Canarias
TOMÁS PADRÓN PRESIDENTE DEL CABILDO DE EL HIERRO

"Hay islas a las que no queremos parecernos"

La benjamín del Archipiélago se ha convertido en el principal referente de un modelo de desarrollo alternativo al tiempo que crece su protagonismo político. El Hierro está de moda.
S. DÍAZ BRAVO, Tenerife
17/ago/03 16:36 PM
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Muchos días, Tomás se levanta con el alba y se dirige a su puesto de trabajo. Llave en mano abre la puerta del solitario edificio para encerrarse en su despacho. Hasta aquí, todo en orden, si no fuese porque el aludido edificio es la sede del Cabildo de El Hierro y Tomás, Padrón de apellido, su más ilustre inquilino. A la costumbre de madrugar, el presidente herreño suma su afición a la lucha canaria (de sus palabras se deduce que no termina de asumir la marcha de Pollito), a la tertulia y, sobre todo, a defender los derechos de las islas menores, que él, en un ejercicio de coherencia lingüística, denomina periféricas.

?Presidente del Cabildo entre 1987 y 1991 y desde 1995 hasta la actualidad. La Isla habrá cambiado mucho en todo este tiempo.

?En el año 79, cuando entramos en el Cabildo, las viviendas no disponían de agua corriente, la sanidad insular se limitaba a un médico y dos monjas, las comunicaciones aéreas y marítimas eran muy deficientes y la Isla carecía de muchas infraestructuras. Esas infraestructuras se han ido creando poco a po-co, sobre todo gracias a la lucha de los Cabildos por el Fondo de solidaridad, que para las islas periféricas supuso un balón de oxígeno. Si me pide que le destaque un logro, le citaré el de la mejora de la situación sanitaria. En el año 79 se moría cualquier herreño por un simple ataque de apendicitis, una situación que cambió radicalmente a partir de 1981, y aunque arrastramos todavía muchas carencias, hemos dado un paso de gi-gante.

?¿Atraviesa El Hierro por su mejor época?

?No diría que la mejor época, aunque en materia de infraestructura por supuesto que sí. Llegar a la felicidad total, como decía el presidente (Adán Martín) en el discurso de investidura, siempre es complicado, sobre todo en una isla pequeña, porque siempre surjen complicaciones y dificultades, pero está claro que se ha mejorado la calidad de vida y que El Hierro se encuentra casi equiparada al resto de las Islas.

?¿En qué no debe parecerse El Hierro al resto de los territorios insulares?

?No debe parecerse en la masificación ni en la pérdida de la identidad como territorio canario, y esa identidad en algunas de nuestras islas, desgraciadamente, se está perdiendo. A nosotros nos gustaría preservar el Hierro con su propia identidad como isla, con su idiosincras ia, con la forma de ser del herreño, y todo ello sin olvidar el progreso, porque se puede progresar sin necesidad de destrozar y sin necesidad de perder la identidad de pueblo que cada isla tiene. En ese sentido no nos queremos parecer a algunas islas.

?Por ejemplo a...

Fuerteventura pide socorro; Lanzarote también está con problemas y en determinadas zonas de las islas grandes, cuando uno se adentra en esas junglas, parece que está en otro mundo. A veces llegamos a sentirnos extraños en nuestras propias islas. Creo que para explotar el turismo no hay que dirigirse necesariamente hacia la cantidad y el crecimiento desmesurado, sino a la calidad y a la explotación de nuestros recursos de una manera racional.

?No hace falta que le pregunte en qué deben parecerse el resto de las islas a El Hierro.

?En practicar políticas de desarrollo moderado y equilibrado en todos sus sectores, no apostar por uno solo, que a veces es negativo y experiencia de eso se tienen las suficientes para no seguir tropezando en la misma piedra.

?Da la impresión de que El Hierro es la isla de moda en Canarias, una especie de referencia permanente.

?Quizá sí, porque la gente huye de los grandes barullos, y observamos, por ejemplo, que en la época de los carnavales se vienen decenas de chicharreros a El Hierro para huir de una fiesta que cada vez se va pareciendo menos a la auténtica, aquella de la que disfrutaban antes. Hay necesidad en otros lugares de las Islas de huir, y uno de los refugios que hoy se siguen encontrando es El Hierro, sobre todo por esa personalidad e identidad propia que tanto aprecian el resto de los canarios.

?¿Pîensa seguir optando en el futuro a la Presidencia del Cabildo?

?En estas últimas elecciones yo había propuesto no participar como candidato, pero al final mis compañeros me forzaron a que lo hiciera y aquí estoy. Estos cuatro años que inicio ahora no podría decir si son los últimos o los penúltimos, pero entiendo que debe haber una renovación, algo que en el equipo de gobierno del Cabildo se ha hecho en su totalidad, con la única excepción de mi persona . Yo propongo que se vaya incorporando gente nueva, con ideas de hoy, porque a uno le van saliendo callos en la mente, se anquilosa, y eso no es bueno. Estos cuatro años creo que deben ser la etapa final de mi mandato, pero repito que nunca se sabe lo que puede pasar al final.

?Puede que para aportar algo a la política regional.

?Nunca he tenido vocación de entrar en política regional, salvo las dos legislaturas en las que fui diputado, aunque es algo que no va con mis características. Es la política insular la que me atrae

Presidente "periférico"

?¿Cuándo habrá un presidente de Canarias de una isla periférica?

?Cuando las islas periféricas pongamos sobre la mesa lo que tenemos que poner. Hubo un momento en el que el movimiento periférico era importante, porque conjuntaba esfuerzos para lograr el equilibrio con Tenerife y Gran Canaria, pero esas circunstancias ahora no se dan porque los representantes de los partidos políticos de islas menores no suman sus fuerzas dentro de sus organizaciones para romper una situación lamentable, un denominado equilibrio que siempre es entre dos. Y en ese sentido, mientras no rompamos ese cerco, no habrá un presidente de una isla periférica, del partido que sea.

?¿Podría solventarse el problema la próxima legislatura?

? No tiene que ser en la próxima porque el presidente tenga que ser de una isla periférica, sino que tiene que ser el mejor en cada momento, de una isla grande o periférica. Lo que nosotros combatimos es que esa alternancia se tome como una especie de ley natural, que se dé por hecho. Nosotros defendemos que sea candidato a presidente el mejor de cada partido político sin cuestionamientos de si es de una isla grande o periférica.

?El supuestamente excesivo valor de los votos de los herreños no ha dejado de ser un tema recurrente en el panorama político.

?Ese es el discurso del que quiere retornar a los viejos tiempos, cuando una isla periférica como El Hierro, para pedir algo, tenía que llevar una caja de quesadillas o un garrafón de vino. Hoy uno puede llegar a cualquier organismo regional y hablar con claridad y contundencia, sin problemas, y eso gracias a esa represen- tación a nivel canario. Si comparamos, tampoco se puede equiparar la elección de un senador en Tenerife con uno en Madrid o en Barcelona, y nadie discute esta cuestión. Y en este caso estamos hablando de un Archipiélago, de territorios que aunque sean pequeños y menos poblados, tienen las mismas dificultades que uno gran-de. La representación no se puede determinar basándose en el concepto poblacional, aunque nosotros entendamos que deba corregirse en algo, y por eso propusimos incrementar en tres diputados a Gran Canaria y otros tantos a Tenerife, una propuesta que salió derrotada. Plantearse la representación proporcional pura, en base a la población, es decir "vamos a cerrar El Hierro, vamos a cerrar La Gomera y convertirlas en cotos de caza para ir de vez en cuando a disfrutar de ellas".

?¿Difieren mucho sus relaciones con Adán Martín de las que mantuvo con el anterior presidente, Ro-mán Rodríguez?

-Román Rodríguez no entendía el concepto, la relevancia y la im-portancia de los cabildos insulares, estaba sometido al criterio estrictamente municipalista. Adán Martín es el reverso de la moneda. Lo conozco desde que era concejal, después como presidente del Cabildo, y hoy le toca ser presidente y para mi es un gran logro, porque entiende la estructura de Canarias como un archipiélago con siete islas, con siete gobiernos y con un gobierno regional.

¿Actitud caciquil?

?En alguna ocasión, sus oponentes le han acusado de mantener una actitud caciquil..

?Habrá que preguntárselo al herreño que ejerce su voto directo y secreto y decide que el presidente del Cabildo siga siendo el mismo que la vez anterior. Yo jamás he tenido actitudes caciquiles, he tratado de gobernar con la mayor transparencia y en equipo. El adversario, cuando no es capaz de ganar en las urnas, siempre tiene que buscar la excusa correspondiente

?El tópico dice que en El Hierro se puede dejar la puerta abierta sin temor a que pase nada. ¿Verdadero o falso?

?Sigue siendo así en un porcentaje alto, pero no olvidemos que la población de El Hierro ha aumentado en los últimos años, que incluso somos de las islas que más han crecido en ese aspecto. Se han contabilizado muchos retornos, además de las obras que se han ejecutado o están desarrollándose, como el tunel de Frontera, el hospital o la ampliación del Puerto de la Estaca, que traen a la isla a muchos trabajadores. Al haber más población, mayores problemas, pero los procentajes de delitos, aunque nos empiezan a preocupar, no son todavía demasiado elevados.

?¿Es cierto que todo el mundo se conoce?

?Ese aspecto se sigue conservando. Al presidente del Cabildo o a un alcalde lo conocen practicamente el cien por cien de los habitantes de la isla, y es rara la persona a la que uno, a su vez, no conoce. Existe una comunicación importante desde el punto de vista humano. Y también la desventaja de que en cualquier sitio al que voy acabo despachando asuntos de gobierno, porque esa parte humana no se separa de la política cuando uno está en la calle. Somos un pueblo donde casi todos nos conocemos, por supuesto para orgullo nuestro.

?¿Sigue vigente la costumbre de invitar al presidente del Cabildo a todas las bodas y bautizos que se celebran en la Isla?

?En la mayoría de los casos es así, aunque a veces, si no existe una relación mínima o las celebraciones son muy familiares, no tienen por qué ir el presidente o el alcalde. En muchas ocasiones acuden no tanto por el cargo, sino porque, de una manera u otra, existe una relación directa o indirecta con los protagonistas de la celebración.

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TOMÁS PADRÓN PRESIDENTE DEL CABILDO DE EL HIERRO