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Nueva York no descansa ante la amenaza de nuevos cortes

El gobernador de Nueva York, George Pataki, aseguró ayer que todavía "la demanda eléctrica es superior a la suministrada" en la ciudad, con una diferencia del orden de 3.400 watios.
EFE, Washington
17/ago/03 14:13 PM
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El estado de Nueva York se mantiene en estado de emergencia ante la posibilidad de nuevos cortes del fluido eléctrico, tras el apagón de 36 horas que afectó a esta ciudad y a otras del noreste de Estados Unidos y del sur de Canadá en los dos últimos días.

"La demanda eléctrica es todavía superior a la suministrada", aseguró ayer el gobernador del Estado, George Pataki, quien explicó que Nueva York está recibiendo sólo 21.000 megavatios de potencia, cuando el consumo normal es de 24.400 megavatios.

Por ello, el gobernador instó a los ciudadanos a tratar de reducir su consumo de electricidad, que suele elevarse en la temporada estival.

Si bien las temperaturas en Nueva York son hoy algo más suaves que ayer, viernes, con una máxima de 32 grados, el principal peligro para el abastecimiento de electricidad es el uso de los aparatos de aire acondicionado.

Situación delicada

En el transcurso de una rueda de prensa celebrada ayer en Albany, Pataki aseguró que la situación es todavía delicada, por la necesidad de mantener el "equilibrio" entre reanudar la actividad normal y preservar el consumo de energía.

No obstante, el gobernador se mostró optimista sobre el futuro de la situación, sobre todo "si los neoyorquinos se comportan de la manera cómo lo han hecho en el transcurso de los dos últimos días".

Según informó, el servicio eléctrico ha quedado ya totalmente restablecido al 100 por cien en el Estado, lo que ha permitido reanudar con normalidad los servicios de transporte púbico, como autobuses, trenes y metros, si bien el ritmo es menor por ser fin de semana.

Los comercios también abrieron ayer sus puertas, aunque muchos sólo pueden cobrar en efectivo, ya que las deficiencias que todavía mantienen las líneas telefónicas impiden hacer transacciones con tarjetas de crédito.

En otros puntos de la ciudad, las restricciones de electricidad impiden que exista agua caliente o el funcionamiento de las bombas de suministros, con lo que los pisos altos de algunos rascacielos no tienen agua corriente.

En Manhattan, la famosa avenida Broadway ya ha reanudado las funciones en sus teatros, así como los partidos de la liga profesional de béisbol en la ciudad.

Por otro lado, algunos de los pasajeros que regresaron ayer a Madrid con un día de retraso en un vuelo de Iberia procedente de Nueva York definieron la situación vivida en el aeropuerto JFK como "caótica y tercermundista", con una oscuridad "fantasmagórica", gente "tirada" por las terminales y mucho calor.

Los dos aviones de Iberia que tenían previsto llegar ayer por la mañana al aeropuerto madrileño aterrizaron a las 07.30 y 14.00 horas de hoy en Barajas tras horas de espera en Nueva York hasta que las autoridades aeroportuarias permitieron su despegue después de que la terminal desde donde opera la aerolínea española recuperara en parte la energía eléctrica tras el apagón sufrido en el noroeste de EEUU y en algunas ciudades canadienses.

Fernando Estalella, un turista español que hizo escala en el aeropuerto de JFK tras llegar desde Boston, relató a Efe que cuando llegaron "estaba todo apagado, era un caos, no funcionaba nada, apenas había comida y una botella de agua costaba 600 pesetas. Parecía un país tercermundista y no podíamos salir de las instalaciones porque todo estaba bloqueado".

Para este pasajero que llegó a Barajas a las 14.00 horas en el vuelo de Iberia, el personal de la aerolínea en Nueva York les atendió correctamente aunque "no podían hacer gran cosa" hasta que se restableciera la luz. "Finalmente formalizamos los trámites de facturación con linternas y cuando se recuperó parte de la luz pasamos los exhaustivos controles de seguridad antes de embarcar", comentó Estalella. Otro de los viajeros, Enrique L. Muls, narró que "todos estábamos por los suelos, en la oscuridad, con poca información y la bebida estaba muy cara".