Tenerife
ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (10) LA GUANCHA

LA GUANCHA, el factor del aislamiento

El municipio ha padecido un déficit secular de comunicaciones. Tal es así que hasta 1931 no llegó hasta su casco la carretera de Icod, vía que le permitió abrirse al progreso y al intercambio comercial con sus vecinos. Con una marcada actividad agrícola, los jóvenes se inclinan por el turismo o el sector de la construcción, buscando una salida laboral en Puerto de la Cruz, el Sur y el área metropolitana.
S. LOJENDIO, S/C de Tenerife
19/ago/03 12:19 PM
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El municipio de La Guancha ha padecido un déficit secular de comunicaciones. Tal es así, que hasta 1931 no había llegado hasta el casco la carretera general de Icod, una vía que iba a permitirle acceder al coyuntural progreso que marcaba la exportación de los cultivos centrales (plátano y tomate), al intercambio comercial con los vecinos y a la posibilidad de sacudirse su habitual encierro.

Precisamente, este aislamiento y la ausencia de movilidad han podido ser algunas de las causas de ese comportamiento endogámico que manifiesta la población guanchera, rasgo que puede apreciarse en el sistema de propiedad de las explotaciones agrícolas, dominadas por el minifundismo, o también en el porcentaje de nacidos en el municipio (68,2) que permanecían inscritos en el padrón de 2001.

Pero lejos de resolverse, el problema de la incomunicación persiste y los rectores municipales, liderados por la alcaldesa Elena Luis, ya se han planteado como una de las prioridades para este nuevo mandato la construcción de un acceso digno que enlace La Guancha con la carretera general que conduce hasta los núcleos vecinos de Icod y San Juan.

Lo cierto es que este municipio mantiene una dinámica demográfica que es común y muy similar a la de otros espacios del Norte de la Isla, caracterizada por la concentración de la mayor parte de su población en torno a la cabecera municipal, por una ocupación dispersa del territorio y un crecimiento progresivo de los núcleos costeros, debido a la corriente de flujos humanos que se mueven del interior a la costa.

A lo largo del decenio 1991-2001, La Guancha sólo había dado de alta en su padrón a 279 nuevos vecinos y, en 2001, arrojaba un crecimiento vegetativo negativo, una consecuencia directa del déficit de varones, como parte del fenómeno de la emigración tradicional y de las variaciones residenciales registradas en los últimos años.

En un municipio donde la actividad principal es la agricultura, con explotaciones de plátano, papa y vid, principalmente, la población joven de núcleos como Santa Catalina y Santo Domingo se dedica, preferentemente, al sector servicios, empleada en el turismo o la construcción y, por lo tanto, busca una salida laboral en los nichos de empleo que se les abren en Puerto de la Cruz y Los Realejos, también de los enclaves del Sur y, en buena medida, en el área metropolitana.

La población extranjera no resulta significativa y se reduce, prácticamente, a una comunidad de venezolanos, atraídos por la cadena migratoria del retorno, y a una treintena de alemanes que son exponente del flujo de inmigrantes de tipo residencial.

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