Tenerife
ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL DE TENERIFE (1)

Una Isla, un mundo

EL DÍA inicia hoy la publicación de una serie de reportajes que analizan, municipio a municipio, los datos de la revisión del padrón de habitantes del año 2001, el último actualizado, en Tenerife.
S. LOJENDIO, S/C de Tenerife
10/ago/03 12:19 PM
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Tenerife es la Isla más poblada del Archipiélago. Así lo confirmaba el Instituto Nacional de Estadísitica (INE) con ocasión de la revisión oficial del padrón a fecha 1 de enero de 2002, que contabilizaba la población de derecho en 2001.

Según se desprende de estos datos, Tenerife alcanzó aquel año los 778.071 habitantes, un valor que la situaba, después de varias décadas de supremacía de Gran Canaria, por encima de las 771.333 almas que en el mismo periodo se asentaban en la isla oriental.

Pero este crecimiento, ¿es una ventaja o un inconveniente?

El Archipiélago está encuadrado entre los espacios isleños más densamente poblados, condición a la que se añade la tendencia al alza que representa la población flotante y el crecimiento continuado que marca la residente.

Lo cierto es que la presión demográfica ejercida sobre un territorio limitado, si tomamos como referencia la extensión de suelo disponible, ha abierto un debate que intenta analizar las posibles consecuencias negativas de la afluencia turística y la masa humana que el florecimiento económico arrastra hacia las Islas.

Esta circunstancia, unida a la aparición de las directrices de ordenación del territorio, ha generado reflexiones como la de la sobrecarga del territorio, su fragilidad o la descomposición socioeconómica, hasta el punto que desde instancias políticas se postula una ley de residencia como el instrumento jurídico adecuado para regular y ordenar la residencia y el trabajo de los extranjeros.

Precisamente, este "efecto llamada" se ha hecho evidente en Tenerife que, con respecto a 2000, recibió 15.844 nuevos residentes.

Las razones del incremento no tienen que ver con el crecimiento vegetativo y sí con la llegada de extranjeros, de emigrantes del exterior y, en menor medida, de canarios retornados de otras Comunidades autónomas y de las migraciones interiores.

El flujo de foráneos capitalizó el índice de empadronamientos en 2001, con una cifra total de 8.782 personas, que se repartió de forma desigual por el territorio. El valor más significativo lo representó Arona, que acogió a 3.247 de esos extranjeros y le siguieron en importancia La Laguna (1.092); Adeje (874); Puerto de la Cruz (752) o Guía de Isora (662).

En cuanto a su origen, destacan dos grupos: los europeos, con alemanes e ingleses como protagonistas, más la presencia de italianos y franceses; y los americanos, donde los venezolanos siguen siendo la comunidad mayoritaria, pero con un crecimiento espectacular de colombianos y cubanos.

Sobre su reparto, las zonas turísticas del sur de la Isla, los nichos económicos, siguen siendo el principal foco de atracción en detrimento del Norte.

ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL DE TENERIFE (1)