Santa Cruz de Tenerife

Pasado y futuro en CUESTA de PIEDRA

Construidas a mediados de los años 50, las casi cuatrocientas viviendas del barrio desaparecerán para dar paso a un nuevo paisaje urbano. Un grupo de familias ya se marchó, pero el más numeroso se quedará con mejores condiciones de habitabilidad.
JOSÉ D. MÉNDEZ, S/C de Tenerife
29/jun/03 18:15 PM
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El Ayuntamiento de Santa Cruz lleva mucho tiempo intentando buscar una solución para los problemas de Cuesta de Piedra, un barrio con peculiaridades casi desde su nacimiento, en un lejano año de 1956. Ya se han dado los pasos para la reposición de las 355 viviendas originales y varias familias se han ido del barrio para estrenar sus flamantes casas en otros zonas como Ofra. El resto espera el inicio de las obras, previsto para el mes de julio.

En 1953, el consistorio construyó el grupo de 355 viviendas unifamiliares sobre un solar cedido de 24.001 metros cuadrados. Las obras concluyeron el 11 de noviembre de 1956, con 15.975 metros cuadrados de superficie para viviendas y los otros 8.062 a viarios y zonas verdes.

La tipología de las edificaciones era unifamiliar, con adosados de dos plantas de altura y un frente inferior a cuatro metros de fachada. El resultado fue casas muy reducidas en cuanto a dimensiones, unidas entre sí y que formaban calles estrechas, auténticos laberintos, con problemas incluso para cumplir las medidas de seguridad a la hora de afrontar la colocación de las instalaciones eléctricas o contraincendios. Además, con el paso de los años, los inmuebles presentan un proceso de gran deterioro, con problemas de humedad e incluso de agrietamientos de muros y paredes. La última gran obra que afrontó el ayuntamiento fue el repintado de las fachadas en el año 1996.

Este tipo de viviendas estaban condenadas a la desaparición y así lo entendió la corporación que hace años tenía en perspectiva un proyecto de reposición, un plan especial para la zona, que empieza a hacerse realidad ahora y que es similar al que ya se llevó a cabo en su momento con las viviendas de Santa Clara y San Pío X.

La intención, además de la construcción de las nuevas viviendas, era crear una gran plaza entre las calles Emilio Serra y Las Cañadas.

La falta de zonas verdes y de esparcimiento, sobre todo para los niños, es una de las reivindicaciones vecinales, aunque el movimiento colectivo está algo parado, pese a los síntomas de reactivación, por la situación que se vive, ya que algunos vecinos se han marchado y el resto muestra síntomas de falta de unidad en su lucha.