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Cinco muertos tras intentar huir de las llamas en Barcelona

Los incendios que azotan los montes barceloneses se han cobrado ya la vida de cinco miembros de la misma familia, que murieron asfixiados por el humo mientras intentaban huir de las llamas. Se calcula que las hectáreas quemadas podrían alcanzar las 2.500 y que unos 500 vecinos fueron desalojados.
EFE, Barcelona
12/ago/03 14:13 PM
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Cinco personas, miembros de la misma familia y entre ellas un menor, murieron asfixiadas por el humo en Sant Llorenc Savall (Barcelona) al intentar huir de uno de los incendios forestales que arrasan la zona, que han quemado más de 2.500 hectáreas y obligado a evacuar a 560 personas.

Cataluña sigue azotada por las llamas, pues además del fuego en Sant Llorenc, que sigue sin control, se ha reavivado el declarado la pasada madrugada en Gallifa, a tan sólo seis kilómetros del primero, que preocupa a las autoridades por su "virulencia" y que pudo ser intencionado.

Además, en las últimas horas de ayer se han declarado dos más en Tarragona: uno en l''Albiol, que obligó a desalojar a los vecinos de la urbanización Lo Garramell, y otro en una zona boscosa conocida como el Coll de l''Alba, en Tortosa, con 60 evacuados.

Otro fuego se ha originado en el paraje "San Ginés" de la localidad onubense de Linares de la Sierra, -ya estabilizado-, mientras sigue activo el que arde en una vertiente de la Sierra de Tesla (Burgos) que no se quemó la semana pasada y otro en Ávila, ya controlado y localizado en La Nava del Barco, junto al Parque Natural de la Sierra de Gredos.

A las muertes de ayer, se suman las dos que contabilizó la Dirección General de Protección Civil la semana pasada, una de ellas un miembro de los servicios de extinción en Ciudad Real, que sufrió un infarto, y una mujer de 62 años en un accidente de dos turismos que chocaron con un camión motobomba que iba a sofocar las llamas en Cebreros.

Según el conseller en cap, Arthur Mas, los cinco fallecidos en Sant Llorenc estaban en una masía conocida como Cabana d''en Felip, que pese al fuego ha quedado intacta y cerrada con candado, y la hipótesis más probable es que intentaran huir por su propia cuenta y perecieran por asfixia debido a la humareda que se encontraron en el camino.

"Seguramente tuvieron miedo" al ver que el fuego se aproximaba a su vivienda y huyeron, tomando primero los dos coches de que disponían, pero que abandonaron cerca de la casa y trataron de continuar a pie, pero fueron hallados calcinados a unos cien metros por la Guardia Civil.

Para Mas, los cinco familiares cometieron el "error" de abandonar la casa, ya que otras familias de la zona pudieron ser evacuadas posteriormente en helicóptero.

El incendio ha quemado entre 1.700 y 1.800 hectáreas de pino blanco, encinas y robles, y ahora una lengua de fuego avanza en dirección norte, hacia el término de Granera, mientras que otra lo hace en dirección sur, hacia el municipio de Sant Llorenc.

En las tareas de extinción trabajan 93 vehículos terrestres y 13 medios aéreos (2 helicópteros de mando, 6 bombarderos, 3 aviones de vigilancia y ataque y 2 hidroaviones).

Las llamas podrían haber comenzado en un camino vecinal de la Vall de Horta del Parque Natural de Sant Llorenc del Munt i l''Obac, a pesar de que estaba cerrado al público por el elevado riesgo de incendio.

Asimismo, el incendio que se ha declarado esta madrugada en Gallifa (Barcelona), que todo parece indicar que fue intencionado, se ha reavivado este mediodía y ha obligado a evacuar a cerca de 300 personas de diferentes urbanizaciones y masías.

Asimismo, los vecinos de la urbanización Lo Garramell también han salido de sus casas como medida preventiva por un incendio originado este mediodía en l''Albiol (Tarragona), en una zona boscosa de la sierra de la Mussara, y otras sesenta personas han salido de sus casas cerca de Tortosa por otro fuego.

Otro incendios

Mientras, cinco helicópteros y varias cuadrillas terrestres trabajan para sofocar las llamas en Tartalés de los Montes, en la vertiente de la Sierra de la Tesla, al norte de la provincia de Burgos, que no ardió en el incendio de la pasada semana.

El siniestro, iniciado ayer como consecuencia de un rayo y que afecta a una zona de difícil acceso, no presenta peligro para la población. La Junta de Castilla y León estima que más de 2.500 hectáreas de terreno quedaron calcinadas por los cuatro incendios de la pasada semana en el norte de esta provincia.

En Ávila, se han quemado entre 1.100 y 490 hectáreas, según las fuentes, en el incendio que comenzó ayer en La Nava del Barco (Ávila), junto al Parque Regional de la Sierra de Gredos.

El fuego, que se considera controlado y tuvo su origen en dos rayos, alarmó a unos excursionistas que fueron evacuados por un helicóptero de los especialistas de montaña de la Guardia Civil.