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ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (17) PUERTO DE LA CRUZ

PUERTO DE LA CRUZ necesita reinventarse

De ser la marca turística por excelencia, el "boom" del Sur, la variación de los vuelos internacionales hacia el Reina Sofía y su apatía lo han ido relegando. Es el municipio más pequeño de Tenerife y el más densamente poblado del Estado, con 4.000 habitantes de hecho por kilómetro cuadrado.
S. LOJENDIO, S/C de Tenerife
26/ago/03 12:19 PM
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En 1506 se construía un muelle en La Orotava, origen del actual Puerto de la Cruz, un lugar que durante el siglo XVI concentraba a escasos habitantes, hasta que a comienzos del siglo XVII Juan An-tonio Franchy Lutzardo obtuvo co-misión del Ayuntamiento de La Laguna para "formar población, señalar sitios, arrifar calles y fabricar una iglesia con su plaza".

Cuando declina el comercio de la caña de azúcar y surge el del vino, que se exportaba a Inglaterra, los comerciantes británicos instalaron sus compañías en el Puerto, que en 1722 alcanzó la independencia municipal de La Orotava, e iniciaba así su florecimiento urbanístico y demográfico.

Ligado a la agricultura de exportación y a la actividad mercantil, el Puerto era testigo privilegiado del trasiego de mercancías y también del flujo de ideas ilustradas y renovadoras que arribaban hasta su costa, una relación que a lo largo del siglo XVIII fue generando la progresiva afluencia de foráneos, atraídos por un clima benigno y el exotismo del paisaje insular.

En el siglo XIX, la hegemonía del Santa Cruz y su puerto ralentizó la economía del municipio, que a finales de la centuria ponía ya las bases de una incipiente industria turística.

Hasta mediados del siglo XX, la actividad agrícola, y en concreto el plátano, siguió siendo la base económica de un municipio que, a partir de entonces, conocería la eclosión del "boom" turístico y viviría sus años más dulces.

Pero la creciente evolución de los núcleos del Sur de la Isla, junto a la variación de los vuelos internacionales hacia el aeropuerto Reina Sofía y cierta apatía generalizada han provocado el estancamiento de Puerto de la Cruz.

Con todo, el municipio mantiene su protagonismo en el contexto insular y su ascendente sobre mu-nicipios vecinos, mientras desde instancias públicas y privadas se está intentando reinventar Puerto de la Cruz para convertirlo en un núcleo capaz de identificarse como producto singular.

Con un crecimiento vegetativo negativo, son los aportes llegados desde el exterior el principal factor que ha sostenido el desarrollo poblacional del municipio durante los últimos años. Así, los enclaves tradicionales de San Fernando, La Paz o El Botánico continúan siendo áreas de asentamiento de tipo residencial, fundamentalmente de turismo alemán, y también se percibe la penetración de grupos humanos, esencialmente sudamericanos, atraídos por las posibilidades comerciales.

Por su parte, Puerto de la Cruz exporta un gran caudal de su po-blación natural, fundamentalmente hacia los municipios vecinos, donde el suelo es más barato y el nivel de vida también.

 

SOBRECARGA

El déficit de espacios libres

El aumento de la población, junto al déficit de espacios libres para el ocio, además de un intenso tráfico al que se asocian factores como el del ruido, la congestión y la polución, han ido transformado progresivamente aquella imagen idílica y tradicional que había definido Puerto de la Cruz como la marca turística por excelencia, en un enclave en franca regresión. Este municipio, el más pequeño de la Isla en extensión, ha superado ampliamente su capacidad de carga, de manera que soporta una densidad de población estimada en 4.000 habitantes de hecho por kilómetro cuadrado, la más alta del Estado. Lo cierto es que no existe suelo suficiente para construir viviendas, ni tampoco zonas donde poder instalar dotaciones para los servicios complementarios y el estrangulamiento resulta evidente. El Cabildo agiliza los trámites para poner en marcha un puerto deportivo y comercial como fórmula capaz de dinamizar un litoral portuense, que está dormido.

ANÁLISIS DEL PADRÓN MUNICIPAL (17) PUERTO DE LA CRUZ