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La "maría" que computa ... y preocupa

Los invitados enfrentan sus opiniones sobre si el nuevo decreto de esta materia, cuya nota influirá en la media, supondrá un retroceso o un avance en las libertades y repasan el sistema de contratación del profesorado, que ha llevado a los tribunales a las administraciones autonómicas.
29/jun/03 20:19 PM
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El Boletín Oficial del Estado publicó ayer el Real Decreto que regula el calendario de aplicación de la nueva ordenación del sistema educativo que se establece en la Ley Orgánica de Calidad de la Educación (Loce). Entre otras me-didas, la nueva normativa refuerza la asignatura de Religión con un nuevo e inesperado marco en el que su calificación y el de su alternativa, Conocimiento del hecho religioso, pasan a computar para la nota media del expediente académico del alumno en Secundaria y Bachillerato, quedando por tanto incluida entre las materias que obligarían a repetir curso en el caso de ir acompañada de otros dos suspensos.

EL DÍA sentó en torno a su última mesa de debate a seis expertos decididos a desentrañar el verdadero alcance de esta reforma, e incidir en algunos de sus problemas adyacentes, como el de la dualidad familia-escuela y su escala de importancia en la educación moral de los pequeños, o el de la contratación del profesorado de esta asignatura, que ha llevado a los tribunales a las administraciones en reiteradas ocasiones en casos de despido, y ha planteado la posibilidad de revisar el acuerdo entre la Santa Sede y el Estado español, vigente desde la época preconstitucional, y en virtud del cual las autoridades eclesiásticas designan y renuevan (o no) a los profesores que creen indicados para impartir Religión, quedando sólo en manos de las Consejerías de Educación la potestad para contratarlos.

José Zenón Ruano, director territorial de Educación en la provincia tinerfeña; Pedro Luis Rodríguez, religioso y director del colegio La Salle de Santa Cruz; Ana María Enebral, teóloga y lingüista; José Luis Mederos, abogado y miembro de la Asociación Familia y Vida; Dolores Padrón, diputada del PSOE responsable de asuntos educativos, y el periodista José Chela se atrevieron a abrir el frente sobre tan controvertido asunto.

Según José Zenón Ruano, la Consejería de Educación considera "perfecto" que la asignatura de Religión se imparta en colegios e institutos, y los mismo opinó sobre su alternativa. Lo que el director general y el Gobierno de Canarias "no ven igual", aseguró, "es el cu-rrículo de la asignatura, que en los momentos actuales no cuenta con el criterio de las comunidades autónomas ni con profesores especialistas designados por ésta". En este sentido, "pensamos que la calificación de esta asignatura no debería computar para la nota media, aunque sí ser evaluable", dijo Ruano.

Pedro Luis Rodríguez expresó un punto de vista bien distinto: "Veo bien, no porque el Gobierno lo diga, sino por el apoyo que también han mostrado a la medida dos instituciones de relevancia como el Consejo Escolar del Estado y el Consejo de Estado, que se reorganice la situación actual con respecto al área de Religión y sus alternativas". Según el director de La Salle, "es interesante que se revalide la asignatura con un peso específico curricular", y también es positivo "para los padres que se pueda escoger entre las opciones confesional o no confesional". Según el religioso, "que contabilice la nota para conformar la nota media ha contribuido a darle ese peso, precisamente, y el debate social mantenido en torno a este tema ha arrojado hasta ahora muchas cortinas de humo", opinó. "La disciplina alternativa, Sociedad, Cultura y Religión, supone no obviar que estamos en una sociedad judeo-cristiana, con unas tradiciones determinadas, y que no se puede ser ignorante al respecto", añadió, concluyendo que "nunca se ha dicho que se pretenda adoctrinar a nadie con la asignatura; sólo hablamos de una disciplina como las demás que exige demostrar una asunción de conocimientos".

Izquierda y derecha

Para Ana María Enebral, por su parte, el problema "no es tan fácil ni tan bonito. El problema es solamente político". La teóloga estima que, aunque pueda parecer lo contrario, "todo se reduce a una cuestión de lo que dice la izquierda y la derecha, y eso no es religión, es política", insiste, por lo que cree que habría que replantear el debate en todos los niveles. "Son las políticas opuestas las que causan la lucha, y lo razonable es que unos y otros vean que religión no es Iglesia, sino cultura, una cultura histórica y también política. Y como profesora de Teología, así se lo hago entender a mis alumnos", afirma Enebral. Para la especialista, la enseñanza de la religión es historia, y puede quererse o no, pero esos conocimientos deben tenerse presentes siempre e impartirse por profesores más cualificados, "que enseñen que la religión es básica para la vida común, y que ésta se basa en la moral y en la legitimidad de las cosas".

Según José Luis Mederos, la raíz del problema es exclusivamente docente. El abogado, en un pe-queño ejercicio de memoria histórica, recordó que la cuestión "surge ya en 1969 cuando se establece la distinción entre Religión y Ética", y sólo más tarde, "en 1994, es cuando la denominación pasa a ser Sociedad, Cultura y Religión y se establece que no sería materia evaluable". Según el experto, "en muchos momentos se ha utilizado la enseñanza de la religión políticamente, y en estos días, con la Loce, se ha acometido un cambio que ha supuesto -a su entender- un estudio serio del hecho religioso". Según Mederos, se intenta mezclar la cultura religiosa con la fe religiosa, y ambos son fenómenos distintos "aunque relacionados". "En realidad, lo que se está discutiendo es el peso que puede tener la religión en la formación integral de una persona", sentenció, por lo que la valoración sobre hasta qué punto es importante su enseñanza "no puede ser homogénea".

"El problema es que alumnos con una sola asignatura se quedan a veces colgados" para pasar de curso, "y esto puede pasar ahora con la Religión, aunque, al final, los planes de estudio serán los que impongan los conocimientos básicos", advirtió. Por otro lado, el asunto del profesorado "sí plantea una cuestión que hay que resolver", ya que "tal vez", dijo, se necesite un tipo de docente "diferente".

Por otro lado, Dolores Padrón dijo que el debate "no está sólo instalado en la sociedad civil", y recordó que "sí ha habido problemas con la contratación de profesores". Para la diputada del Partido Socialista, dicho debate se ha realizado "de forma interesada, de espaldas a lo que decían los decretos iniciales de desarrollo de la Ley Orgánica de Calidad de la Educación".

Situación "muy grave"

Según explicó Padrón, el cambio actual en los decretos, por los que la asignatura pasa a evaluarse "dándole un valor que puede in-fluir incluso en el acceso a los estudios superiores, es muy grave", porque, por ejemplo, "al no poder actuar la inspección educativa -dada la referida situación especial para la contratación de estos docentes- algún alumno puede verse indefenso a la hora de reclamar una subida en la nota". Los socialistas "creemos que la Religión debe ser optativa, y no sólo la católica; que debe existir un listado de optativas donde se pueda escoger entre confesiones, y que las notas no computen", afirmó. En cuanto a la Historia de las Religiones, "debiera incluirse en el currículo de Geografía e Historia, materia que ya es objetivable y evaluable", añadió.

José Chela fue el más contundente en la primera ronda de intervenciones. Señaló que "en un Estado aconfesional como éste, es un retroceso tremendo incluir una asignatura de Religión y darle una evaluación del calado que se le quiere dar". El periodista recordó que "cuando yo estudiaba había tres asignaturas que llamábamos las tres marías: la Educación Política, la Religión y la Gimnasia. En aquel momento, en que el Estado era católico oficialmente, la Religión no tenía la menor importancia, y ahora, que llevamos más de 20 años de democracia, resulta que la resucitamos y le damos una relevancia docente que no tuvo en ningún momento", indicó

Sin embargo, el periodista considera, "fundamental que se co-nozca la historia de las religiones". Esto se debe a que "nos encontramos en una sociedad cada vez más multicultural, y estoy convencido de que la Iglesia Católica, que cuenta con el favor del Estado, va a nombrar a unos profesores cualificados, pero -inquirió- ¿de dónde van a salir los que van a enseñar judaísmo o islamismo en la alternativa?".

José Chela concluyó mostrando su preocupación por que estas clases "se impartan debidamente", por la razón de que "no sólo pueden servir para aumentar la cultura de los niños, adolescentes y jóvenes en general, sino también para contribuir a abrirles las mentes y ha-cerles aprender a entender mejor a quien piensa distinto de sus familias". En este punto, afirmó que "son precisamente las familias las primeras que deben encargarse de la educación moral de sus hijos".