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ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (2) ADEJE

ADEJE, una Babel en el vértice sur de la Isla

En el municipio conviven en la actualidad más de cien nacionalidades que hacen del lugar un crisol multirracial. Los extranjeros representaban en 2001 el 23 por ciento de la población de derecho.
S. LOJENDIO, S/C de Tenerife
11/ago/03 12:19 PM
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La transformación de Adeje en gran centro vacacional y de ocio para el turismo de masas ha ido paralela a su rápida conversión en foco de atracción para el asentamiento de grupos humanos.

No en vano, el alcalde accidental, Gonzalo Delgado, afirma que en el municipio sureño "conviven actualmente más de cien nacionalidades", siendo los programas de integración y los cursos de idiomas de la Universidad Popular las iniciativas que cuentan con el compromiso del equipo de gobierno.

Y es que tras aquella primitiva urbanización de finales de los setenta, Playa de Las Américas y Callao Salvaje, la promoción de la actividad turística y la llegada continua de empresarios y trabajadores ha desembocado en la aparición de núcleos de nueva planta, que no se construyen sobre ningún asentamiento humano precedente, y que responden a los Planes Parciales de San Eugenio, Torviscas y Playas de Fañabé.

Lo cierto es que la distribución geográfica de los extranjeros se reparte por todo el municipio, si bien su asentamiento preferente se localiza en Playa de Las Américas, como centro más dinámico, con sus enclaves de San Eugenio, Torviscas, Playas de Fañabé y la urbanización Miraverde.

También la entidad de Callao Salvaje, con Playa Paraíso y Sueño Azul, acoge a gran número de foráneos, así como la urbanización Marazul, limítrofe con la vecina Guía de Isora.

El casco constituye el segundo ámbito geográfico en importancia. Así lo refleja el crecimiento que ha conocido en las últimas décadas la entidad Los Olivos-La Postura, "una zona de continua construcción", dice Gonzalo Delgado, con una oferta de alojamiento más económica y próxima a los puestos de trabajo en la costa.

Las medianías y la zona alta, Armeñime y Tijoco Bajo, concentran una porción de residentes que se relaciona con el flujo de emigrantes retornados, y los caseríos de Las Moraditas, Taucho y La Quinta registran también el asentamiento de europeos en explotaciones rústicas.

El "boom" que experimentó Adeje en el quinquenio que va de 1997 a 2001 lo llevó a superar en población a otras localidades tradicionales, como es el caso de Icod de los Vinos o Tacoronte.

A pesar de este acelerado crecimiento, que Gonzalo Delgado considera controlado, el concejal no cree que deba hablarse de superpoblación: "Los asentamientos humanos sólo ocupan un 20 por ciento de la superficie total".

En este sentido, se refiere a La Caleta y El Beril o Marazul como zonas de futura expansión, reconocidas así en el Plan General de Ordenación Urbana.

ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (2) ADEJE