes se produjeron poco después de que el secretario de Estado norteamericano, Collin Powell, animara a los iraníes a manifestarse para obligar al régimen de Teherán a distanciarse del terrorismo y deshacerse de su programa de desarrollo nuclear. Este llamamiento fue ampliamente criticado por el Gobierno de iraní.