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Análisis de un Sáhara independiente. El nuevo plan Baker y la negación del pueblo saharaui (y 2)


24/jul/03 18:37 PM
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¿POR QUÉ EL PLAN BAKER niega al pueblo saharaui?

El plan Baker, como ya es sabido, establece dos procesos electorales. Un primer proceso electoral, para elegir al Ejecutivo y al Parlamento de la "Autoridad del Sáhara Occidental", que debe llevarse a cabo por quienes formen parte del "pueblo saharaui", a saber, los considerados saharauis por las Comisiones de Identificación de Naciones Unidas, tal y como figuran en el censo de diciembre de 1999, más los refugiados inscritos el 31 de octubre de 2000 en la lista del Alto Comisariado de Naciones Unidas para los refugiados (apartado 5). Sin embargo, el segundo proceso electoral, el decisivo, el que teóricamente tiene que resolver sobre la "autodeterminación" se debe llevar a cabo por todos los anteriores... más todos aquellos que "hayan residido de manera continuada en el Sáhara desde el 30 de diciembre de 1999" (apartado 6). Esta cláusula, que constituye una flagrante negación de ese "pueblo saharaui" al que se alude en el título del plan, es de una más que dudosa legalidad. Primero, porque las propias Naciones Unidas que oficialmente proclamaron en 1999 el censo del "pueblo saharaui" que debía ejercer la autodeterminación no pueden ahora sostener lo contrario de lo que ellas mismas han afirmado. Pero, además, el "nuevo" censo que propone James Baker vulnera una disposición fundamental del Derecho Internacional. El cuarto convenio de Ginebra, de 12 de agosto de 1949, relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempos de guerra, establece en su artículo 49 un mandato muy claro: "La potencia ocupante no podrá deportar o transferir parte de su propia población civil al territorio que ocupa". Es obvio que la propuesta de Baker pretende incluir en el "nuevo censo" a unos colonos que fueron transferidos por Marruecos al territorio que ocupa. En la medida en la que la propuesta de Baker vulnera frontalmente el artículo 49 de la cuarta convención de Ginebra, la misma no puede ser considerada sino como ilegal. Más aún, si esta parte llegase a ser finalmente impuesta o aceptada, no se propone plazo alguno para determinar el censo definitivo de este nuevo cuerpo electoral, que a buen seguro será numerosas veces impugnado (apartado 6). Esto es una trampa más ¿de la diplomacia marroquí o del nuevo plan Baker?

El plan Baker II, sin duda, está más elaborado que el anterior "Proyecto de acuerdo marco" o plan Baker I. No obstante, considérense sus "inolvidables olvidos" y silencios. ¿Cómo es posible que Marruecos y el Frente Polisario reconozcan constantemente que España juega un "papel fundamental" en el conflicto y el plan no le reconozca ningún tipo de papel? Sin embargo, esas mejoras técnicas ni afectan a la esencia del plan ni permiten entrever una mejor solución del conflicto.

Por si fuera poco, a este sombrío panorama debe añadirse el necesario análisis en el actual entorno político canario, donde encontramos destacados representantes, como el presidente del Cabildo grancanario y máximo responsable del PP canario, Sr. Soria, y curiosamente el cabeza de lista del partido de la oposición PSOE canario (en algo ya se han puesto de acuerdo), Sr. Pérez, que a modo de "golpe de mano", pues no figura mención alguna en sus programas electorales, pretenden llevarnos de manera totalmente irresponsable a un estado de rotura de relaciones con el pueblo saharaui. A un abandono de la ayuda humanitaria, en estos momentos más necesaria que nunca, refrendada por nuestro pueblo canario desde hace décadas, a extraviarnos lejos de la legalidad internacional. Señores, ¡no todo son oscuros intereses económicos!

Los despropósitos intencionados para con el pueblo saharaui van en aumento y en nuestra tierra se define cada vez más el "Coby" canario-marroquí, integrado por determinados políticos de reciente vasallaje con posicionamientos personales que intentan descalificar las relaciones de nuestro pueblo con el pueblo saharaui. ¿Qué tendrá que ver viajar e invertir en un país corrupto como Marruecos, con viajar y mantener la solidaridad y el apoyo de nuestra gente con los refugiados saharauis? Lo primero da beneficios muy discutibles; lo segundo requiere medios para proveer de lo mínimo a un pueblo hermano y vecino, y todavía oímos a reincidentes antisaharauis decir y hacer de las suyas ?"primero hay que ayudar a los nuestros"? y siguen promoviendo el incumplimiento de las leyes internacionales.

Aún así, en las conclusiones del segundo congreso de CC, en su apartado de solidaridad internacional y en su capítulo de autogobierno, integración europea y relaciones internacionales, apartado 5, existen referencias explícitas de apoyo a la celebración de un referéndum libre, transparente e imparcial. Veremos si cumple su palabra o su programa.

El "plan Baker" no sólo vulnera flagrantemente el derecho internacional, sino que conduce a un sangriento caos, al poner el germen de una nueva guerra entre saharauis y marroquíes. Una guerra de exterminio, el del pueblo saharaui tal y como hoy lo conocemos. Y nuestros políticos, de espaldas, pretenden también ponernos de "cara a la pared" y con los brazos en cruz.

* Carlos Ruiz de Miguel (USC), Ricardo Aguasca Colomo (ULPGC), Sergio Ramírez Galindo (ULPGC) y Manuel de Paz Sánchez (ULL)