Internacional

Análisis de un Sáhara independiente. El nuevo plan Baker y la negación del pueblo saharaui (1)


23/jul/03 18:36 PM
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EL PASADO 23 de mayo, el secretario general de la ONU publicó su informe sobre la situación relativa al Sáhara Occidental (S/2003/565) junto con el último Plan de Paz. Sin embargo, se suele desconfiar de aquello que no responde al nombre que se le da.

El nuevo plan presentado por Baker para resolver el conflicto del Sáhara se titula "Plan de paz para la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental" (plan Baker II). Pero, en realidad, este documento no traerá la paz, sino la violencia. No hace posible la autodeterminación y niega al pueblo del Sáhara Occidental. Lo único cierto de su título es que es un "plan".

¿Por qué el plan de Baker no traerá la paz? Por dos razones: de un lado, porque siembra el germen de la guerra civil en un proceso de "palestinización" y, de otro, porque pone las bases de un exterminio esbozando un auténtico "guetto". La guerra civil es una consecuencia altamente probable porque al mismo tiempo que Naciones Unidas renuncia a mantener el orden y la seguridad interior, haciendo dejación de sus actuales obligaciones, el plan decide armar a las dos partes en conflicto. Así, se establece la posibilidad de crear una "Policía Armada Saharaui" (apartado 8.a) al mismo tiempo que autoriza en el territorio el Ejército ocupante con la posibilidad de que actúe para defender "la integridad del territorio contra toda tentativa secesionista que emane del interior o del exterior" del Sáhara (apartado 8.b). ¿Qué ocurrirá cuando la autoridad Saharaui, que será la que haga las leyes, nombre los jueces y ejerza numerosas competencias ejecutivas, tome decisiones que Marruecos estime que constituyan una "tentativa secesionista"? El escenario no es difícil de imaginar: sólo tenemos que ver lo que sucede en los territorios palestinos ocupados entre la policía palestina y el Ejército israelí. Pero esto no es todo. El plan Baker II establece que el Ejército marroquí "defenderá" las fronteras (apartados 8.b y 20), parece que las fronteras internacionales del Sáhara reconocidas durante la administración española. Por cierto, ¿por qué no las fronteras de sólo la parte del Sáhara (la mitad aproximadamente) que se quedó Marruecos tras pactar con Mauritania en 1976, o las que delimitan los muros el territorio ocupado y el territorio liberado? Sin embargo, al mismo tiempo, dice (apartado 20) que el Ejército saharaui estará acantonado en los puntos acordados en el plan de paz dentro del territorio, ¡dentro del territorio que "defiende" el Ejército marroquí! Es decir, el Ejército marroquí tendrá rodeado por los cuatro costados al Ejército saharaui, que se hallará así en un "guetto" sin posibilidad alguna de renovar su armamento y recibir municiones, pues Marruecos mantiene la competencia exclusiva sobre producción, venta, posesión y empleo de armas, ¡con la única excepción de las armas de la policía saharaui! En definitiva, según el plan, el Ejército saharaui se convertirá en algo así como en un ejército indio armado de flechas en una reserva, rodeado por el ejército "yankee" con potentes armas de fuego.

¿Por qué el plan Baker II no hace posible la autodeterminación? El Consejo de Seguridad dio instrucciones muy precisas a Baker para que elaborara una propuesta que hiciera posible la "autodeterminación" del territorio del Sáhara. El problema es que el plan Baker II, igual que el plan Baker I, da por demostrado precisamente lo que está por demostrar. Está por demostrar que el Sáhara sea un territorio legalmente bajo "administración" marroquí. Es más, las propias Naciones Unidas han negado en enero de 2002, que Marruecos sea potencia "administradora". Igualmente, está por demostrar que el Sáhara sea marroquí a título de soberanía, pues eso es algo que sólo se podrá determinar después del referéndum. Sin embargo, el plan Baker II contiene ciertas disposiciones que antes del referéndum atribuyen a Marruecos competencias que sólo pueden corresponder a quien es soberano o administrador legal del territorio. Así, el plan Baker II establece que la bandera, la moneda, las aduanas y la administración de correos y telecomunicaciones de Marruecos serán las que se apliquen en el territorio. Pero, además, corresponderán a Marruecos las relaciones internacionales incluidas ?¡ay, el petróleo!? las relativas a "cuestiones económicas" y otras que presenten un interés directo para el Sáhara Occidental (apartados 8.a y 9), la "seguridad nacional" (¿seguridad "nacional" de quién, de Marruecos o del Sáhara?), la defensa de la "integridad del territorio" (está claro que se refiere al de Marruecos) y la "defensa exterior" (¿exterior a quién, a Marruecos o al Sáhara?). Todos estos poderes presuponen que el Sáhara forma parte desde ya de Marruecos, pero, jurídicamente hablando, el Sáhara no forma parte de Marruecos ni a título de "soberanía" ni de "administración". Admitir tales competencias supone hipotecar el referéndum haciendo imposible la autodeterminación. Y esta autodeterminación aún se hace más imposible porque se niega a su propio sujeto, el pueblo saharaui.

* Carlos Ruiz de Miguel (USC), Ricardo Aguasca Colomo (ULPGC), Sergio Ramírez Galindo (ULPGC) y Manuel de Paz Sánchez (ULL)