Tenerife

Aena instalará un radar en la montaña Cruz de Taborno

La estación, que busca incrementar la operatividad del tráfico aéreo en el aeropuerto de Los Rodeos, ocupará un área de 924 metros cuadrados en el Parque Rural de Anaga, zona considerada de alta sensibilidad ecológica.
S. LOJENDIO, S/C de Tenerife
4/jul/03 12:17 PM
Edición impresa

El Boletín Oficial del Estado (BOE) en su edición de ayer, jueves, hizo pública la resolución de la Secretaría General de Medio Ambiente que formula la declaración de impacto ambiental del proyecto presentado por Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena), en relación con la instalación de una estación de radar secundario en la llamada montaña Cruz de Taborno.

Esta infraestructura tiene por objeto incrementar la operatividad de los servicios de control del tránsito aéreo con origen en el aeropuerto de Los Rodeos y, a tal efecto, se ha buscado esta ubicación por tratarse, según destaca el proyecto, de un lugar alto y sin obstáculos -más de mil metros sobre el nivel del mar-, localizado al Norte de la Isla y desde el que es posible conseguir la funcionalidad que requiere el radar.

La superficie de actuación prevista ocupará un área de 924 metros cuadrados, propiedad de Aena, que se localiza a dos kilómetros del núcleo poblacional más próximo, la zona denominada Casas de Las Cumbres.

El proyecto prevé instalar un inmueble, dispuesto en una edificación en terrazas encajadas sobre un talud vertical, que acogerá la torre de antenas, de un diámetro de 3,6 metros y una altura 13,4, rematada a una cota de 1.024 metros sobre el nivel del mar.

El denominado edificio de sistemas se desarrollaría en tres plantas, disponiendo de grupos electrógenos, con una autonomía de 29 horas, como medida auxiliar frente a fallos de suministro eléctrico. Además, se instalará un sistema de evacuación de aguas residuales compuesto de una fosa séptica y un pozo filtrante.

El conjunto incorporará un depósito de agua potable, con una capacidad de 5.000 litros, así como un tanque de combustible que deberá ir enterrado en un recinto de hormigón armado.

En cuanto a las obras de urbanización, el proyecto también contempla la instalación de un pavimento de celosía ecológica y el uso de piedra natural en las fachadas para una mayor integración.