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Los juzgados de Santa Cruz reciben la primera solicitud de Orden de Protección

Fuentes judiciales, que no ocultan la complejidad de este mecanismo de adopción de medidas urgentes para casos de violencia doméstica, cuestionan que no va acompañada de una "memoria económica" y, por tanto, de más medios materiales y personales, lo que podría hacerla fracasar.
IOSUNE NIETO, S/C Tenerife
13/ago/03 19:06 PM
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Al menos una mujer, aunque no se descarta que hayan sido más, ha solicitado la Orden de Protección a las Víctimas de Violencia Doméstica en la Isla, informaron fuentes judiciales a este periódico. Las mismas fuentes indicaron que no será hasta el próximo mes de septiembre cuando se disponga de todos los casos registrados en los distintos juzgados de Tenerife de personas que han sido víctimas de malos tratos y que han requerido este mecanismo de adopción de medidas urgentes.

No obstante, la solicitud presentada ante los Juzgados de la capital tinerfeña fue cumplimentada en algún dispositivo de atención a mujeres maltratadas o asociación de atención a las víctimas de violencia doméstica, presume la misma fuente, quien añadió que esta solicitud no iba acompañada de la preceptiva denuncia para que se puedan hacer efectivas las medidas de protección.

Por otra parte, la misma fuente consultada cuestionó que la puesta en marcha de esta medida pueda llegar a ser realmente efectiva, "como no lo fue la Ley de 1999 sobre medidas penales, que falló por falta de medios", y consideró que también en este caso la medida "no viene acompañada de los medios humanos y materiales que requiere para que sea verdaderamente eficaz".

Por otra parte, estimó que tampoco para las víctimas es fácil hacer uso de la Orden de Protección, bien porque la solicitud consta de cinco páginas que deben rellenar, "cuando a menudo llegan en un estado en que no están ni para leer", como por el hecho de que implique presentar una demanda de separación del agresor en el plazo de treinta días para hacer efectivas las medidas de carácter civil, "algo fuerte, porque muchas veces no saben ni lo que van a hacer con su vida".

En relación a la solicitud de la Orden de Protección, cabe señalar que las preguntas requieren conocer los datos personales de la víctima y del agresor, parentesco que les une, el domicilio y si se quiere abandonar, en su caso, el que hasta ese momento comparte con la persona agresora. También inquiere sobre si se ha denunciado anteriormente a la misma persona, si ha habido otros episodios de violencia, aunque no hayan sido denunciados, o si se ha acudido a un centro sanitario y existe un parte de lesiones.

El formulario consta, por tanto, de varios apartados con preguntas que guardan relación con la víctima y el agresor, la asistencia sanitaria y jurídica, el relato de los hechos denunciados y las que tratan de conocer la situación personal y familiar de la persona afectada, en cuanto a empleo de ella y del agresor, ingresos, existencia de hijos, necesidad de ayuda y la posibilidad de regresar o no al domicilio compartido.