Jornada Deportiva
LO ÚLTIMO:
foto del aviso
Sánchez a Casado:"La deriva del PP no puede implicar la de las instituciones" leer

En el primer partido "SERIO" de los galácticos llegó su primera derrota

El Real Madrid, que se adelantó por medio de Figo, vio cómo el empuje del Mallorca, que materializó dos goles de los llamados psicológicos, le daba la vuelta al marcador en la ida de la Supercopa. Makelele no fue titular, pero sí jugó en la segunda mitad, sustituyendo a Beckham que poco hizo.
25/ago/03 11:51 AM
Edición impresa

El Mallorca volvió a sorprender al Real Madrid, al que ganó 2-1 en el partido de ida de la Supercopa. Si los blancos no quieren dejar pasar la posibilidad de alzarse con el primer título oficial de la temporada, los hombres de Queiroz deberán emplearse al máximo en la vuelta, el miércoles en el Santiago Bernabéu.

Ni Beckham, ni Ronaldo ni Zidane fueron capaces de hacerse con el control del partido, sólo Makelele. El técnico madridista alineó a Cambiasso y dejó al francés en el banquillo, una decisión que le traicionó. Por eso, en la segunda parte, el entrenador tuvo que rectificar y sacar al galo al terreno de juego, dejando claro que es una pieza esencial para organizar el juego del conjunto blanco.

Los madridistas no lo tuvieron fácil. El Mallorca salió con ganas de dar la sorpresa y lo dio todo, tanto técnicamente como físicamente. Aunque la mayoría de las oportunidades en la primera parte fueron para los hombres de Pacheco fue el Real Madrid, en su único lanzamiento a puerta, el encargado de abrir el marcador.

Los mallorquinistas no bajaron la guardia. Los jugadores, capitaneados en esta ocasión por Samuel Eto''o, no dejaron de llegar a la portería del rival. Casillas supo estar a la altura hasta que Bruggink, tras un gran pase del "Caño" Ibagaza, logró empatar el encuentro.

La segunda parte fue también del Mallorca. Eto''o hizo el 2-1 nada más empezar. Era su revancha ante su blanco pasado.

El sistema definido por Queiroz no cuajaba, pese a que Cambiasso disparó al poste. El luso tuvo que sustituir a Beckham -encargado hasta entonces de dirigir el juego blanco- por Makelele. Los encuentros en los que el inglés ha participado hasta el momento en España no han sido lo esperado. El centrocampista pasó casi desapercibido, y salvo algún que otro toque destacado, su participación pasó sin pena ni gloria.

La entrada de Makelele sirvió para dar aire fresco al Real Madrid. Los blancos dominaron cada vez más el balón, pero sus llegadas a la portería de Leo Franco fueron escasas y desacertadas.