Sucesos

Fallece un niño de tres años herido en el incendio de su casa en La Laguna


NURIA DÍAZ, S/C de Tenerife
27/ago/03 10:16 AM
Edición impresa

Un niño de tres años, Michael Doramas, Castillo Delgado, falleció a causa de las graves quemaduras que sufrió en el incendio que se produjo sobre el mediodía de ayer en la piso en el que vivía con sus padres, en el número siete de la calle Barcelona, esquina con Heraclio Sánchez, en el centro de La Laguna.

En el momento en que se inició el fuego, se encontraban en la vivienda otras dos personas: la hermana menor del fallecido, de unos dos años, y el padre de ambos, que en ese instante dormía.

Los primeros indicios apuntan a que el incendio comenzó en el comedor de la casa, debido probablemente, a un cortocircuito en la instalación eléctrica, aunque pronto se extendió a la cocina.

Asustados por el humo

Los gritos de los niños, asustados por el fuego, despertaron a su pa-dre, Michael, quien de inmediato cogió a su hija pequeña y la sacó del inmueble. Sin embargo, la puerta del piso se cerró y las llamas impidieron que regresara en busca de su hijo mayor que, según explicaron los bomberos, se encontraba una habitación ubicada al fondo de la casa. Esta circunstancia dificultó las labores de rescate de los bomberos, pues el foco del fuego se hallaba en las habitaciones exteriores que dan a la fachada del edificio.

Testigos presenciales relataron a este periódico que los primeros en subir hasta el piso en llamas para tratar de ayudar fueron varios trabajadores de la empresa municipal de limpieza, Urbaser. ""Uno de ellos llegó a quitarse la camisa y empaparla con agua para entrar en la vivienda, pero era imposible"", señalaron las mismas fuentes.

Una profesora de educación especial también se atrevió a entrar en el edificio para ayudar. ""Vi que salía fuego de la ventana, me dijeron que había niños dentro y no lo pensé, subí"", apuntaba todavía nerviosa por lo sucedido.

Cuenta que cuando recorrió el tramo de las escaleras hasta la puerta de la casa, se encontró con los empleados de Urbaser y con una chica, su madre y el perro de ambas, que viven en el piso de enfrente al siniestrado. Entre todos trataron de que el padre saliera del edificio, pues se resistía a irse sin su hijo. Finalmente, vestido sólo con una camiseta, salió a la calle con evidentes síntomas de ansiedad, nerviosismo y preocupación por su familia. Entonces llegaron los bomberos del Consorcio Insular, quienes, tras lograr controlar el fuego, entraron en la vivienda y sacaron en brazos al menor, que padecía una insuficiencia cardiorrespiratoria.

90% del cuerpo quemado

El personal sanitario que se desplazó hasta el lugar estabilizó al menor, que sufrió quemaduras en el noventa por ciento de su cuerpo, y lo trasladó en una ambulancia medicalizada al HUC, donde sobre las dos de la tarde falleció. La madre, militar de profesión, estaba trabajando cuando sucedieron los hechos y llegó al lugar sobre las 13:15 horas. En ese momento fue trasladada en un coche de la Policía Local hasta el hospital donde ingresaron a su hijo. El padre sufrió insuficiencia respiratoria por inhalación de humo y fue trasladado al centro de salud La Laguna-Mercedes.