Jornada Deportiva

"Me lo dictó el corazón"

Keko será el encargado de transformar en gol el fútbol del Tenerife, club con el que firmó ayer por dos campañas y al que eligió entre otras propuestas que le aportaban un mayor aliciente económico.
JORNADA, S/C de Tenerife
19/jul/03 11:41 AM
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Las frases

Francisco Martínez Giménez, conocido en el gremio futbolístico como Keko, se enfundó ayer por primera vez la camiseta del Tenerife. Con ella pretende seguir evolucionando, mantener su excelente olfato goleador y cumplir el sueño de debutar en Primera División.

A sus 30 años, este delantero barcelonés forjado en la categoría de Bronce, se ha comprometido con el representativo provincial por las dos próximas temporadas después de explotar con el Terrassa. Tras ascender a Segunda A con el conjunto catalán y colaborar en su salvación, Keko se planteó marcarse nuevos retos y una corazonada le condujo a aceptar la opción isleña, por delante de otras económicamente más tentadoras.

En el acto de presentación como nuevo fichaje del Tenerife, el ariete nacido el 15 de junio de 1973, desveló que "las personas que había detrás del proyecto me transmitieron mucha seguridad y tranquilidad. Tenía otras ofertas mejores, pero el corazón me dictó venir aquí. Dejé Tarrasa para asumir otros objetivos más importantes y el Tenerife puede dármelos".

Cuestionado sobre sus metas particulares y colectivas, aclaró que "no vengo a suplir a nadie, sino a ser yo mismo. Pretendo hacer lo que he hecho hasta ahora sin dejar de superarme. Creo que todavía me queda un margen para crecer y, por el camino, para conseguir resultados a nivel deportivo. Mi sueño es ascender a Primera y llegar a debutar en esa categoría".

La trayectoria de Keko es un tanto inusual. Con 24 años optó por colgar las botas para iniciar su profesión de economista, pero a los pocos meses el fútbol le volvió a enganchar y, a partir de ahí, inició una lenta fase de ascensión. A base de goles logró dar el salto al profesionalismo, aunque entonces ya rozaba la treintena. "En general, se puede decir que llego tarde a todo, sobre todo al fútbol profesional. Ya se sabe que dejé este deporte en una etapa en la que no tenía ilusión por jugar. En ese momento habría podido tener un sueldo apañado para vivir si hubiera continuado con el fútbol, pero no quise. Posiblemente, esto retrasó todo, tuve que empezar desde abajo e ir subiendo escalón a escalón. Pero soy una persona optimista y da igual cuando lleguen las cosas, mientras lo hagan. Si es ahora, bienvenida sea, porque no he tenido lesiones y muscularmente poseo un buen físico. No he sufrido ninguna rotura muscular y me quedan años de fútbol", dijo.

Finalmente, el destino le ha consolidado como un goleador. De hecho, no duda en asumir tal condición y recuerda que "si algo me ha hecho sobresalir un poco en las últimas temporadas es el gol. Pero creo que también puedo aportar otras cosas fuera del área".

Sobre su repertorio rematador, explicó que "se me da mejor marcar con el pie, pero también suelo meter goles de cabeza, unas veces por anticipación y otras, por salto".

De la forma que sea, se ha propuesto agradecer a base de goles la apuesta de los directivos isleños. "Mi meta -indicó- es compensar la confianza que han depositado en mí. Al margen de que el club viva una situación más o menos buena, el hecho de que se haya interesado en mí me llena de orgullo".

Por otra parte, reconoció que no ha tenido la oportunidad de dialogar con el entrenador blanquiazul, David Amaral, aunque tiene constancia de su metodología. "Me he informado un poco y de su paso por el Universidad tengo buenas referencias. He hablado con un jugador que estuvo a sus órdenes".

Para concluir, acerca de la fase de adaptación a la Isla que deberá afrontar, declaró que "es un cambio radical, porque hay más distancia y se utiliza mucho avión, pero estoy encantado con la experiencia. Una de las cosas que te brinda el fútbol es ir a sitios nuevos y descubrir otras culturas".