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Melchior renueva su mandato al frente del Gobierno de la Isla

El político nacionalista propone para el nuevo mandato buscar la calidad de vida, el cuidado del territorio y un crecimiento sostenible. Tanto socialistas como populares se comprometen a consensuar los grandes asuntos y a una oposición constructiva.
S.LOJENDIO, S/C de Tenerife
17/jun/03 14:13 PM
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Que Tenerife es una Isla en constante crecimiento, la más poblada del Archipiélago, lo ponen de manifiesto las estadísticas demográficas, aunque también puede valer como indicador de esta densidad humana el lleno que se vivió ayer en el Cabildo de Tenerife, rebosante de un público que tomó literalmente el Palacio Insular durante la ceremonia de constitución de la séptima Corporación salida de las urnas.

El acto de ayer destiló eso, mucha democracia, ceremoniosa, pero al fin y al cabo democracia. Tal y como establecía el guión, y una vez compuesta la mesa de edad, los veintinueve consejeros electos fueron tomando posesión de sus cargos bajo la fórmula de la promesa o del juramento, acompañados por los aplausos de la sala y por los vítores del exterior, que no estaban sujetos al protocolo.

Y una vez quedó formalmente constituido el Cabildo de Tenerife para el mandato 2003-2007, Ricardo Melchior fue proclamado presidente. El dirigente nacionalista asume así su segundo mandato consecutivo, merced a la mayoría absoluta conseguida en las urnas, y tras tomar el bastón de mando impuso las medallas corporativas a los consejeros electos.

El ya elegido presidente tomó asiento y recibió entonces, tanto por parte de los socialistas como de los populares, un compromiso de trabajo y esfuerzo en común para resolver los grandes retos de la Isla y, también, la firmeza de una crítica seria y constructiva,

En su alocución, Ricardo Melchior afirmó que era un "orgullo y un gran honor" comparecer en un acto de esas características. "Sin embargo supone también una enorme responsabilidad ante el pueblo y todos los consejeros".

El presidente señaló que el "avance" experimentado por Tenerife en la última década "no tiene precedentes en su historia y es fruto del esfuerzo conjunto de las administraciones públicas, el sector privado y la ciudadanía".

También manifestó su compromiso "firme" por tres objetivos: la calidad de vida, el cuidado del territorio y el crecimiento sostenible de la economía, además de hacer alusión a la consecución del pleno empleo, el turismo y la seguridad, entre otras cuestiones.

"Creemos sobremanera en los frutos del trabajo conjunto, como en buena medida hicimos durante el periodo de gobierno anterior y se evidencia en que la inmensa mayoría de las decisiones adoptadas por el Pleno surgió de la unanimidad", subrayó.

Por último, se refirió al Cabildo como "una de las más importantes corporaciones locales de todo el Estado Español" y mostró su firme determinación de continuar siendo el presidente del conjunto de los tinerfeños y de seguir trabajando por la Isla.

El representante del PP, Benito Codina, abrió su intervención parafraseando a José Canalejas al considerar a los cabildos como "un hecho esencial de nuestro territorio". Codina insistió en que el Cabildo "ocupa un lugar privilegiado en la conciencia de todos los canarios" y, en esta línea, señaló que la Corporación debe apostar por la participación ciudadana, "promoviendo cambios que garanticen los derechos de las minorías, para lo que es imprescindible trabajar en conjunto".

El socialista Antonio Martinón definió al Cabildo como "la voz política de la Isla, que debe respetar a los tinerfeños y a la naturaleza", además de resaltar la "importancia de llegar a acuerdos en los grandes temas".

El consejero socialista aludió al crecimiento económico, "que ha de llevarse a cabo mediante el respeto a la naturaleza", a la "importancia que para los socialistas tiene la cultura" y al fenómeno de la globalización, que ha de obligar a un esfuerzo de cooperación con los países en vías de desarrollo, para terminar cantando a la paz.