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ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (14) LA MATANZA

LA MATANZA se sostiene entre vendimia y vendimia

La especialización agraria y, fundamentalmente, el cultivo de la vid, definen su economía, que ahora se mide a las necesidades de su desarrollo. La penetración de extranjeros es moderada, mayoritariamente alemanes, mientras los activos jóvenes, ligados a la construcción, emigran hacia los nichos de empleo.
S. LOJENDIO, S/C de Tenerife
23/ago/03 12:19 PM
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El espacio que ocupa La Matanza de Acentejo dibuja una ladera que, partiendo por encima de los 1.500 metros de altitud, marca una acusada pendiente que tiende a moderarse en su descenso y que finaliza en el brusco corte del acantilado costero, una zona que está catalogada como espacio protegido.

Este municipio del Norte toma su nombre del episodio bélico que en 1494 supuso la derrota de las tropas castellanas, encabezadas por Alonso Fernández de Lugo, frente a los guanches liderados por Tinguaro en el barranco de Acentejo.

La especialización agraria y, fundamentalmente, el cultivo de la vid han definido y sostenido la economía de La Matanza, un núcleo rural caracterizado por una población dispersa, que ha soportado las tradicionales crisis cíclicas del sector primario, el fenómeno de la emigración y que ahora se mide a las necesidades que le demanda su propio desarrollo

Así lo reconoce el concejal de Agricultura, Miguel Ángel Pérez Pío, quien explica cómo "hemos heredado un pueblo donde no existe un casco definido". La cabecera municipal, incrustada en plena medianía, participa de la condición rural del resto de núcleos, con una trama que sufre la inclinación de las pendientes.

Entre los proyectos urbanísticos, el Plan General ya traza la futura expansión, que toma como referencia el curso de la carretera general desde el propio casco.

La Matanza registra un crecimiento vegetativo positivo, "el barrio de Guía, por ejemplo, ha crecido a partir de su propia población", señala Miguel Ángel Pérez, quien advierte una moderada afluencia de extranjeros, principalmente alemanes, y en menor medida británicos, "personas mayores que establecen su residencia en la zona de Puntillo del Sol", explica el concejal.

Sí se constata un creciente flujo de venezolanos, "antiguos vecinos y familiares que ahora regresan", así como otros sudamericanos.

Los activos jóvenes, en su mayoría ligados al sector de la construcción, emigran hacia los nichos de empleo, atraídos hacia el área metropolitana, centro administrativo y comercial, como a las ofertas de la zona Sur o las posibilidades de municipios vecinos.

VALOR AÑADIDO

El subsector del guachinche

La gran actividad vitivinícola que desarrolla La Matanza ha repercutido de manera directa en la proliferación de los conocidos guachinches, esos establecimientos populares que, dedicados a la restauración, salpican la geografía insular sirviendo y ofreciendo los platos y los caldos más genuinos y estrechamente ligados a la cocina canaria. Pero no sólo representan un atractivo gastronómico, sino que generan un significado volumen de renta para el municipio norteño. No en vano, y gracias al desarrollo de esta actividad complementaria de las labores agrícolas, muchas familias consiguen un valor añadido para sus economías.

ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (14) LA MATANZA