Sucesos

Cuatro muertos y un desaparecido al explotar varios tanques en la refinería de Puertollano


COLPISA, ToledoNo hay contaminación
15/ago/03 10:15 AM
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Cuatro personas perdieron la vida, siete resultaron heridas muy graves y a una se la dio por desaparecida al explotar ayer cuatro tanques de gasolina en el complejo petroquímico de Repsol en Puertollano (Ciudad Real).

El siniestro se produjo a las 8:15 de la mañana. A esa hora se escuchó una fuerte explosión a la que siguió un incendio que en pocos minutos levantó una enorme columna de humo sobre la refinería.

Según la empresa, la explosión ocurrió por causas aún desconocidas que la compañía espera averiguar con una investigación en el área de conversión de la refinería donde el petróleo se destila a través de un proceso de ruptura de moléculas conocido como ""cracking"".

La magnitud del incendio alertó enseguida a los 50.000 habitantes del municipio de Puertollano, situado a tres kilómetros del complejo petroquímico y movilizó a equipos de bomberos y Protección Civil, que se vieron apoyados por los propios medios de Repsol y Elcogas y por efectivos de otras refinerías como las de Tarragona, Cartagena y La Coruña.

Mientras en el complejo de Repsol los esfuerzos se centraban en apagar el fuego y evitar que se extendiera al área química y a otros tanques de gasolina cercanos, en Puertollano el principal temor de los vecinos se centraba en la nube de humo que evidenciaba el accidente.

Sin embargo, a las pocas horas la compañía y el Gobierno de Castilla-La Mancha se apresuraron a tranquilizar a la población. El vicepresidente de esta comunidad, José María Barreda, que se desplazó hasta el lugar del siniestro manifestando que ""en ningún momento ha habido riesgo de contaminación porque lo que está ardiendo es gasolina y, por lo tanto, la contaminación es mínima"".

Otros cargos públicos que acudieron a Puertollano para interesarse por lo ocurrido fueron el ministro de Trabajo, Eduardo Zaplana, y el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, entre otros. Asimismo, los Reyes trasladaron su solidaridad a los familiares de las víctimas. Los primeros testigos de este suceso fueron dos trabajadores que se encontraban descargando la mercancía de varios camiones en el interior del complejo. Uno de ellos, Jesús Carlos Pareja, fue desplazado a 25 metros de distancia por la onda expansiva.