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Hallan dos maletas con 20 kilos de explosivos en una carretera de Burgos

El cargamento, que según los expertos podría ser un envío realizado por miembros del aparato logístico etarra a algún comando encargado de realizar atentados, fue hecho explotar en Briviesca (Burgos) y consistía en una maleta de plástico y una mochila, hallados en un cruce de carreteras.
COLPÌSA, Madrid
16/ago/03 19:11 PM
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La Guardia Civil hizo explotar de forma controlada este jueves una maleta de plástico y una mochila que contenían 20 kilos de explosivos y varios detonadores, que fueron halladas en un cruce de carreteras en la localidad burgalesa de Briviesca. El cargamento, que según los investigadores podría ser un envío realizado por miembros del aparato logístico etarra a algún comando encargado de perpetrar atentados, fue hallado por un transeúnte que, extrañado, alertó a los agentes del Instituto Armado.

Según fuentes de la lucha antiterrorista, los dos fardos contenían unos 20 kilos de cloratita mezclada con dinamita. Ambos estaban ocultos detrás de unos arbustos junto a un cruce que hay en la vía que une el pueblo de Briviesca con el Monasterio de Santa Casilda.

Mensaje de ánimo

Un vecino de la zona que paseaba por el lugar -muy transitado en esta época del año- los encontró. Según esa persona, junto a ellos halló también una nota manuscrita en euskera con el mensaje "Gora ETA, dadles fuerte". Al parecer, el autor del envío pretendía con ese mensaje transmitir ánimos a los activistas de la banda que debían pasar a recoger el mortífero cargamento. Extrañado por este hallazgo, decidió avisar a la Guardia Civil. Primero acudieron al lugar agentes del cuartel más cercano, quienes tras verificar la presencia de las dos maletas sospechosas alertaron a los TEDAX (expertos en desactivación de explosivos) de la Agrupación de Burgos.

Fuentes del Ministerio del Interior señalaron que hasta allí se desplazaron entre 20 y 25 de estos especialistas, junto a un equipo de perros rastreadores que, tras inspeccionar los bultos, confirmaron que ambos contenían material explosivo. Ante el temor de que fuera una trampa pensada para matar a los agentes que los manipulasen, los expertos optaron por provocar una explosión controlada en el lugar donde fueron hallados.

La deflagración se produjo a las 22:00 horas y originó un boquete en el suelo y destrozó dos señales de tráfico que había en las cercanías. Por suerte, en esta ocasión no hubo que lamentar daños personales ni materiales de consideración.

Según expertos de la lucha antiterrorista, los primeros análisis revelaron que el cargamento estaba compuesto por más de 20 kilos de cloratita -explosivo utilizado por ETA en sus últimas acciones- mezclada con una pequeña cantidad, aún sin cuantificar, de dinamita titadine. Además, los investigadores encontraron restos de tres detonadores, por lo que sospechan que se trataba de un envío a un comando con todo lo necesario para perpetrar al menos tres atentados con bomba.

Las Fuerzas de Seguridad están seguras de haber evitado, con la interceptación de esas dos maletas, la comisión de varios asesinatos. A estas horas, investigan cuál puede ser su origen y destino. No obstante, las circunstancias y el lugar en que fueron halladas refuerzan la hipótesis de que se trate de una entrega realizada por activistas del "aparato logístico" de ETA a miembros de su "aparato militar".

Esta versión estaría avalada por la presencia de la nota, por el tipo de explosivo que contenían los bultos y porque estos fueron escondidos en un punto próximo a la carretera Nacional 1, que comunica Madrid con Irún y la frontera francesa. Desde allí, el destinatario del material podría llegar con relativa rapidez y facilidad hasta la capital de España y después hasta cualquier punto del país.