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Más medidas de seguridad para los nuevos sistemas de recreo acuáticos

El Consejo de Ministros aprobó ayer un Real Decreto para proteger a los usuarios de las playas de los artefactos autopropulsados que navegan cerca de las zonas de baño. Se fija la edad mínima en 18 años y se exige un seguro de responsabilidad civil, además de parada automática en caso de accidente.
EL DÍA, S/C de Tenerife
5/ago/03 18:52 PM
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El Consejo de Ministros aprobó ayer un Rel Decreto que complementa la regulación de las motos acuáticas, estableciendo las medidas de seguridad para el uso de nuevos artefactos náuticos de recreo autopropulsados.

Este Real Decreto surge como consecuencia de la necesidad de incrementar las medidas de seguridad de los bañistas y usuarios de nuestras playas ante la creciente aparición de nuevos sistemas de recreo en el agua,

Por ejemplo, ha llegado a España, procedente de Estados Unidos, el "jetsurfing" o surf sobre tabla a motor, que puede practicarse en el mar cuando no hay grandes olas. Esta tabla, que se ha comercializado recientemente, tiene una longitud aproximada de 2,50 metros, con un peso de 70 kilos y puede alcanzar una velocidad de 80 kilómetros, con una autonomía de media hora.

Este y otros artefactos de características similares centran su atractivo en la considerable velocidad que alcanzan, así como en su fácil manejo, circunstancias ambas que explican su amplia difusión.

Pero son precisamente estas características -elevada velocidad y sencillez de uso- las que pueden constituir un riesgo para los bañistas y restantes usuarios de las playas, sobre todo, porque se utilizan en las proximidades del litoral. Para evitar estos riesgos y aumentar la seguridad de las personas, el nuevo Real Decreto complementa el de las motos náuticas y establece las medidas de seguridad que hay que observar en su manejo.

Así, se fija la edad mínima para su utilización en 18 años, o 16 con la debida autorización paterna.

Se aplica a todos los artefactos náuticos, distintos de las motos, que estén provistos de motor y puedan, en razón de su potencia, superar los 10 nudos de velocidad, debiendo contar con un seguro de responsabilidad civil y, en el caso de los dedicados a alquiler, con seguro de accidentes.

Asimismo, se regulan las zonas de navegación, se exige que cuenten con dispositivo de parada automática en caso de accidente y se impide su uso en recintos portuarios o zonas de baño.