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16 muertos en un ataque suicida contra una guagua en Jerusalén

El joven palestino que se inmoló se subió al vehículo en la parada anterior e iba disfrazado de judío ultraortodoxo. En el atentado también resultaron heridas casi un centenar de personas.
COLPISA, Jerusalén
12/jun/03 14:12 PM
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Dieciséis personas perdieron la vida y más de 90 resultaron heridas en un atentado que tuvo lugar ayer en Jerusalén cuando un suicida palestino detonó una potente carga explosiva en el interior de un autobús urbano.

La explosión se produjo unos minutos antes de las 5:30 de la tarde, cuando el autobús, de la línea 14-A, se había detenido en una parada frente al edificio de oficinas y comercios Clal, en la calle Yafa, la calle más céntrica del sector judío de Jerusalén, uno de los lugares preferidos por los suicidas.

La explosión se pudo escuchar con claridad en toda Jerusalén. El autobús cubría el trayecto entre dos barrios populares de la ciudad y, cuando se disponía a reanudar la marcha después de haberse detenido en una parada, el suicida detonó la bomba.

El autobús quedó completamente destruido. En una gran parte de los autobuses de Jerusalén viajan guardas de seguridad que registran los paquetes que llevan los pasajeros, aunque no está claro si en el autobús en cuestión viajaba algún vigilante.

El suicida subió sólo una parada antes de la explosión, en el mercado central de Mahane Yehuda, sin despertar la sospecha de su conductor ni de los pasajeros. Muchos de los ciudadanos que utilizan la parada del mercado suben a los autobuses cargados con las bolsas de la compra.

Según algunos sobrevivientes, el suicida iba disfrazado de judío ultraortodoxo, vestía la ropa oscura característica de los ultraortodoxos y ocupó un asiento en la parte central del autobús sin despertar la menor sospecha. Ésta no es la primera vez que un suicida se disfraza de ultraortodoxo para pasar desapercibido.

En el interior del autobús fallecieron 13 personas y otras tres en los hospitales. Las ambulancias llegaron con rapidez y evacuaron a los heridos a varios centros médicos. La mayoría de los afectados eran personas que estaban en la calle y que fueron atendidas por crisis nerviosas. Sólo nueve de ellos se encontraban ayer por la noche en estado grave y uno en estado crítico.

Autoría de Hamas

El atentado se lo atribuyó la organización fundamentalista Hamas. El suicida era un joven palestino procedente de Hebrón, en Cisjordania.

"Primero escuché la explosión y unos segundos después comencé a escuchar los gritos de la gente que corría alejándose del autobús mientras gritaba: atentado, atentado", recordó Ofir Alon, un testigo que se encontraba a pocos metros del vehículo.

La escena de ayer no era la primera de este tipo en la calle Yafa. Desde mediados de los noventa, esta calle que constituye el centro del sector judío ha sido testigo de muchos atentados similares.

Los servicios de emergencia se encontraron con cuerpos descuartizados, miembros mutilados, sangre y restos humanos por todas partes. Grupos de ultraortodoxos recogían los restos humanos y los metían en bolsas de plástico para enterrarlos luego. Esta actividad la llevan a cabo ultraortodoxos porque la consideran un acto de piedad que tiene su recompensa religiosa.