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Condenado por maltratar y vejar a sus padres y hermana

El acusado, con domicilio en La Orotava, padece psicosis esquizofrénica y pateaba a sus progenitores, los amenazaba de muerte e insultaba de forma habitual. El inculpado deberá someterse a tratamiento durante dos años.
EL DÍA, S/C de Tenerife
15/jun/03 10:11 AM
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El Juzgado de lo Penal número Dos de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a Emilio G.M. a dos años de sometimiento a tratamiento psiquiátrico cada semana al ser autor de un delito de violencia habitual, tres faltas de vejaciones, cuatro faltas de maltrato y otras dos faltas de lesiones a sus padres y su hermana, a los cuales golpeaba y amenazaba de muerte cada vez que sufría brotes psicótico-esquizofrénico.

Al inculpado se le aplicó la eximente de trastorno mental. Según consta en la sentencia, el acusado convive en el domicilio familiar, sito en La Orotava, junto a sus padres y su hermana. Emilio G.M. padece trastorno psicótico-esquizofrénico que, en fase de crisis, altera su entendimiento y voluntad.

Cuchillo en mano

El día 14 de junio de 1999, el procesado propinó patadas a sus padres, rompió enseres domésticos y, blandiendo un cuchillo, los intimidó a ambos diciéndoles que los iba a matar para, después, clavar el citado cuchillo en el respaldo de una silla de la casa.

Los padres del inculpado denunciaron los hechos acaecidos a la Policía Local de la Villa de La Orotava.

El día 26 de septiembre de 1999 comenzó a agredir a su madre dándole patadas y empujones. Al momento intervino el padre del acusado, siendo agredido por su hijo. La madre sufrió una contusión en la rodilla izquierda de la que tardó en curar dos días. El padre resultó con una herida inciso-contusa en la mano derecha.

El día 6 de noviembre de 1999, también en el domicilio familiar, tras gritar y proferir palabras vejatorias hacia su madre, el inculpado la golpeó en la pierna derecha causándole un hematoma que precisó de asistencia médica y que tardó en curar 15 días a causa de la insuficiencia venosa de la víctima.

La hermana del procesado, al ver cómo agredía a su madre, salió en su defensa recibiendo múltiples golpes.

El día 26 de noviembre de 2000, el acusado profirió hacia su padre expresiones intimidatorias en las que afirmaba que lo iba a matar, denunciándolo su progenitor en las dependencias de la Policía. Estos hechos se volvieron a repetir el 18 de enero de 2001 y el día 8 de mayo del citado año.

Por otra parte, los días 27 y 28 de junio de 2001, el acusado golpeó a su padre causándole erosiones, contusiones, hematomas en la mano y el antebrazo derechos, así como una herida contusa en la mano izquierda.

Los padres del procesado tienen 75 años y sufren, como consecuencia del comportamiento de su hijo, un estado de gran ansiedad. El acusado, durante el transcurso de los hechos de referencia, ha sido internado en el Hospital Psiquiátrico de Santa Cruz en varias ocasiones a causa de "los brotes de su enfermedad. No obstante, se le da el alta a los pocos días al compensarle su psicopatología sometiéndole únicamente a tratamiento ambulatorio".

Desde el mes de marzo hasta el de noviembre de 2001 fue controlado cada 15 días por el médico forense de La Orotava, disminuyendo su agresividad.