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ETA vuelve a sembrar el terror por medio de un coche bomba en Cantabria

Una llamada al periódico "Gara" alertó de la colocación de un artefacto explosivo en el aeropuerto cántabro de Parayas, por lo que las Fuerzas de Seguridad del Estado pudieron desalojar la terminal y un aparcamiento donde estaba el vehículo. No hubo víctimas, pero 50 coches sufrieron desperfectos.
AGENCIAS, Santander
28/jul/03 18:42 PM
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ETA reapareció ayer en Cantabria y de nuevo para atentar contra intereses turísticos como ya hiciera el pasado martes con la colocación de dos artefactos en Alicante. Un coche embutido de explosivos estalló a las 17:02 horas en el aparcamiento del aeropuerto de Parayas, de Santander, minutos después de que una llamada alertara de la colocación de un artefacto en ese párking. La Policía Nacional tuvo casi una hora para acordonar y desalojar la zona -incluida la terminal- por lo que el estallido no causó heridos, aunque sí daños a medio centenar de turismos y al edificio principal.

Un comunicante que dijo hablar en nombre de la banda terrorista avisó en una llamada telefónica a la redacción en San Sebastián del diario "Gara" a las 15:50 horas de que el coche bomba -un Renault-19 de color granate- iba estallar a las 17:00 horas en el aeródromo de la capital cántabra, ubicado en el municipio de Camargo.

De inmediato, efectivos de la Guardia Civil y artificieros se desplazaron al aeropuerto. Allí, no tardaron en localizar el Renault 19 sospechoso, cuya matrícula falsa, que no era la facilitada en la llamada a "Gara", correspondía a la de un coche matriculado en el País Vasco.

Los funcionarios, tras verificar con el dueño de ese vehículo que la matrícula había sido "doblada", desalojaron en cuestión de minutos el aparcamiento e, instantes, después la terminal, ya que el edificio se encuentra a escasos 20 metros del parking.

La Guardia Civil cerró las carreteras de acceso al aeropuerto, mientras que otros agentes desalojaron el cercano parque de "Punta Parayas", donde a media tarde se desarrollaba una competición deportiva. Apenas instantes después de que las fuerzas de Seguridad dieran por desalojada completamente la zona, a las 17:02 horas el coche-bomba, estacionado en el aparcamiento, estalló.

Afectados 50 vehículos

El vehículo, convertido en una "inmensa bola de fuego" provocó la destrucción completa de doce turismos aparcados en las proximidades y causó daños de diversa envergadura a otros cuarenta automóviles, así como a la fachada principal y en los cristales exteriores (ventanas y puertas) de la terminal, que acababa de ser remodelada.

Durante varios minutos, los bomberos no pudieron extinguir las llamas de los vehículos, ante la posibilidad de que los terroristas hubieran estacionado un segundo vehículo cargado de explosivos a modo de trampa para los funcionarios de las fuerzas de Seguridad. Tras el estallido, efectivos de los TEDAX, acompañados de perros adiestrados en detección de explosivos, barrieron durante una hora la zona hasta descartar la existencia de más bombas.

Sobre las 18:00 horas, la policía desarcordonó los alrededores del aeródromo. No obstante, los vuelos de llegada y salida quedaron interrumpidos durante el resto del día. Los pasajeros fueron desviados a Bilbao. Al menos cuatro aviones procedentes de Barcelona, Málaga, Madrid-Barajas y Madrid-Torrejón se vieron forzados a aterrizar en la capital vizcaína.

Otros dos vuelos que debían haber partido de Santander con destino a Barajas y Barcelona fueron cancelados. Aeropuertos Españoles (AENA) esperaba restituir el tráfico aéreo a lo largo de este lunes. También este lunes, el Ministerio del Interior, a partir de las 9:00 horas, tiene previsto abrir en el propio aeródromo una oficina de atención para los dueños de los vehículos afectados por el coche-bomba.