Tenerife Sur

La presión vecinal motiva que se aplace el derribo de una casa

La Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural concedió a un vecino de La Caleta (Güímar) una semana para que resuelva la situación en la que está su vivienda, de la que una sentencia del Tribunal Supremo obliga a derribar el segundo piso por afectar al espacio marítimo-terrestre
EL DÍA, Güímar
12/jun/03 19:37 PM
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La Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural (Apmun), dependiente de la Consejería de Política Territorial y Medio Am-biente del Gobierno canario, aplazó ayer la ejecución de una sentencia del Tribunal Supremo por la que ha de derribar el nivel superior (segundo piso) de una vivienda situada en la calle Juan Ramos Barrios, del pueblo de La Caleta (Güímar). En ello jugó un papel fundamental la presencia de un centenar de vecinos de este núcleo, que apoyaron al propietario del inmueble, el trabajador del Hospital Psiquiátrico Antonio Plasencia Florentino, por entender que lo que se pretende "es una injusticia".

Pedro Gómez Jiménez, director de la Apmun, fue quien tomó la decisión de posponer el derribo atendiendo a la petición del afectado, quien dispone ahora de varios días para intentar resolver la situación.

La planta a derribar tiene una superficie construida de 119 metros cuadrados divididos en dos viviendas "para la familia", según Plasencia, quien explicó que el inmueble fue construido hace 30 años, si bien la parte afectada fue terminada hace más de seis, con posterioridad a la entrada en vigor de la Ley de Costas. El 4 de marzo de 1992 comenzó el proceso que ha derivado en la sentencia del Tribunal Supremo.

Apoyo vecinal

Los vecinos de La Caleta comenzaron a concentrarse ante la vi-vienda a las nueve de la mañana, una hora antes de la llegada de la Guardia Civil, el director general de la Agencia de Protección del medio Urbano y Natural, funcionarios y personal necesario para el derribo. El alcalde en funciones, Rigoberto González, lo haría una hora después, acompañado por la concejal Sonia Fernández y explicando que el Plan General de Ordenación, cuya aprobación definitiva debe producirse en breve, "contempla la zona donde se en-cuentra la casa como suelo ur-bano".

Un nutrido grupo de vecinos mostró su rechazo absoluto a la decisión judicial y pidió con contundencia que "empiecen a demoler por El Puertito de Güímar", en alusión a otras construcciones que ellos consideran que son "más ilegales" que la que pretenden derribar en La Caleta.

Pedro Gómez explicó insistentemente al afectado y representantes vecinales que se limitaba a cumplir una sentencia, medida que fue pospuesta una vez que el dueño de la vivienda comenzara a demoler por sí mismo el cuarto de acceso a la azotea.