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El Cabildo rescata cardones y tabaibas para su trasplante

Medio millar de estos ejemplares estaba a punto de desaparecer al encontrarse en lugares donde se llevan a cabo diversas obras, especialmente en distintos puntos de la zona costera de la comarca.
EL DÍA, Costa Adeje
16/jun/03 19:37 PM
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El Cabildo de Tenerife ha rescatado medio millar de ejemplares desarrollados de cardones y tabaibas que se hallaban en situación de desaparecer por encontrarse en zonas donde se realizan obras de diverso tipo, generalmente en la costa.

"Se trata de una iniciativa destinada a evitar la pérdida de unas plantas que en muchos casos cuentan con más de un siglo de edad y, por tanto, poseen un elevado valor ambiental", según el consejero insular de Medio Ambiente en funciones, Wladimiro Rodríguez Brito.

Estos ejemplares son trasladados hasta el vivero que posee dicha institución en el municipio de Fasnia, dedicado específicamente a este tipo de flora, donde son cuidados hasta su trasplante. En este aspecto, el consejero comenta que "nuestro patrimonio vegetal posee una gran riqueza y por esa razón debemos hacer todo lo posible por cuidarlo"

Entre las especies que contribuyen a ello se encuentran los cardones y las tabaibas, al margen de otras plantas que suelen distribuirse en su mismo ámbito, matizó Rodríguez Brito.

Al respecto, comentó que "en muchas ocasiones su existencia corre peligro porque a la hora de realizar desmontes no se tiene en cuenta su trascendencia". Rodríguez Brito explicó que "nosotros queremos que eso no suceda y estamos empeñados en recuperar todos los que podamos".

Este tipo de plantas, como los cardones, desempeñan un papel muy importante en los hábitats donde se desarrollan. En ese sentido, constituyen verdaderos refugios de otras especies vegetales que de esa forma quedan protegidas de la acción del ganado caprino. Asimismo, sus brazos son también soporte de líquenes y, tras su muerte, se convierten en fuente de nutrientes para otros organismos, como bacterias, hongos o insectos.

Un cardón adulto ocupa una superficie media de 30 metros cuadrados, si bien algunos individuos pueden alcanzar los 150, como el conocido ejemplar de Buenavista del Norte. Durante su permanencia en el vivero las plantas reciben los cuidados del personal especializado que está destinado en la instalación hasta su utilización en programas de restauración ecológica o rehabilitación paisajística.

El proceso se desarrolla en un recinto que alcanza casi los 80.000 metros cuadrados y que supuso en su momento al Cabildo una inversión de 300.000 euros. Está dedicado fundamentalmente a la producción de plantas de tipo basal, más propias de las comarcas costeras del Sur, y completa la infraestructura insular junto a los viveros de La Tahonilla.