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Dolor y rabia en La Matanza

El entierro de Candelaria Padilla, asesinada por su marido el pasado domingo, congregó ayer a cientos de personas que expresaron sus condolencias a la familia y su indignación por lo ocurrido.
R. REYES, La Matanza
6/ago/03 14:13 PM
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Cientos de personas acudieron ayer a las 13:00 horas a despedir a Candelaria Padilla García, última víctima mortal de lo que hoy en día constituye una lacra social como es la violencia doméstica.

El sepelio comenzó con el traslado del féretro desde el cuarto mortuorio a hombros de los más allegados a la víctima hasta la iglesia de San Salvador, en el municipio norteño de La Matanza de Acentejo, en la que se reunieron familiares, amigos y conocidos de la fallecida, así como numerosos vecinos que quisieron dar su último adiós a Candelaria. También asistieron los miembros del consistorio municipal, después de haber firmado en la tarde del lunes un manifiesto de repulsa contra lo sucedido.

En medio del silencio, tan sólo roto por los llantos de los familiares, la ceremonia discurrió de-jando entrever todo el sufrimiento allí contenido y, una vez concluidos los actos fúnebres, se procedió al traslado del féretro hasta el cementerio del municipio.

Candelaria Padilla fue asesinada en la tarde del domingo por su marido, Fernando Manuel Lucas, del que se encontraba separada en esos momentos.

Los hechos tuvieron lugar cuando el hombre fue a buscar a su ex esposa, asestándole 17 puñaladas a la fallecida e hiriendo a la madre de ésta y a su propia hija, que se vieron involucradas en la trifulca al intentar evitar la agresión. Cometido el homicidio, Fernando abandonó el lugar de los hechos, siendo arrestado por miembros de la Guardia Civil del puesto de La Victoria en una finca cercana a donde yacía Candelaria.

Indignación

Los vecinos del municipio norteño están completamente indignados por lo ocurrido el pasado domingo en su pueblo. Miles son las muestras de dolor y repulsa entre los familiares, amigos y ciudadanos que asistieron al funeral. Muchas fueron las personas que se acercaron ayer al cuarto mortuorio para acompañar durante toda la noche a los familiares de Candelaria Padilla. La pregunta general que los presentes se hacían era el porqué de esta tragedia, que ya era previsible pues existían malos tratos anteriores, aunque no constaban denuncias por escrito.

Las reacciones por parte de las entidades locales no se han hecho esperar. El grupo de gobierno del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, así como los miembros de la oposición del mismo consistorio, guardaron en la ma-ñana de ayer un minuto de silencio.

Uno de los momentos de mayor dramatismo de cuantos se vivieron ayer fue la salida del féretro del tanatorio, donde la madre de la fallecida no pudo aguantar la tensión y tuvo que ser asistida por el personal sanitario. Al finalizar la misa, la hija mayor del matrimonio protagonizó otro de los momentos difíciles (en la foto) al tener que ser transportada en brazos de un familiar por no tener fuerzas para continuar por su propio pie.

Nervios

La llegada de los medios de comunicación al lugar provocó también escenas de nerviosismo entre algunos familiares descontentos con el trato dado por ciertos profesionales de la prensa. Una vez superada la tensión, de manera educada invitaron a que los actos se desarrollaran dentro de la intimidad que pedía la familia.