Tenerife

EDITORIAL: - El horizonte se despeja - Asuntos para no olvidar


EL PARLAMENTO
22/jun/03 12:17 PM
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de Canarias ya ha quedado constituido, al igual que los Cabildos y los ayuntamientos isleños. Sólo resta, por tanto, configurar el Gobierno Autónomo, que se estructurará en pocos días conforme al acuerdo firmado entre Coalición Canaria y el Partido Popular.

Restan por delante cuatro años de duro trabajo para solventar problemas y desigualdades, para lograr el progreso de las Islas, para alcanzar la anhelada estabilidad.

Nacionalistas y populares tienen ante sí el reto de aplicar una serie de políticas consensuadas que hagan de Canarias un territorio más cohesionado en lo social, mejor articulado en lo territorial, con infraestructuras y servicios de calidad, sensible con los valores medioambientales, donde se alcancen los máximos niveles de empleo estable y de calidad y donde los servicios públicos estén fundamentalmente orientados a afrontar los problemas sociales, desarrollando políticas de igualdad con atención preferente a las personas más desfavorecidas.

Así figura en la declaración de intenciones de las dos fuerzas políticas y así, sin duda, debe ser, por el bien del Archipiélago.

QUEDA POR HACER. La sanidad, por ejemplo, es una de las asignaturas pendientes. Es obligatorio acabar con las listas de espera, poner al día los hospitales, dotar de personal cualificado a los diferentes departamentos y equilibrar las inversiones, sin olvidarse de la modernización de la atención primaria.

Para resolver el caos existente, se requiere la firma de un Pacto por la Sanidad entre todas las fuerzas políticas, los profesionales y los usuarios. Sólo así se radiografiará el mal antes de sajarlo.

Tampoco nos podemos olvidar de la educación, que precisa una inyección y ciertas dosis de imaginación para que no enferme, de la inseguridad ciudadana, cada vez más hiriente, de la ausencia de inversiones para el desarrollo científico y tecnológico, del medio ambiente, de la agricultura, de la industria, del sector servicios. En todos los ámbitos surgen dificultades y contrariedades que el nuevo Gobierno debe afrontar.

CANARIAS HA CRECIDO demasiado en los últimos años y los problemas de hoy son diferentes a los de ayer. Hemos logrado más calidad de vida y mejores condiciones, pero hemos de trabajar para seguir prosperando y alcanzar cotas de bienestar más altas.

Es imprescindible redoblar esfuerzos para la modernización empresarial, para mantener nuestro status en la Unión Europea, para crecer en África desde el punto de vista comercial. Hay que delimitar de una vez por todas las aguas archipielágicas, estudiar si es factible y carece de peligro que horaden nuestro suelo submarino en busca de petróleo.

Canarias tiene que cobrar fuerza en el ámbito nacional y en el internacional. En periodo de crecimiento y desarrollo ningún territorio es hoy pequeño. Para ello, ha de participar en las decisiones en materia de puertos, aeropuertos, tráfico aéreo, costas, vertidos al mar, servicio meteorológico, salvamento marítimo, comercio exterior... Cotas que concebimos necesarias y lógicas en estos tiempos, adentrados que estamos ya en el siglo XXI.

El turismo merece un capítulo aparte, porque debe continuar siendo el componente esencial de la economía canaria, lo cual requiere la puesta en marcha de las Directrices Generales de Ordenación del Territorio y del Turismo, sin obviar un plan de infraestructuras turísticas en colaboración con los Cabildos y Ayuntamientos.

Son numerosas las materias que iremos recordando desde estas líneas con la única y sana intención de lograr el bien de Canarias, de esta Comunidad Autónoma.

asuntos para no olvidar

* El alcalde de la Capital tinerfeña, Miguel Zerolo Aguilar, ha tenido la feliz idea de relanzar el Pacto por Santa Cruz, urdido en la anterior legislatura y que se quedó en alguna gaveta por la falta de voluntad de alguno de los firmantes. Ahora lo retoma y va a buscar el apoyo de las fuerzas políticas dispuestas a colaborar. El objetivo no es otro que situar a la ciudad en el lugar que se merece; es decir, como una gran Capital administrativa, económica, cultural y comercial. Ojalá tenga éxito en esta ocasión, y socialistas y populares respalden tan acertada iniciativa.

* No sabemos a qué Isla o "centro del Archipiélago" se refiere el socialista Pérez de G. Canaria en su intervención en la constitución del Cabildo grancanario, pero nosotros, los tinerfeños, y todos los canarios sí sabemos que la Isla central del Archipiélago es Tenerife, que es la mayor, además, en extensión; la más habitada y con una población repartida armónicamente en su territorio; la más importante por su imparable crecimiento económico, inmensamente cultural y de excepcional belleza. Así que, Pérez, brega usted en balde. Y de llevarse el Parlamento, olvídese.