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El supuesto "asesino de la baraja" confiesa haber cometido 6 crímenes

Alfredo Galán, que se entregó a la Policía como autor de estos asesinatos en serie, explicó a los agentes que adquirió la pistola en Mostar y relató cómo mató a un portero de un edificio en Madrid sin dejar en el lugar el característico naipe.
EFE, Madrid
5/jul/03 18:19 PM
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Alfredo Galán, el ex militar que confesó ser el "asesino de la baraja", reconoció en su primera declaración policial que cometió los seis crímenes que se le atribuyen y declaró que compró el arma con la que mató a sus víctimas, una pistola Tokarev del calibre 762, en Mostar (Bosnia).

Así lo manifestaron fuentes de la investigación, que precisaron que el joven que el jueves se autoinculpó de los seis crímenes atribuidos al "asesino de la baraja", se entregó primero en la jefatura de la Policía Local de Puertollano (Ciudad Real), próxima al Ayuntamiento de la localidad, y no a la Policía Nacional como se creyó en un primer momento.

En compañía de su hermano Miguel Ángel, el ex militar, que participó en misiones del Ejército español en Bosnia, se trasladó a las dependencias de la Policía Local y dijo a los agentes que él era el "asesino de la baraja".

En un vertedero

Los agentes locales decidieron ponerse en contacto con la Comisaría de la Policía Nacional y fue trasladado a dependencias de este cuerpo, donde uno por uno relató todos los crímenes que presuntamente había cometido.

A pesar de que en un primer momento se indicó que Galán dijo que había tirado la pistola en un vertedero, las fuentes precisaron que en su declaración apuntó que la había arrojado en un contenedor de basura próximo a su casa de Puertollano, pero no ha podido ser encontrada.

Galán, nacido el 22 de diciembre de 1977, explicó en su primera declaración a los agentes que había adquirido en Mostar la pistola Tokarev con la que supuestamente asaltó a sus víctimas, aunque no pudo concretar la fecha exacta de algunos de sus crímenes.

Uno de los detalles que Galán aportó en su declaración policial hizo sospechar a los agentes de que podría tratarse efectivamente del "asesino del naipe", al relatar que en las cartas que arrojó en el lugar de algunos de los asesinatos perpetrados dejó un punto azul en el centro de su parte trasera.

Galán no pudo precisar la fecha exacta de su supuesto primer crimen, pero reconoció que mató al portero de una finca de la calle de Alonso Cano y que en esa ocasión no dejó su marca.

En su declaración, en la que se ratificó ante la juez de Puertollano, dijo también que el día 5 de febrero asesinó en una parada de autobús, cree que del pueblo de Barajas, a otra persona, que sería el joven Juan Carlos Martín un empleado del aeropuerto de Barajas.