Internacional

La Conferencia Reformista concluyó ayer en Londres

Una cumbre de estadistas latinoamericanos, que se cierra hoy, es el acto final de este encuentro entre dirigentes y personalidades del espectro ideológico de centro-izquierda que han debatido diversos asuntos comunes.
AGENCIAS, Londres
14/jul/03 18:27 PM
Edición impresa

AGENCIAS, Londres

La Conferencia de la Gobernación Reformista, que durante tres días reunió en Londres a 400 intelectuales y políticos, se clausuró ayer con una sesión plenaria en la que intervino el ideólogo de la Tercera Vía británica.

La sesión de clausura estuvo dirigida por Anthony Giddens, director de la respetada London School of Economics y quien en 1998 elaboró la teoría en la que se ha basado el Nuevo Laborismo de Tony Blair. Para Blair, la Tercera Vía -entre la derecha y la izquierda- permite libertad de mercado y el mantenimiento de un Estado del bienestar, a pesar de una escasa participación estatal.

Durante tres días, centenares de ideólogos han debatido en Londres el futuro de los gobiernos de centro-izquierda, aunque algunos han sido críticos con la postura que promueve el Gobierno británico.

A esta conferencia seguió ayer mismo la llamada Cumbre Reformista, una reunión a las afueras de Londres para la que Blair ha logrado congregar a catorce gobernantes.

Los nueve jefes de Estado y de Gobierno que clausuraron la Conferencia participarán también, hasta hoy lunes, junto a los dirigentes de Argentina, Néstor Kirchner; Chile, Ricardo Lagos; Canadá, Jean Chrétien, y Gerhard Schroder, el canciller federal alemán.

Las sesiones de trabajo se celebrarán a puerta cerrada en un hotel de Surrey hasta que hoy todos los participantes ofrezcan una rueda de prensa conjunta que ponga el punto final a la cumbre.

El presidente de Brasil se sirvió de su carisma para defender con ahínco a los países desfavorecidos del mundo frente a los más ricos, en la sesión de clausura.

Lula aprovechó para pedir, prácticamente, una reorganización del mundo. "Los países que durante el siglo pasado consiguieron estabilizar sus economías y políticas sociales deben ahora ayudar a redistribuir la riqueza", clamó el presidente ante una receptiva audiencia de los dirigentes mundiales.

La mesa de los oradores la integraban, además de Lula, el primer ministro británico, Tony Blair; el sueco Goran Persson; el sudafricano Thabo Mbeki; el polaco Alexander Kwasniewski; la neozelandesa Helen Clark; el húngaro Peter Medgyessy, y sus colegas de Rumanía y la República Checa, Adrian Nastase y Vladimir Spidla.

Lula, estrella de la cumbre, estuvo casi siempre acompañado por sus compañeros de mesa en sus críticas a los centros de poder mundial.