Canarias

"La Vicepresidencia no es nada; el poder real está en Economía"

José Carlos Mauricio, una de las personalidades más controvertidas de la política canaria, concede su primera entrevista como miembro del Ejecutivo autónomo. En ella explica cómo discurrieron las cosas dentro de Coalición Canaria para acabar en el enfrentamiento con un sector de su partido.
CARLOS VEGA, Tenerife
24/ago/03 16:36 PM
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José Carlos Mauricio (Gáldar, 1941), consejero de Economía y Hacienda y vicepresidente de Coalición Canaria (CC), llevaba tiempo esperando su momento de gobernar. Tras varios intentos frustrados, ésta es su oportunidad. De-sea, francamente, hacerlo bien, pe-ro el escenario no es el más propicio. Reconoce que ha aceptado lo que otro rechazó y no se cansa de achacar a los modos de Román Rodríguez (ex presidente del Gobierno) y su equipo la de-rrota eletoral en Gran Canaria, "donde se perdió la tercera parte de los votantes" de CC.

?¿Cómo se siente dentro de Coalición Canaria tras las críticas, por no decir casi censura, vertidas contra usted desde el sector mayoritario de la formación en Gran Canaria?

?Estoy acostumbrado a vivir batallas políticas duras y ésta no me ha impresionado particularmente. Las críticas no son por una actuación mía en concreto, sino por una discrepancia sobre cómo se vienen haciendo las cosas en Gran Canaria. Nunca he recibido una crítica por mi labor como portavoz de CC en el Congreso, sino felicitaciones y apoyos.

?La crítica tendrá relación también con los incumplimientos del pacto que se cerró con el PP. Usted debía saber de antemano que era muy difícil reconducir la situación en Telde y Arucas.

?Son pretextos. El fondo del de-bate no tiene nada que ver con Telde y Arucas, sino con que CC ha perdido las elecciones en Gran Canaria y en Lanzarote. Se han perdido diez puntos, pasando del 31 al 21 por ciento de votos. Es una importantísima derrota, que se tendría que haber reconocido para luego corregirla. En su lugar, se han buscado coartadas para obviar el fracaso.

?¿La derrota se puede achacar al proyecto político o a alguna persona en la organización de Gran Canaria?

?Se ha gobernado mal. Las deficiencias en la acción de gobierno se han eludido, pero los votantes han dictado sentencia. Buscar pretextos es una irresponsabilidad. Hay políticos que presentan la di´-misión la misma noche electoral y otros que pretenden mantener una propuesta que no ha sido ratificada por los ciudadanos. Ha faltado co-raje político para asumir la derrota.

?Entonces, ¿Telde y Arucas fueron meras excusas?

?Había quienes defendimos, antes de las elecciones, consolidar un pacto de mayorías con el Partido Popular en todas las instituciones, pero no se materializó porque algunas personas pensaban que en Gran Canaria se podía gobernar con el PSOE. La noche electoral hubo quien dijo que se apostaba por un pacto progresista y, claro, eso complicó la situación en Telde y Arucas.

?¿Quizás fue una mala elección, en 1999, la candidatura de Román Rodríguez como presidente?

?La apoyé, aunque yo había sido nombrado candidato ya. Primero, Lorenzo Olarte (CCN) y, luego, ATI dijeron que era preferible la opción de Román Rodríguez. Tardé menos de 48 horas en apoyarlo.

?Sí, pero le dejaría un sabor agridulce.

?No, porque era candidato a vi-cepresidente y ofrecían la Presidencia; eso era muy importante para Ican. Los ciudadanos, sin embargo, han percibido que no se ha gobernado bien y los que procedemos de Gran Canaria tenemos que esforzarnos para recuperar su confianza. Ahora me toca a mí, y debería haber recibido su aceptación con la misma generosidad que yo mostré. Voy a gobernar en Ca-narias en los próximos cuatro años y creo que lo voy a hacer bien.

?Hay otros que han dado una versión diferente de los hechos ...

?Yo he hablado poco y los otros han hablado muchísimo, pero no es una cuestión de versiones, sino que lo importante es lo que opinaron los ciudadanos el día de las elecciones. Cuando se pierde la tercera parte de los votantes se tiene muy poco derecho a opinar. La obligación de un político serio es dimitir, como lo hicieron Bravo de Laguna (PP) o Joaquín Almunia (PSOE), no dar versiones.

Renuncias y derechos

?Dimitir y retirarse de la propuesta de la Vicepresidencia.

?Evidentemente, porque los ciudadanos no respaldaron esa propuesta. Por dignidad tenía que ha-ber dimitido. CC le llegó a ofrecer la Consejería de Economía y Ha-cienda, pero la rechazó y lo que él no quiso lo acepté yo. Hace cuatro años renuncie a gobernar a cambio de que él estuviera. Por tanto, ahora tengo todo el derecho.

?Ese derecho le ha llegado, incluso, un poco tarde.

?Sí, pero ahora voy a demostrar que sé hacer lo que otros no.

?La labor es ardua, porque los últimos acontecimientos han po-dido dañar su imagen pública, so-bre todo, en Gran Canaria.

?Uno de los activos que tenía CC en Gran Canaria para las elecciones generales era mi labor en el Congreso. La mía y la de todo el grupo. La ofuscación de algunos, sin embargo, ha llegado a debilitar este activo. No se pueden buscar culpables diferentes a los que gobernaron y a los que hicieron una campaña de confrontación con Tenerife y conmigo.

?Los afines a Román Rodríguez advierten con endurecer la crítica dentro de CC. ¿Teme que carguen las tintas contra usted?

?Esa obstinación es como nadar sin agua. No tienen parlamentarios ni mayoría en el Consejo Nacional de CC para poder hacerlo. Uno puede hacer aspavientos, pero esa furia es sólo ruido.

?¿El ruido sería mayor si se escindieran de Coalición Canaria?

?Aunque se fueran no pasaría nada. No han asumido la derrota, quieren culpar a otros y han utilizado todos los instrumentos a su alcance. Éstos, no obstante, se re-ducen a algunos apoyos mediáticos donde exponen sus tesis.

Prácticas conservadoras

?Resulta curioso que usted comparta un pasado de izquierdas con el ex presidente Román Rodríguez y que hoy día tenga una mayor afinidad con el Partido Popular.

?Cada uno se define como quiera. Mi pensamiento e ideales son progresistas; el nacionalismo de CC es progresista. Otra cosa es que pactemos y nos entendamos con el partido que gobierna en Es-paña para poder afrontar los problemas de Canarias y poder consolidar una sociedad moderna.

?El voto de Gran Canaria no fue, precisamente, progresista. Se puede decir que el PP arrasó.

?Las prácticas de gobierno no se han correspondido con nuestro discurso progresista. Ha habido formas de trabajar conservadoras.

?No es por llevarle la contraria, pero hasta ahora lo que había oído es que, en Gran Canaria, era necesario moderar el mensaje hacia el centro.

?Lo que mide una acción de ca-rácter conservador o progresista es la forma de administrar el dinero. El resto es retórica. No se puede aplicar sólo el 4 por ciento del PIB a educación y luego hacer un discurso de izquierdas.

?¿A qué se refiere, exactamente, con acciones conservadoras?

?La dirección en el puerto de Las Palmas es lo más parecido a una mala gestión conservadora y ha sido muy significativa. Y hay consejerías que han estado en ma-nos de personas de Gran Canaria con un estilo conservador.

?¿Cuáles?

?Es fácil deducirlo, porque sus responsables han sido sustituidos (risas).

?El actual presidente, Adán Martín, estaba al cargo de la Consejería de Economía y Hacienda y, por tanto, administraba el presupuesto.

?Pero no disponía del margen suficiente. Era un Gobierno dividido, muy diferente del actual, que está cohesionado. Eran dos estilos de gestionar mal mezclados. Si el presidente y el consejero de Economía y Hacienda no se entienden, resulta desastroso para cualquier gobierno. Ha habido errores, y por eso nos han castigado en Gran Canaria.

?¿Cuáles serán las claves de su forma de gobernar?

?Primero, rigor. Acabar con las relajaciones en la disciplina de gobernar, que las empresas públicas no sean instrumentos para eludir el presupuesto. Tener prioridades claras y no mezclarlas todas. No es sólo un problema de orientación progresista del Gobierno, sino también de eficacia y eficiencia en el uso de los recursos públicos. Es necesaria una mayor austeridad en el gasto, porque no ha habido un control claro de los resultados de la gestión. Han faltado criterios modernos.

?El hombre fuerte de la Consejería, Miguel Becerra, fue sustituido por el presidente insular de CC en Tenerife, Javier González Ortiz. ¿No disponía de alguna persona de confianza y con suficiente capacidad en Gran Canaria?

?Es una pregunta que se hace mucha gente, pero yo no. Opté por la continuidad, pero fue Adán Martín quien me pidió, por favor, que le pasará a Becerra por ser su hombre de confianza y mano derecha. A Javier González Ortiz lo elegí yo. En ningún momento me he pa-rado a pensar de dónde era, sino que he escogido al mejor. Estoy entusiasmado con el equipo; si lo hago mal será por mi culpa. He sido flexible en la elección porque me conozco y sé que yo gobierno, que se va a gestionar bajo mis di-rectrices, aunque mantendré una relación muy estrecha con el presidente. Que nadie se haga la idea de que se ha metido a gente de otro.

Ingresos bajos

?Ya están preparando el presupuesto del próximo año. ¿Se van a subir los sueldos?

?No se me había ocurrido. Los cargos públicos, en general, tienen unos ingresos bajos. Como portavoz parlamentario cobraba bastante más que como consejero. Ha-ce falta un gesto de austeridad, porque vamos a tener que adoptar medidas duras y debemos dar ejemplo de rigor. En principio, me inclino a que no haya subidas, pero lo tendré que discutir con el presidente.

?¿A qué achaca las críticas procedentes de Gran Canaria sobre supuestos desequilibrios en el re-parto de consejerías?

?Esa crítica es tonta, porque los que la sostienen dicen que yo soy de Tenerife. El equilibrio es notable; es el Gobierno con el mejor reparto territorial. Mi opinión, sin embargo, es que el Ejecutivo no se debe pensar en la isla. En Gran Ca-naria, personas que consideraba inteligentes defienden ahora la au-tonomía insular. Que a estas alturas se plantee eso, sólo se puede entender como producto del delirio de una insolación por el calor. Me produce pena, porque el insularismo ha supuesto una tragedia para el avance de Canarias. La Consejería de Economía y Ha-cienda, que lleva doce años dirigida por alguien de Tenerife, es un instrumento muy potente y no en-tendí por qué Román Rodríguez no lo aceptó. La Vicepresidencia tiene un carácter más de apariencia de poder, de protocolo, mientras que la Consejería es el poder.

?¿Implica más capacidad de decisión?

?La Vicepresidencia no es nada. Está muy bien que en estos mo-mentos la tenga una mujer, porque el acceso de la mujer a la dirección política es un asunto clave. Es bueno que, por primera vez en la historia del Gobierno de Canarias, ese símbolo lo tenga una mujer, pero el poder real es de la Consejería de Economía y Hacienda.

Votación de verano

?CC se opuso a la colaboración de España en la guerra contra Irak, ¿por qué se alía ahora con el PP para evitar que el presidente Aznar informe en el Congreso de la situación en ese país?

?La postura de confrontación con el PP por la guerra la mantenemos, porque los hechos nos han dado la razón: no ha habido armas de destrucción masiva e Irak se ha convertido en un lío que no se puede gobernar. Imagino que la posición de los parlamentarios ca-narios responde a la teoría de que eso forma parte del pasado y que ahora hay que batallar para que la ONU controle la situación. Es una cosa de verano; si yo hubiera es-tado allí no se hubiera votado eso. Hay que mantener la línea anterior y pedir a Aznar que informe, porque la opinión pública española tiene la certeza de que no se dijo la verdad. Esa votación produce confusión y debemos recuperar la posición de absoluta discrepancia sobre el tema de Irak.

?¿Tiene usted alguna afinidad con el PP canario, con José Manuel Soria (presidente regional de la formación), por ejemplo?

?Ninguna. Soria representa la política liberal conservadora del Partido Popular y yo me inspiro en un progresismo socialdemócrata. No voy a hacer una caricatura de José Manuel Soria, porque valoro su éxito y, si hace una buena labor para Gran Canaria, me parece positivo. Con caricaturas y maniqueísmo no se ganan las batallas políticas.