Vivir
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Canarias, segunda comunidad con más agresiones de alumnos a profesores leer

La Sanidad francesa teme que la ola de calor haya causado ya 3.000 muertes

Las altas temperaturas que se están padeciendo en toda Europa están siendo especialmente virulentas en Francia y España, ya que sus consecuencias se relacionan con el fallecimiento de personas, especialmente de aquellas afectadas por enfermedades crónicas y mayores de edad.
EFE, París/Madrid
15/ago/03 19:09 PM
Edición impresa

La ola de calor ha causado ya más de un millar de muertos en Francia, según diversos cálculos, al tiempo que el Gobierno, muy criticado por su falta de previsión, ha puesto en marcha el "plan blanco" en París, activado sólo en caso de catástrofe y que permite movilizar todos los medios hospitalarios.

El ministro de Sanidad, Jean-Francois Mattei, cuya dimisión han solicitado Los Verdes por "respeto las familias de las personas fallecidas", reconoció ayer que se trata de una "auténtica epidemia" y avanzó que las cifras de decesos "serán muy importantes".

Está previsto que el Instituto de Vigilancia Sanitaria haga públicas a partir del lunes próximo las primeras estadísticas oficiales de fallecidos directa o indirectamente por el calor, cuya "amplitud puede sorprender", advirtió Mattei, quien insistió en que no ha habido negligencia por parte del Gobierno.

Sin querer minimizar las dramáticas consecuencias de la ola de calor, Mattei extrapoló esta situación con la epidemia de gripe, que todos los años causa unos 5.000 muertos en Francia, pese a las campañas de vacunación.

Para tratar de frenar las críticas contra el Ejecutivo, al que los socialistas acusan de ni siquiera haber creado una célula de crisis, pese a la alerta lanzada hace una semana por meteorólogos y médicos, el primer ministro en persona, Jean-Pierre Raffarin, ordenó ayer la activación del "plan blanco" en París y su región.

Este dispositivo, elaborado para hacer frente a epidemias, atentados o accidentes nucleares, permite movilizar medios suplementarios en los hospitales, de transporte y de personal.

Esta medida, que algunos tildan de "tardía e insuficiente", ha sorprendido a propios y extraños, pues se produjo un día después de que el mismo Raffarin saliese, por primera vez a la arena pública desde su reposo estival en el sureste de Francia, para minimizar la amplitud de los decesos debidos a la canícula. Raffarin, que calificó entonces de "polémicas partidarias" las criticas de los médicos de los servicios de urgencias sobre la ausencia de un dispositivo gubernamental, también ha autorizado a los camiones que transporten comida para ganado, agua potable, líquidos no alcoholizados embotellados y grupos electrógenos a que circulen excepcionalmente en los fines de semana de agosto.

Pese a que la canícula parece que va a dejar respirar, al menos durante este fin de semana, al norte de Francia, donde, según las previsiones las temperaturas pueden bajar bruscamente hasta 20 grados, el calor seguirá azotando el sur de país.

Los cálculos extraoficiales elaborados por la prensa francesa, en base a los datos facilitados por fuentes médicas, fúnebres y policiales, oscilan entre más de un millar y más de 2000.

La única cifra oficial facilitada hasta la fecha la ofreció la directora general de los hospitales públicos de París, Rose-Marie Van Lerberghe, quien calculó "en poco más de un centenar" el número de decesos por el calor en París desde el viernes hasta el miércoles.

El presidente de la Coordinación médica hospitalaria (CMH), Francois Aubart, cree, por su parte, que los muertos por "el síndrome de hipertermia maligna" se elevan a "varios centenares" en Francia, y advirtió que ese cálculo no incluye a los fallecidos en las residencias de ancianos.

Pompas Fúnebres Generales (PFG) registró la semana pasada un aumento de la mortalidad del 37% en Francia y del 49% en la región parisina, respecto al mismo periodo de 2002.

Unas 30 víctimas españolas

Desde que empezó a golpear este fenómeno en España, ya van contabilizadas más de 30 víctimas, la mayoría en Andalucía, con 29 fallecimientos, así como 7 en Extremadura, ya que ambas comunidades son las más afectadas por el calor. Al ser una situación que ha afectando a todo el territorio nacional, también se han sucedido otros casos como en Pamplona o Cataluña, además de numerosos ingresos hospitalarios.

 

situación actual

Se mantiene la alerta en el sur

La Dirección General de Protección Civil mantiene el aviso por ola de calor en las Comunidades de Extremadura y Andalucía, pero ha excluido a la provincia de Orense, tras conocer las previsiones meteorológicas, que dan por finalizado el episodio en esta provincia gallega, donde desde ayer comenzó a notarse a media tarde el cambio de tendencia.

No obstante, la ola de calor comenzó a ceder a media tarde de ayer por el norte peninsular, y dejará paso a última hora de hoy y, sobre todo el sábado, a tormentas, algunas muy fuertes, en Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja y norte de Aragón o Cataluña. Por ello, se hace un llamamiento de atención para que se tomen las precauciones oportunas.