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María del Mar Julios "sustituye" a Rodríguez en Vicepresidencia

CC propuso anoche a la diputada por Gran Canaria, en una reunión con el PP en Madrid, como vicepresidenta del Ejecutivo. Los nacionalistas apuestan por Antonio Castro para Presidencia y los populares aspiran a controlar una de las consejerías de mayor peso: Educación, Sanidad o Economía.
EL DÍA, S/C de Tenerife
25/jun/03 16:35 PM
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Coalición Canaria (CC) ha adoptado una contundente decisión: Román Rodríguez no va a ser el vicepresidente del Gobierno y tendrá que conformarse, en el mejor de los casos, con la Consejería de Economía y Hacienda. Una mujer, María del Mar Julios, diputada autonómica de CC por Gran Canaria, procedente también de Ican y hasta hace poco parlamentaria en Madrid, será, casi con total seguridad, quien ocupe la Vicepresidencia en el Gobierno del nacionalista Adán Martín (CC-ATI). Representantes de CC y el Partido Popular (PP) negociaban en Madrid al cierre de esta edición un Ejecutivo en el que Antonio Castro (CC-API) se situaría al frente de la Consejería de Presidencia, que asumiría la responsabilidad de aplicar las Directrices de Ordenación Turística, y donde los populares controlarían uno de los tres grandes departamentos: Educación, Sanidad o Economía

La preferencia del PP es hacerse con Economía, a la que propone adjuntar Industria, Comercio e Innovación Tecnológica. No obstante, el reparto final dependerá de la postura que termine por adoptar el propio Román Rodríguez, que se ha convertido en una auténtica pesadilla para los nacionalistas a la hora de negociar con los populares.

El todavía presidente y su entorno más cercano han entrado en cólera con su exclusión de la carrera por el segundo puesto en el Ejecutivo, y exigen que se cumpla hasta las últimas consecuencias el acuerdo adoptado por la organización a principios de año, que reservaba para Rodríguez la Vicepresidencia y las áreas de Economía y Hacienda. En ATI (Tenerife), API (La Palma), AHI (El Hierro) y un sector de Ican en Gran Canaria entienden que Román ha hecho de su nombramiento como vicepresidente una cuestión personal, que va más allá, incluso, de las trabas expresadas por la organización grancanaria de CC para suscribir el pacto con el PP.

La postura de Román Rodríguez, que ayer se mantenía inalterada, ha ralentizado las negociaciones para el reparto de consejerías entre el próximo presidente, Adán Martín (ATI-CC), y el líder regional del PP, José Manuel Soria, verdadero instigador de la defenestración del político grancanario. Los esbozos de organigrama que Martín ha puesto sobre la mesa en sus conversaciones con Soria servirán de poco si el presidente en funciones no cede ante una exigencia, la de renunciar a la Vicepresidencia, que el PP considera "sine qua non" para estructurar el Gobierno.

CC en las islas occidentales y parte de la organización en Gran Canaria considera que Román Rodríguez y los hombres de su máxima confianza, el grupo que le acompaña en Presidencia, actúan movidos por simple tozudez. El enfado hacia dicho grupo avanza "in crescendo" dentro de la organización nacionalista.

Un alto dirigente de ATI indicaba ayer que vistos los resultados obtenidos en Gran Canaria, Rodríguez puede darse con un canto en los dientes accediendo a una consejería de tanta relevancia como la de Economía y Hacienda. En su opinión, dichos resultados anularon automáticamente el acuerdo suscrito en el seno del Consejo Político para repartir Presidencia y Vicepresidencia.

Los nacionalistas tinerfeños consideran, asimismo, que un hipotético tratamiento desfavorable para Gran Canaria en el futuro gobierno tampoco puede ser argüido por Román Rodríguez y sus partidarios. Primero, porque la Vicepresidencia corresponderá, en cualquier caso, a un destacado dirigente grancanario de CC; segundo, porque la organización haría un especial esfuerzo para que Ican conservase su nivel de representación.

No obstante, aún en el caso de que Román Rodríguez aceptase Economía y Hacienda, a Adán Martín le quedaría una ardua labor por delante: convencer a José Manuel Soria. Los populares han insinuado su querencia por esas mismas áreas de poder, y Soria sabe de sobra que cuanto más se dilaten las negociaciones por culpa de la intransigencia de Román, más se debilitará la capacidad de transacción de los nacionalistas frente a los requerimientos del PP.

Críticas de Soria

Ayer mismo, Soria, en un acto público, hacía leña del árbol caído y auguraba que el próximo Gobierno será uno de los más estables de la historia a pesar de que Román Rodríguez no apoye la alianza. Dijo que la negociación ha sido liderada por los representantes nacionalistas que "legítimamente podían negociar y, por tanto, va a ser un pacto estable y duradero".

El también presidente del Cabildo grancanario apuntó que "aunque Román Rodríguez se ha cansado de decir que no apoya un pacto con el Partido Popular, ocurre que la opinión del presidente en funciones, por muy respetable que sea, es poco importante de cara al pacto que ya hemos suscrito, y, sobre todo, de cara a su cumplimiento".