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CC y PP, pendientes de sus ediles

Los 87 ayuntamientos del Archipiélago eligen hoy a sus alcaldes bajo la atenta mirada de las cúpulas de Coalición Canaria y el Partido Popular, que no están dispuestas a que el pacto regional suscrito entre ambas formaciones se incumpla en más municipios de los previstos.
EL DÍA, S/C de Tenerife
14/jun/03 14:12 PM
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Los 87 ayuntamientos de Canarias se constituyen a las 11:00 horas de hoy bajo la incertidumbre del mayor o menor cumplimiento del pacto suscrito por Coalición Canaria (CC) y el Partido Popular (PP). Según dicho acuerdo, los concejales de ambas formaciones deben apoyarse mutuamente para favorecer a la lista más votada, un mandato cuyo cumplimiento estricto parece imposible debido a la indisciplina de unas cuantas agrupaciones locales. Del respeto a lo acordado dependerá en buena medida la correlación de fuerzas entre nacionalistas y populares en el próximo Gobierno de Canarias.

CC y PP se apresuraron a alcanzar un pacto que paralizara los movimientos que empezaron a producirse en los municipios la misma noche de las elecciones, muchos de ellos propiciados por el PSC-PSOE. Con todo, el acuerdo llegó tarde para el municipio grancanario de Telde, donde el mismo día 26 llegaban a un pacto el PP y un partido local para desbancar a los nacionalistas de su principal feudo en Gran Canaria.

La localidad teldense destapó la caja de los truenos, y a ella le siguió de inmediato la de Arucas, donde socialistas y populares se han aliado para apartar del poder a Froilán Rodríguez, de CC.

También en Gran Canaria, el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana se convirtió en una excepción al pacto, aunque con una particularidad: CC prefiere mantenerse en la oposición y que el PP, el partido más votado, gobierne con el PSC-PSOE.

Al mismo tiempo, en el municipio majorero de La Oliva CC y PSC-PSOE se unían para convertir en alcaldesa a la senadora nacionalista Claudina Morales en detrimento de Domingo González Arroyo, del PP, que dejará la Alcaldía después de 25 años.

En La Palma, el municipio de El Paso se ha convertido en el principal protagonista ante la negativa del PP a apoyar a los nacionalistas, si bien parece que en las últimas horas la situación se ha reconducido. En un primer momento, CC amenazó con no apoyar al PP en Santa Cruz de La Palma, donde los populares fueron la lista más votada, pero el propio presidente de CC, Paulino Rivero, ha desvinculado lo que ocurra en El Paso con la capital.

En Tenerife, el principal incumplimiento tiene por escenario el Ayuntamiento de Arona, donde CC se apresuró a suscribir un acuerdo con el partido creado por el ex alcalde socialista Manuel Barrios, dejando en la oposición al PP.

En El Tanque, CC, la lista más votada, le ha ofrecido a los socialistas gobernar conjuntamente, y aunque estos han rechazado la oferta, existe el acuerdo de impedir el acceso al grupo gobernante del único concejal popular.

En La Gomera, El Hierro y Lanzarote no ha habido mayores problemas, aunque, como era previsible, no han faltado amagos de ruptura cuyo único fin ha sido presionar al aliado para lograr el mejor rendimiento al pacto.

Telde y La Oliva

La principal espina clavada de CC es Telde, donde Ican, el socio grancanario de la coalición, ha campado a sus anchas en los últimos años. Las pésimas relaciones personales entre el que será nuevo alcalde, Francisco Valido, del PP, y el alcalde saliente, Francisco Santiago, de CC, hace imposible un acuerdo, al menos de momento.

La situación en La Oliva, donde a las diferencias ideológicas entre el hasta ahora alcalde del PP, González Arroyo, el "marqués de La Oliva", y Asamblea Majorera, uno de los socios más a la izquierda de CC, se suman años de enfrentamiento personal, también convierte en improbable una ruptura del acuerdo CC-PSOE.

De lo que ocurra hoy hablarán a principios de la próxima semana el próximo presidente del Gobierno, el nacionalista Adán Martín, y el líder del PP en Canarias, José Manuel Soria. Si los incumplimientos no pasan a más, se respetará el reparto de cargos acordado para el próximo Ejecutivo, donde los populares contarían, en principio, con tres consejerías. Si alguien se salta el guión, el coste se traducirá en una menor representación gubernamental.

Posteriormente, la duda por desvelar será si un hipotético cambio de escenario en el Congreso de los Diputados en 2003, que previsiblemente influirá en el Gobierno de Canarias y se dejaría notar en los ayuntamientos con una cascada de mociones de censura.